25 de enero de 2008

En el pecado está la penitencia

El día de hoy estaba en Banamex esperando turno para pasar a hacer un depósito y en lo que pasaba me puse a ver los anuncios que ponen en sus nuevas pantallas de plasma que están instalando en todas sus sucursales, esos mismo anuncios que ponen en la televisión y que te vuelves a fletar mientras esperas hacer un trámite, los de Lorena Ochoa, los de unos niños que quieren ser como la selección mexicana, te anuncian todas sus tarjetas de crédito, y bueno, además de los anuncios, ponen unos pequeños reportajes sobre algún tema que tenga que ver con la empresa, estando ahí esperando turno, me toco ver un reportaje muy corto sobre lo que está haciendo el Centro Cultural Banamex en la Ciudad de México, alcancé a ver que tienen una exposición del estado de Oaxaca sobre comida típica, sobre tradiciones, vestuarios, sus indígenas y muchas cosas más, bien podrían hacer un reportaje sobre la injusticia con la que viven esos indígenas por las muchas aberraciones del gobierno como lo fue el FOBAPROA y del cual se beneficiaron, chale, no puedo esperarme ni un solo párrafo para empezar a despotricar contra el sistema, un disculpa, pero siempre que voy a Banamex, se me viene a la mente como un cineminuto su venta a Citygroup, donde nos se pagó un solo peso de impuestos, los privilegios que concedió Fox a Roberto Hernández y el fraude electoral de 2006.

Estando ahí esperando a que me tocara mi turno para pasar a la caja a hacer mi depósito, viendo ese bonito reportaje sobre los Oaxaqueños y sus tradiciones, hecho por una trasnacional que quiere mantener “vivas” las costumbres de México, me puse a pensar sobre esa maldita injerencia que tiene la lana sobre la vida democrática, les voy a explicar; cuando pienso, opino, digo que López Obrador ganó la elección, además de toda la cantaleta y argumentos que damos los lopezobradoritas, de que el PREP, de que Hildebrando, de que Fox, de que Elba Esther Gordillo, de que el gobernador de Tamaulipas, de que el clero, todo esos argumento anteriores con su respectivo detalle y explicación (Véase Fraude: México 2006 de Luís Mandoki) son la forma operativa como se realizó dicho fraude electoral, sin embargo, hay un elemento sustancial que va mas allá de un fraude electoral, y es la injerencia de los empresarios en la vida democrática del país, como grupo de poder puede ser invencible, sin embargo no lo son, es aquí donde analizo que cuando se le mete tanta lana para destruir a una persona, como fue el caso con Lòpez Obrador, es porque a este personaje ya se le ha dado la razón por parte de una mayoría. Al panimos, la razón política no le pertenecía en el año 2006, no digo tampoco que en el caso del proceso del 2006 le hubiera pertenecido al proyecto que encabezaba López Obrador, sin embargo la mayoría se la ortorgó, cuando un personaje como AMLO doblega tantos intereses y los acorrala para que se genere una justa distribución de la riqueza, para que empiecen a pagar sus impuestos como es debido, para sobreponer los intereses de la nación a los intereses de un pequeño pero poderosos grupo de gente que manejan a su antojo la economía del país, cuando se trata de esclarecer el FOBAPROA, el fraude más grande de la historia moderna de México, donde muchos de esos empresarios salvaron sus patrimonios en crisis del 1995, es cuando podemos pensar de que la razón no estaba tan lejos del proyecto lopezobradorista, y más cuando tienes una base de 50 millones de pobres viviendo en el mismo país del hombre mas rico del mundo, seguido por 20 familias multimillonarias que lo tienen todo y se les permite todo, además de decidir mediante el dinero quien será el próximo presidente de México para que defienda sus intereses, creo que el país no ha cambiado nadita ¿verdad?

A año y medio del fraude electoral de 2006, después de haber retenido el poder por la mala, el actual gobierno no tiene rumbo en la economía, no tiene rumbo en la política social y está parado en un país ingobernable. La frase celebre que se convirtió en el sustento del voto de un gran porcentaje clasemediero a Calderón, “el presidente del empleo”, pasará al almacén de ridículas frases de campaña, esa clase media que tiene acceso a cierto nivel educativo y que aspira a un mejor futuro, no optó por el cambió en la política económica, sino optó por dejar sus esperanzas en la continuidad, muy respetable, pero el conservadurismo algún día tendrá que despertar y darse cuenta que no porque se nos instalen un mac donals, un wal mart o starbucks coffe en cada esquina el país está viento en popa, el consumo no se puede parar, sol hay que enteder que el lugar más caro para consumir es México.

A un año y medio del fraude electoral, dudo que Calderón duerma tranquilo; los maestros, los mineros, los campesinos, los narcos, el petróleto, las presiones financieras, la recesión de los gringos, debe de soñar con todo eso, al final de cuenta los políticos se pelean el poder de un país ingobernable y Calderón está al servicio de los mismos grupos de poder. Por ser Presidente y sentir la euforia triunfadora de esa madrugada del 6 julio, ese jueves del disque cierre de fotografía del conteo de actas, Calderón le vendió su alma al diablo, ese diablo llamado sector empresarial, Calderón se debe dar cuenta de que será un presidente más, que no transformará las instituciones del país, que no dejará legado, que está amarrado de manos, que esa lucha del poder por el poder le será estéril, que será sumiso ante los intereses extranjeros, que le reventará en las manos la tremenda descomposición social con la que vive el país, que rematará PEMEX y que a la salida de su sexenio saldrá por la puerta trasera del país, que fue por la que entró al tribunal al recoger su constancia de mayoría y por la que entró al congreso a recibir la banda presidencial. Calderón, en pocas palabras, en el pecado llevará la penitencia.

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