24 de octubre de 2008

Las 15 Palabras...

En enero de este año, comencé con este blog con la intención de que se convirtiera en mi válvula de escape, intenté por el ejercicio de las letras, tratar de asimilar las aberraciones de nuestro sistema político. Me considero lopezobradorista, a pesar de ayer lo sigo siendo, porque para entender a AMLO basta con leer a José Agustín Ortiz Pincheti, pilar de su legitimidad, amortiguador de sus errores, Pincheti para el lopezobradorismo representa lo que un día fue Rubén Aguilar para el foxismo, claro, con una categoría sublime a la hora de interpreta a AMLO en medio de la simulación democrática.

Hoy suelto el vapor de esta olla express para asimilar la aberración más grande que he visto en López Obrador, se le ha acusado de ser un dictador, ojalá tuviera actitudes más dictatoriales, y no escuchara a un cúmulo de personas encantadas con su personalidad, el ferviente ¡Es un honoooooor, estar con obradoooooor! cada vez se hace más silencioso, jamás por haber visto una cuenta de AMLO con millones de dólares, jamás por haberlo visto sumiso ante los poderosos, mucho menos por sentarse a negociar con los que hace dos años se robaron la presidencia, eso es lo que lo mantiene aún de pie, el fervor lopezobradorista se hace cada vez más silencioso, por la intransigencia, de la cual López Obrador no se ha dado cuenta que es víctima, no se da cuenta que después del 2 de julio sólo han venido derrotas, AMLO quiere dar pasos agigantados para desenmascarar al sistema; cualidad y defecto, no conocer las medias tintas. Sin embargo, después de dos años de derrotas, tiene la oportunidad de resurgir de entre sus cenizas y colgarse la medalla de frenar una reforma al vil estilo del decrépito sistema impuesto por los hombres del dinero, y desafortunadamente, opta por la radicalización. El movimiento está ávido de victorias, no puede estar construido en la constante derrota.

Gracias a AMLO, se hicieron una serie de debates en el Senado de la República para discutir la reforma petrolera, en cada uno de los setenta y un días en los cuales se llevaron a cabo estos debates, se derrotó por la razón el motivo calderonista de privatizar a PEMEX, fueron días para festejar, días donde los necios eran ellos, los que querían privatizar a PEMEX, el sistema quedó desarmado para aprobar la reforma calderonista. El resultado de la reforma aprobada el día de ayer, sin duda alguna no es afín a los intereses de los hombres del dinero, ambiciosos del petróleo mexicano, por lo menos, no como ellos quisieran.

La reforma, a palabras de Muñoz Ledo, tiene rendijas donde el capital privado puede hacerse del petróleo mexicano, pero al final de cuentas son rendijas y no rejas abiertas de par en par, rendijas que pudieron a ver sido cerradas no con adelitas, sino con una renovación del movimiento lopezobradorista, sin embargo, ante la necedad y la ceguera, se hizo una absurda votación digna para que Carlos Ugalde fuera el juez, una votación sin forma, una votación que puso de rodillas al movimiento, en la cual se decidió entre 17 mil personas, ir por la resistencia civil, que terminó, desafortunadamente, con el primer enfrentamiento entre la policía y seguidores de López Obrador.

Lo ideal hubiera sido, hacer un recuento de los logros, que los hubo, quizá no todos los que se esperaban, quizá faltaron esas 15 palabras: “No se suscribirán contratos de exploración que contemplen el otorgamiento de bloques o áreas exclusivas” que sin duda alguna, representan esa laguna legal con la cual la clase dominante se pasa las leyes por el arco del triunfo, sin embargo, de 15 palabras, a toda una reforma privatizadora, hay un mundo de diferencia. Es aquí donde vuelvo a señalar el fondo y la forma, porque en el fondo se tiene la razón, los contratos en bloque son contratos que PEMEX otorgaría a empresas privadas, principalmente extranjeras, para asignarles de manera exclusiva kilómetros enteros de territorio y aguas nacionales para exploración y explotación del petróleo. Esta es la forma como han trabajado trasnacionales como Shell y Exxon en diversas partes del mundo para explotar los recursos energéticos de otros países.

La reforma no está oficialmente aprobada, falta que la apruebe la Cámara de Diputados, y si AMLO hubiera capitalizado los logros del movimiento y al mismo tiempo señala la laguna en la ley sobre los contratos en bloque, hubiera tenido más argumentos para poner los candados finales a la reforma. Es necesario que el movimiento que encabeza AMLO, tome una ruta diferente, las decisiones arrebatadas serán la lápida de uno de los movimientos más legítimos de la izquierda en este país.

4 comentarios:

carlos dijo...

Amigo y compañero de senda, veámoslo así, en la boleta hay dos opciones, ¿Quieres una reforma con rendijas? o, ¿quieres una reforma sin rendijas? Yo voto por la segunda, sin duda alguna, es fácil, estos legisladores y este gobierno además de las empresas privadas que quieren a Pemex (o un pedacito del golfo que es lo mismo), no son más que roedores y ratas y alacranes y gusanos medidores... todos, tienen algo en común: caben por una rendija.

Otra vez, felicidades.

| m a r c e l a | dijo...

me parece una falta de respeto que hables así de nuestro señor presidente legìtimo... si bien no todo es perfecto en su gobierno, él está haciendo su mejor esfuerzo y debemos apoyarlo... jajaja (a que te sonó espurito?) jaja

besos, felices... 30?

Paul dijo...

Y lo sigo diciendo: si yo fuera Rolando Cordera me daría un tiro... capitalizar lo que se logró bastaba para reavivar un movimiento legítimo, sin lugar a dudas. Decepcionante ver las omisiones de Andrés Manuel e irresponsable a la vez porque no debe perder de vista que el triunfo en esta materia la tienen ustedes y nadie más. Este triunfo no es de Calderón, éste es de AMLO pero, sin duda, su arrogancia lo ciega.

Zabdy dijo...

las 15 palabras, que primeron eran 12 y ahora 17... a ver que pasa mañana por estos lugares...

estuvo chida el festejo?

Saludos!