21 de julio de 2008

La arrogancia de los poderes fácticos

La política suele ser cruel y sino es así pregúntenselo a Santiago Creel, que ha sido totalmente enbestido por los medios de comunicación por el único pecado de que no es afín a sus intereses.

Si tuviéramos que definir a México como país, pudiéramos decir que tenemos muchos pequeños países que forman un México, es decir, existen muchas realidades en el país que con el encono político generado por los dos proyectos que se han disputado el poder, tal parece que sería imposible fundir a todos los Méxicos en una sola república.

Existe un país mayoría, el de las duras realidades que constituye 50 millones de personas que viven en pobreza, así mismo tenemos el país minoría distribuido en 20 familias hipermillonarias que representa el poder económico y que han convertido al poder político en su rehen. En la democracia mexicana del siglo XXI, el dinero está por encima de cualquier decisión democrática que se tome, está por encima de los intereses de la nación, para mantener el sistema funcionando como actualmente está, tenemos a la poderosa maquinaria de los medios de comunicación capaz de generar opinión pública a su conveniencia.

El patético episodio, que más que revancha huele a capricho, el de borrar a Santiago Creel de una escena referente a los foros de la reforma energética, es una aberración que demuestra que los medios de comunicación tienen su república a parte, y que no estarán dispuestos a perder sus concesiones políticas y de privilegio, el mensaje que quisieron dar con el absurdo detalles fue “quien no está conmigo está contra mí”, vivimos en una dictadura mediática donde los que se dicen representarnos en el poder, están dispuestos a hacer lo que sea por estar con el que dice que es el cuarto poder, sus acciones serán velar por los intereses de dos, Azcárraga Jean y Salinas Pliego, no por velar por el interés de millones.

Un poder fáctico, es aquel que actúa al margen de la vida democrática del país, ejerce presión para hacer valer sus intereses, tienen un elemento sustancial que les da ese poder, llámese un micrófono, un banco, dinero, etc. Actúan con total dominio sobre recursos vitales o estratégicos y que les dan control sobre la sociedad y la economía. Para entender a los poderes fácticos, basta con ver los 680 mil millones de pesos que el gobierno de Vicente Fox devolvió a grandes corporativos del país por la existencia de tratamientos fiscales especiales, según documentó la Auditoría Superior de la Federación (ASF), representan 2 mil 600 veces más el presupuesto de Petróleos Mexicanos (Pemex) de este año destinado a proyectos de inversión física o de infraestructura (260 millones, según el Presupuesto de Egresos de la Federación), o 13 veces más el monto de los daños físicos causados en cinco entidades por los huracanes Wilma, Dean y Emily en 2005, de acuerdo con cifras del propio gobierno federal.

Lo triste de este asunto es que la privatización de PEMEX está a la vuelta de la esquina, y convertirán al sector energético en un elemento sustancial de poder para beneficio de unos cuantos, así como ahora lo es Telmex. Es un absurdo que soportemos un sistema cimentado en la injusticia para el beneficio de unos cuantos, que los que ejercen el poder estén sometidos a los intereses particulares de unos cuantos, los poderes fácticos tal parece que quieren privatizar la democracia, es necesario frenar su arrogancia, sino se frena por el cause institucional, el país encontrará la forma exacta de frenar las tantas injusticias palpables de este sistema. Esta es mi opinión, pero la opinión que cuenta es la de usted. http://www.danielopski.com.mx/

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