6 de enero de 2009

La digna rabia…


Como todos los años nuevos, la nostalgia nunca falla en hacerse presente en la transición del año viejo al año nuevo. En esta ocasión la resignación fue mayor a la nostalgia, el 2009 nos obliga a enfrentarlo con todo lo que se dice de él, un año que empieza con pocas expectativas de crecimiento económico y con la poca esperanza de que en México los narcos se dejen de matar en las calles. Digamos que los mismo del 2008 pero más crítico aún.

2009 es el año donde se festeja el 15 aniversario del levantamiento zapatista, conmemorado con el festival de la digan rabia. A pesar del olvido mediático que sufre el zapatismo, sigue siendo el movimiento altermundista más importante del planeta; sin duda alguna, el mérito del zapatismo es reunir a la comunidad internacional en contra de las aberrantes injusticias del capitalismo, que herido de muerte, parece que moribundo seguirá siendo el mandamás del sistema mundial.

A 15 años del surgimiento del zapatismo en nuestro país en contraste con el inicio del Tratado del Libre Comercio, hoy las injusticias siguen siendo las mismas de hace 15 años, pero con el triste valor agregado que ahora están más agudizadas. A 15 años de las exigencias de miles de indígenas marginados de los avances de la supuesta democracia mexicana, hoy siguen muriendo de enfermedades que en muchos rincones de este mundo se pensaba que habían dejado de existir.

Hoy la lucha zapatista parece estar en el olvido, parece haber quedado relegada a un breve sector del país, reducida a Chiapas; sin embargo, las fronteras del zapatismo no son las de Chiapas con Guatemala, el zapatismo va más allá de nuestras fronteras y tiene la cualidad de poner el grito de YA BASTA en muchos rincones del mundo, el festival de la digna rabia celebrado en diciembre y enero, logró juntar a activistas de 20 países del mundo y a intelectuales de distintas nacionalidades. Tal vez se piense de que el zapatismo ya no convoca, no convoca antes los medios; sin embargo, a 15 años del levantamiento armado, los logros han sido demasiados, como la creación de los municipios autónomos y las juntas del buen gobierno que dieron frutos en la vida política de las comunidades indígenas, con la consigna de que “el pueblo manda y el gobierno obedece”.

El zapatismo es un referente mundial de la lucha contra las injusticias. A nivel de la política mexicana, el zapatismo es una blasfemia para la clase política y empresarial de México, tanto izquierdas como derechas aborrecen al zapatismo, para las fantasías primermundistas del empresariado mexicano, es aberrante que haya indígenas en constante rebeldía cuando México está a bordo del tren de la globalización. El zapatismo representa la lucha contra el maltrato del medio ambiente, el cual el poder económico no respeta, el zapatismo representa la lucha contra la inmersa corrupción de nuestros políticos; sin embargo, lo único que le podría reclamar al zapatismo, es no querer hacer su lucha por medio de la organización política, en la paradoja de las izquierdas, el zapatismo parece ser irreconciliable con un sector de la izquierda política.

Para empezar el año, el subcomandante Marcos arremetió contra el gobierno de Felipe Calderón; a su fiel estilo, no hizo más que portar la voz del zapatismo en torno al fracaso de la lucha contra el narco, clasificándola como un sangriento fracaso. Las palabras del zapatismo las podríamos encausar como la conciencia de la sociedad mexicana, lastimada por el sistema en que radica pero tan apática para abordar los cambios.

La digna rabia es el nombre exacto para celebrar la fuerza de la resistencia contra el hambre y el abandono, la digna rabia desearía que no se quedara en el bohemio ambiente de las luchas sociales, sino que diera fruto a nivel de la participación política, de todas formas, la digan rabia es y será el frente contra las inmensas injusticias de México y el mundo.

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