15 de junio de 2008

Plan Mérida… booooomba….

La guerra contra el narcotráfico que según el gobierno de nuestro flamante Presidente Felipe Calderón, “se va ganando aunque no parezca” (ya ven que no todo es como parece), ha tenido como resultado una guerra civil que ha dejado más de tres mil muertos en lo que va del año. El narcotráfico existe y funciona como cualquier empresa, sólo que desde la ilegalidad, así como la coca y la pepsi se pelean por el mercado, los narcotraficantes se pelean por las plazas, claro está, a balazos.

Si bien la coca puede sacar una nueva campaña publicitaria, y la pepsi contestar, así mismo los narcos pueden dejar un descabezado con un letrero que diga “pa que aprendan a respetar”. El argumento que daba un senador panista a tantas muertes por esta guerra contra el narco, es que casi todos los que se han muerto son narcos y no civiles o policías, es decir, que ellos se están matando entre ellos y que pues lo que estamos viviendo son los efectos de la quimioterapia que se le está aplicando a el cáncer llamado narcotráfico, menos mal, mientras se maten entre ellos que tiene vivir así más de 30 ó 40 años, ya Calderón se justificó, perdón, nos advirtió que esto va para largo.

Ahora bien, el narcotráfico se genera desde que existen consumidores que estén dispuestos a meterse droga, siempre me he preguntado por qué la gente agarra un mal hábito como el cigarro o el alcohol, mucho podríamos argumentar de los desequilibrios emocionales, el clásico sufrimiento del amor, siempre va acompañado de la suicida música de José José y con algún estimulante etílico, el cigarro bien podría venir por inseguridades de las personas que en un proceso de aceptación agarran el cigarro desde los 13 ó 14 años, y la droga bien podría ser por el mismo proceso de tratar de pertenecer a un grupo social o por problemas sociales de otra índole como desintegración familia, etc…. Quiiiiiiubo ya hasta psicoanalista resulté.

Gran parte de nuestro sistema económico se sostiene en base al consumo, y el consumo ha generado un mundo que viva a ritmos impresionantes, el trabajo del papá y de la mamá debe alcanzar para dar sustento a la familia en lo que respecta a la educación, a la salud, al entretenimiento, a la vivienda, y la plusvalía, este último concepto es la cosa más absurda del consumo, buscar lo mejor a cualquier precio, y el precio se paga con un maldito estrés que termina muchas veces con infartos, con gastritis y con una insatisfacción total, y bueno, a qué carajos viene todo esto si lo único que pretendía era hacer pomada el famoso Plan Mérida, bueno, creo yo que el narcotráfico pierde la batalla en la familia, el eslogan del gobierno federal de que están haciendo todo esto para que “la droga no llegue a tus hijos”, debería de cambiar a “para que los hijos de México no lleguen a la droga”, lógicamente el sistema no va a cambiar y tenemos que seguir inmersos en la sociedad de consumo, aunque tengamos que tener como precio el consumo de la droga como parte del funcionamiento del sistema. Si hay padres más preocupado por la letra de la camioneta último modelo que por el bienestar de sus hijos, posiblemente ahí la droga gane una batalla.

El estúpido remedio que nos están proponiendo los Estados Unidos, no es más que la repetición de una vieja película que quieren proyectar en México, ahora si permítame hacer pomada su absurdo plan Mérida, este plan consiste en invertir más de 500 millones de dólares, en armamento, entrenamiento de las fuerzas policíacas, se habla de hasta compra de aviones para la lucha contra los narcos, el gobierno de Estados Unidos va armarnos para esa batalla, deberían primero preocuparse por el consumo interno de droga que ellos tienen, así inviertan el dinero que quieran, mientras haya consumidores va haber tráfico de narcóticos, bien dice la canción de frijolero de molotov, “aunque nos hagan la fama de que somos vendedores, de la droga que sembramos, ustedes son consumidores”, pero la cuestión no es solamente que el plan esté destinado al fracaso, la cuestión es que los Estados Unidos van armar a nuestra policía para acabar con los que les venden la droga, pero también van a seguir armando a todo el cuerpo del narcotráfico, porque las armas con las que los narcos se están matando entre ellos, son venidas de los Estados Unidos, me parece algo así como que eso de la guerra siempre le ha sido muy buen negocio para los gringos, por eso digo, aquí vamos a repetir la historia que siempre ellos han proyectado en otros lugares, Estados Unidos armó a los talibanes para luchar contra los ruso, cerca de 15 años después los Estados Unidos arma a la alianza del norte para luchar contra los talibanes a los cuales les había dado entrenamiento, y los cuales estrellaron dos aviones en las torres gemelas.

Con el Plan Mérida vamos a tener policías bien armados pero igual de corruptos, vamos a tener más municiones para seguir matándonos, vamos a tener el terror en las calles y vamos seguir teniendo el problema de la droga, porque esa, mientras haya quien se la fume va haber quien la venda, la cuestión del tráfico de droga, es algo que los pinches gringos no entienden, se va terminar cuando haya menos consumidores, y mientras su país consuma droga como México consume gansitos, va seguir existiendo el problema, y el gobierno mexicano no va entender que la cuestión del tráfico de drogas, no es una cuestión de policías y ladrones y menos cuando tienes corporaciones policíacas intestadas de corrupción. El tema de la disminución del narcotráfico y sobre todo el tema del consumo de drogas debe ser un apartado específico en un nuevo proyecto de sociedad, basado en otros valores, que no sean precisamente los del mundo capitalista, en el actual modelo de sociedad, la guerra contra la droga, hay que admitirlo, se perdió hace muchísimos años.

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