27 de mayo de 2009

El gobierno compartido, un panorama.

En verdad desearía que Agapito Arellano fuera el próximo presidente municipal de Querétaro, el trabajo del empresario dueño de la caja popular Bienestar es mucho mejor trabajo que el que está haciendo Jaime Escobedo por el PRI, pero son pocas las posibilidades que tiene Arellano de llegar al centro cívico; por lo mismo, el que parece ser la resurrección del gallo de oro Valentín Elizalde, Pancho Dominguez, siento que va directo a ganar la municipal, no tiene rival y la verdad se está moviendo y está teniendo mucho más presencia que el que supuestamente es el gallo fuerte de Acción Nacional, Manuel González Valle.

Los panistas deben empezar a medirle el agua a los camotes, su candidato Manuel González Valle no está prendiendo en la campaña, no está teniendo empuje y quizá (un quizá casi convertido en “seguro”) perderá la gubernatura del estado. Pepe Calzada se muestra con una confianza no de soberbia sino de un trabajo que va encaminado a recuperar palacio de gobierno. Percibo un ambiente muy a favor de Pepe Calzada, no tengo elementos confiables para decirlo, no tengo encuestas en las mano, ni sondeos de opinión, lo comento por el simple hecho de escuchar la opinión de amigos, conocidos y gente con las que uno se topa en alguna reunión, en la sobremesa de una comida, por la opinión del taxista con el que platico o con el que me boleo los zapatos, no he encontrado un panismo arraigado en la sociedad civil, así que no me venga el Diario de Querétaro a decir que el PAN arrasará por 20 puntos al priismo de la entidad.

Tampoco quiero pensar que González Valle está destinado a perder esta elección, al final de cuentas, la maquinaria del estado tiene todo muy bien instrumentado para apoyar a su candidato; es más, pienso que Garrido tiene cuentas frías de cómo les puede ir el día de la elección si movilizan a la gente para que ese día salgan a votar, y ante el abstencionismo que se alcanza a percibir para la jornada del 5 de julio, un factor determinante para ganar será el que sepa movilizar mejor a sus sectores, como por ejemplo, el panismo tendrá que movilizar al viejo estilo priista de dar torta y chesco, a los beneficiados del PAC y otro sectores afines al blanquiazul. Ya no comentemos, la opción del fraude electoral, que el panismo aprendió hacerlo muy bien de manera cibernética, el equipo de Pepe Calzada tendrá que tener su departamento jurídico para que en caso (digo, por si las dudas) de que al panismo se le ocurra ganar esta elección truene, llueve o relampagueé (o a la “haiga sido como haiga sido”) estén listos para las impugnaciones.

Falta menos de 40 días para la elección, cada vez se empiezan a acomodar las piezas, los papeles están bien definidos, un González Valle sin “pounch” simplemente apoyado por la maquinaria del estado y un Calzada viniendo de atrás como la opción antigarridista para cambiar el panorama del estado y que no está participando para perder (como Jaime Escobedo). Al final de cuentas, no sabemos lo que esté negociado por debajo del agua, la elección puede ser una gran puesta en escena si la maestra Elba Esther Gordillo metió su cuchara y desde las grandes esferas del poder, donde nadie tiene acceso, negoció la victoria de Pepe Calzada, claro, pactar con el diablo suele salir muy caro y sino pregúntenselo al Felipe Calderón.

Por lo pronto visualizo que al paso que vamos, el PAN mantendrá la presidencia municipal y el PRI recuperará la casa de la corregidora, un gobierno compartido por primera vez en la historia política de Querétaro.

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