11 de septiembre de 2008

¿Qué debemos celebrar?

México tiene años y cuando digo años, me refiero a muchos años (500 para mí son muchos) de haber adoptado una estructura social cimentada en la injusticia, en el atraso y en la indignante opulencia de un minúsculo grupo de gente. En México nos caracterizamos por el racismo entre nosotros mismos, tal parece haber un México de primera y de segunda, no somos un país donde los colores de la piel convivan fácilmente, en nuestra simulada democracia las oportunidades, el crecimiento económico y el acceso a los servicios básicos de salud y educación son para unos cuantos, nuestro sistema tiene en el olvido a millones, a lo largo de siglos no hemos cambiado, este orden social es el mismo después de la independencia y el mismo después de la revolución y sigue igual con la falsa alternancia que se dio en el país hace 8 años, muy al contrario, los mismos vicios de corrupción, el mismo proyecto se han ido arraigando con un panismo que se traicionó a sí mismo.

Mi encabronamiento viene después de leer una nota de un esquema que aplica Wal-mart con sus empleados, un esquema que es similar al que funcionaba en el siglo XIX, con las famosas tiendas de raya, antes de entrar en detalle hay que recordar que Wal-mart es famosa por su maquinaria mercadológica centrada en “precios bajos siempre” y por ser un grupo financiero de dimensiones mayúsculas a nivel mundial, sin embargo, el lado obscuro de la compañía es que siendo un emporio económico suele tener al igual que sus precios, salarios muy bajos, y a nivel mundial es una gran violadora de los derechos laborales de sus trabajadores, el detalle de la nota, es que Wal-mart da a sus trabajadores vales de despensa como sueldo para que estos sean cambiados únicamente en las mismas tiendas Wal-mart.

Wal-Mart también fue de las muchas empresas que apoyaron la campaña de Felipe Calderón, que a la par con la nota con la similitud del esquema con las tiendas de raya, Calderón fue a echarse su típico discurso motivador de su fantasía de país en el 50 aniversario del grupo. Wal-mart es símbolo de la globalización mundial donde el poder económico pasa por encima de cualquier ordenamiento legal y sobre todo de los países del tercer mundo, pero para ello hay gente que a pesar de arriesgar su situación laboral es capas de tratar de poner un alto, un empleado de la transnacional llamado Raúl Avila Andujo, cuestionó ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación el esquema laboral que impone Wal-mart, y dicha corte otorgó un amparo al trabajador.

A dos años de tener el bicentenario y el centenario de la independencia y de la revolución respectivamente, México parece ser una bomba de tiempo, donde la distribución de la riqueza sigue estando principalmente depositada en unas cuantas empresas y grupos financieros que han rebasado al poder político, ¿Qué debemos festejar en dos años, si las políticas económicas del país impuestas por el FMI y otros organismo han logrado que en México tengamos al hombre más rico del mundo conjuntamente con una base de 60 millones de pobres? ¿Qué debemos festejar en dos años si hace 100 fue la corrupción de la clase política el detonante de una revolución? ¿Qué debemos festejar si México es rehén de los grandes grupos empresariales?

Los festejos son simplemente referentes históricos de lo que se pretendió como país, no hubo justicia social, no hubo desarrollo económico suficiente, el progreso y el bienestar siguen estando en pocas manos, cuando se habla de derrocamiento de un presidente como ahora se habla de cambiar a Calderón y si se habla de una nueva revolución para cambiar este país, es porque de las anteriores revoluciones los beneficiados solo fueron unos cuantos, los 100 años están por llegar, lo he dicho y lo vuelvo a repetir, tal parece que queremos celebrar la revolución con una nueva revolución.

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