19 de mayo de 2009

Carlos Salinas, el showman

Jamás un ex presidente de la república había estado tanto en la escena política posterior a su mandato como Carlos Salinas, quizá Vicente Fox tratando de emularlo, hace de su vida ex presidencial una pasarela de farándula o se inventa chiste como recorrer el mundo predicando sus conceptos democráticos; sin embargo, Fox es como un cero a la izquierda cuando habla sobre la vida política mexicana, sus declaraciones son mas materia de moneros de los periódicos que dignas del análisis político. Con Salinas pasa todo lo contrario, cuando Salinas se mueve parece que hay un reacomodo en las esferas del poder, parece ser un hombre temible por todos los que están o estuvieron cerca de él, parece tener una personalidad perversa, un todopoderoso en la faz del territorio mexicano, Salinas es un hombre como titula la revista proceso en su último ejemplar, nacido para el escándalo.

Salinas tejió hilos impresionantes durante su sexenio que le permiten gozar de plena impunidad 15 años después de haber terminado su mandato, tuvo la mala o buena suerte de ser uno de los presidentes más jóvenes de la historia de México, con tan solo 40 años de edad ocupó la silla del águila, a sus 46 años ya había pasado por el máximo puesto al que un político pudiera llegar a ocupar, que es la presidencia de la república, pienso yo que Salinas se aburre de ya no tener a mucho que aspirar, creo que en su desesperación se le metió en la cabeza querer ser gobernador de Nuevo León, su mente lo obliga a buscar poder, poder y más poder, Salinas hace del cinismo su carta de presentación, basta con recordar la “política ficción”, término que se inventó cuando Denise Maerker le preguntó si sabía de la existencia de los videoescandalos de Carlos Ahumada antes de que salieran en televisión.



Salinas quizá sólo una vez haya sentido miedo en su vida, y fue con Ernesto Zedillo, cuando a su hermano Raúl lo metieron a la cárcel, en no dudó en el exilio y se fue a vivir a Dublín, a sabiendas de que México no tenía convenio de extradición con Irlanda, pero dejó pasar tiempo y reorganizó su espectro político, curiosamente cada que venía a México, llegó a coincidir que temblaba en la Ciudad, pero más hacía temblar a los actores políticos que estuvieron cerca del salinismo.



Salinas representa lo más obscuro de la política mexicana, representa la degradación del sistema político mexicano, degradación que continua al ver a personajes siniestros del salinismo operar en las épocas actuales, degradación que se podría hacer mayor cuando intente imponer a Enrique Peña Nieto a la presidencia en el 2012, cuando quizá en el gobierno de Peña Nieto, si es que llega a ser presidente, ponga a Manlio Fabio Beltrones o a Emilio Gamboa en puestos de trascendencia como gobernación, cuando haga alianza con Elba Esther para sus intereses políticos y personales; la gente cercana que tuvo, saben que Salinas es perverso, basta con ver la actitud pusilánime de Luis Téllez donde a todo pulmón en una charla con los amigos asegura que Salinas se robó la mitad de la partida secreta, y al ser pública su conversación simplemente metió reversa y dijo que no tenía elementos comprobatorios para afirmar eso, que simplemente lo dijo en el calor de una plática informal. Basta con ver a Miguel de la Madrid retractarse de haber dicho que Salinas había negociado con narcos y que su gobierno fue poco moral y peor aún, auto diagnosticarse en una carta que circuló en los periódicos más importantes del país locura. Salinas le recriminó a Aristegui que se haya aprovechado de la salud de de la Madrid; sin embargo, quien si aprovecho de él, fue el mismo Salinas que lo hizo retractarse de la forma menos digna que podía suceder, hacerlo decir que tenía un tipo de locura y que sus ideas que expresaban no tenían valides.



Salinas es un hombre relativamente joven, a lo que ha logrado y a lo que ha hecho, quizá nos falten ver muchos más episodios que vaya a protagonizar el ex presidente, Salinas es y será por mucho tiempo el showman de la política moderna, poniéndose siempre en el ojo del huracán con o sin quererlo.


No hay comentarios: