14 de agosto de 2008

Sexo en la Ciudad (de México)

Nos acostumbramos a ver en la época AMLO – Fox, agarrones sin precedentes que hacían morbosa la política, en la cultura del raiting televisivo, estos dos personajes sin cobrar un solo peso (a los medios de comunicación, no se emocione) dieron espectáculos de alto nivel, desde pequeñas batallas como la del horario de verano, hasta agarrones de altura como la del desafuero, siempre hubo entretenimiento en horario triple A.

Cuando nos divertíamos con estos dos tipos, cuando se comenzaba a polarizar la sociedad y muchos pensábamos que el entretenimiento iba a durar hasta la abrumadora victoria de López Obrador y que las nuevas batallas serían de carácter legal como enjuiciar a los hijos de Martha y destapar la cloaca del foxismo, se vino una batalla de magnitudes extremas, demasiado sangrienta donde ya nadie gano, es más, ni nos divertimos, esa batalla fue la del 2 de julio de 2006, batalla que Fox y AMLO perdieron, Fox por el simple hecho de pasar a la historia como un gran simulador democrático, AMLO por haberse tirado en la hamaca y no contemplar la posibilidad de un fraude electoral y peor aún, haber perdido gran parte de su capital político con estrategias erróneas, también perdimos los espectadores, que nos hicieron creer que vivíamos en una plena democracia y nos impusieron un gobierno de dudosa procedencia.

Pero como muchas veces decimos, la vida tiene que seguir, la vida “democrática” e institucional puso a sus nuevos actores en el escenario político, por el bando de la izquierda Marcelo Ebrard iba a gobernar el corazón político de México, por el bando de la derecha Felipe Calderón tendría la obligación de gobernara el país, además de que en otro puesto de suma importancia esta la representación tiny del priismo de antaño, clonada de los mas ruin y astuto de Hank Gonzáles y el grupo Atlacomulco, Enrique Peña Nieto.

Los tres personajes ahí están Ebrard, Calderón y Peña, sin embargo, el espectáculo político de diario está demasiado aburrido, no hay esa adrenalina a la que nos acostumbraron Fox y López Obrador. Uno no reconoce al otro en el caso de Ebrard y Calderón, Calderón simula quererse acercar y no tarda mucho en dar golpes bajos, Peña, amiguito de ambos nada mas mira el reloj para esperar el 2012, el rafting político está por los suelos, ya hasta aburrido se está haciendo el sexenio, además que demasiado desgastante es ver la forma como ejercen el poder las diferentes fuerzas políticas.

Pero entre las pugnas, los dimes y los diretes, la cuestión ideológica es motivo suficiente para subirse al ring, y la manera de marcar radicalmente la ideología y defenderla no es precisamente la postura de la izquierda y la derecha conforme a la cuestión energética, sino hacia el tema de la sexualidad, antes de generar cualquier juicio, pienso que la sexualidad humana no es ni de izquierda ni de derecha, el sexo es el sexo y tiene una función biológica natural, sin embargo, la última pugna ha sacado a relucir el conservadurismo más radical del gobierno que ostenta el poder federal, el veto al libro de sexualidad del DF es reencarnar a la edad media en la ciudad más grande del mundo, volver a convertir en mito lo que ya cada vez se desmitifica más. Hay temas importantes que tratar en el país en torno a la sexualidad, como lo es el aborto, como lo es la rápida expansión del VIH/SIDA, como lo son los embarazos no deseados, pienso yo que al ritmo de vida de la Ciudad de México, no se puede vetar un libro que toque estos temas a jóvenes de bachillerato, si el bloque conservador que está empotrado en el gobierno federal se queja de la legalización del aborto que se dio en el DF, por lo menos deberían permitir acceso a la información para que esos embarazos no deseados deje de ocurrir.

Es imperdonable que nuestras instituciones públicas no den acceso a la información sexual, es imperdonable que se siga satanizando de tal manera el uso del condón por el conservadurismo más radical, es imperdonable que se siga estigmatizando a los enfermos de VIH/SIDA y que peor aún se niegue la oportunidad de darle a conocer a alguien la forma como se puede contraer esta enfermedad.

La modernidad de un país no solo se debe demostrar en la industrialización que tiene este, ahí la derecha pretende ser gran impulsora, la modernización del país se debe demostrar en el uso libre de las conciencias y ahí la derecha vive 5 siglos atrás, es importante que se permita el libre acceso a la información sexual y hacer de este tema algo tan natural que se pueda empezar a ver una disminución en los problemas que atrae el estar mal informado, menos SIDA, menos embarazos no deseados y por ende menos abortos. Esta es mi opinión sin embargo la opinión que cuenta es la de usted. http://www.danielopski.com.mx/ y http://www.ciudadypoder.com/

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