1 de octubre de 2008

2 de Octubre

Voy hablar de mis recuerdos de Tlatelolco, mis abuelos maternos vivían en el 536 del edificio Vicente Guerrero, ir a su casa era un tanto aburrido, vivían en un 5to. piso y salir a jugar era casi imposible, no tenía primos de mi edad así que no era muy atractivo ir a su departamento, lo atractivo lo hacían los detalles que mis abuelos tenían con nosotros. Mi madre almacena muchos recuerdos de Tlatelolco, vivió más de 15 años ahí antes de casarse con mi papá y todavía mis abuelos se echaron otros 20 años más ahí, antes de venirse a radicar a Querétaro.

De los recuerdos tristes de Tlatelolco es el generado el 19 de Septiembre de 1985, cuando el edificio Nuevo León se derribó con el temblor, ahí vivía una tía de mi mamá con su esposo, mi tía abuela salió con vida pero su esposo fue encontrado días después ya muerto, yo tengo recuerdos vagos de aquello, todo lo que sé es porque me lo han platicado, ese día mi abuelo recibió una llamada de que su hermana estaba en X esquina, mi abuelo no sabía que el edificio donde vivía su hermana se había caído, al irse acercando vio la terrible escena de que el Nuevo León estaba derribado, mi abuelo se quedó paralizado y llorando se regresó a su casa.

Mi mamá me platica del 2 de octubre, ella trabajaba en cigarrera la moderna, platica de los camiones quemados en Insurgentes y Manuel González, cuenta que de regreso a su casa un grupo de estudiantes bajaron a todos los pasajeros de un tranvía donde mi mamá viajaba porque lo iban a incendiar, donde los bajaron eran las calles de Guerrero y Marte, caminando por las calles de Saturno se encontró a la mejor amiga de mi abuela de nombre Teresa Alejo, ella le dijo que ahí se quedara, pero mi mamá pensó que sí no llegaba a su casa iba a angustiar a mis abuelos, la señora Tere Alejo contaba que los soldados fueron a inspeccionar su casa, le preguntaron qué si tenía armas, ella les contestó que la única metralleta que tenía la tenía en el trasero reventándose tremendo pedo, según la señora los soldados se echaron a reír. Mi mamá caminando ya por Nonualco dice que vio las famosas luces en el cielo y que jamás olvidará el taca-taca-taca de las metralletas que se alcanzaban a escuchar a muchas cuadras de la plaza de las tres culturas.

Muchos años después, en una de mis aburridas visitas a Tlatelolco, mi mamá me llevó a conocer la plaza de las tres culturas siendo niño, la recuerdo bien, recuerdo la iglesia, las ruinas arqueológicas y la Secretaría de Relaciones Exteriores, todo mi morbo por el 2 de octubre se hizo mayor tiempo después con la película de Rojo Amanecer. En fin, la fecha es un tanto mítica para el pueblo de México, a 40 años del 2 de octubre solo recopilo lecturas y opiniones de revistas como Proceso, incansable medio para buscar la verdad de los trágicos sucesos del 2 de octubre, yo soy una generación después de la matanza, soy de una época de mayor libertad pero de una época donde a la juventud no le interesa la política, me gustaría ver que en México se hiciera justicia contra los crímenes de lesa humanidad como ha pasado en Argentina y Chile con sus respectivas dictaduras, el actual gobierno que presume de ser emanado de procesos democráticos le falta mucha voluntad para ajustar cuentas de los crímenes del pasado, no es hacer justicia como un sentimiento de revancha por parte de la izquierda, sino hacer justicia para hacer valer los avances democráticos del país.

A 40 años del 2 de octubre, México no es referencia de derechos humanos sino de violación a ellos, es referencia de violencia y crimen, es referencia de impunidad y de atraco por parte de los servidores públicos, México hoy es más libre en los medios, no por libertad de expresión sino porque los medios rebasaron al poder político y actúan en su beneficio, México hoy tiene más organismos de justicia, sin embargo estos se mueven al ritmo que cante el dinero, hoy el único poder que importa es el poder económico, hoy México a 40 años del 2 de Octubre es referencia, a pesar de lo que se diga, de una gran simulación democrática.

2 comentarios:

KotufaCeja dijo...

Daniel ignoraba por completo tu punto de vista tan politico... me encanta tu blog, sobre todo por que es cierto que los jovenes cada vez nos ocupamos menos de la plitica y de hacer algo por que nuestro pais mejore... Yo tambien tengo vago recuerdos del 68, mi papa y mi tio estuvieron ahi y siempre en estas fechas se habla en la mesa del tema... de como los amenazaron y humillaron y de lo que vieron al bajar del edificio donde fueron a buscar a una amiga pues la tenian practicamente secuetrada en su propio departamento... mañana despues de 40 años de la masacre... existe gente a mi alrededor que no me deja olvidar ese dia (o esos meses) y les agradezco por que asi, como tú, con tus grandiosas palabras, no me voy a quedra callada y aqui actulamente en donde radico existe una gran incertidumbre y miedo por lo que pasa a la vuelta de la esquina... te mando un saludo... ojala podamos seguir en contacto... besos desde la laguna...

Arvizu que no es Arvizu dijo...

Felicidades por tu nueva imagen antes que nada, como diría el Poly “que nivel”.

Quiero expresarte que estoy de acuerdo que en la actualidad existe una total apatía por parte de los jóvenes en lo que a política y situación del país respecta. Con el afán de entrar en la polémica, creo que precisamente éste aletargamiento es derivado del mismo 2 de octubre del 1968.
Mis razones para decir semejante barbaridad están justificadas en como actuaron los lideres de aquella época, desvirtuando el movimiento estudiantil y convirtiéndolo en un abanderamiento político para la satisfacción de intereses propios, como ejemplo Pablo Gómez, Rosario Ibarra de Piedra, Guevara Niebla, Miguel Yacamán todos absorbidos por el sistema o comercializando para su beneficio dicho movimiento.
Muchos jóvenes que dejaron sus vidas en la plaza de las tres culturas, que creyeron en un ideal, en un mejor país, han sido traicionados de la forma más vil y cobarde, ya que su memoria no es honrada por aquellos líderes que siguieron.