14 de julio de 2009

Así tenía que ser….

El gobierno de Ignacio Loyola se me hizo un gobierno gris y sin identidad. El famoso cambio de partido que vivimos los queretanos en 1997 se resumió en ver casi lo mismo simplemente con otro juicio y otro análisis. El simple hecho de cambiar de partido nos dejó contentos a los queretanos, Loyola era un personaje que no pintaba en el panorama político queretano y llegó a la gubernatura por la operación anti fernandista que se operó en los pinos por medio de Zedillo y Emilio Chuayffet.

El gobierno de Loyola dejó episodios polémicos como el caso del “madreado”, tuvo actitudes tibias ante la contingencia por las fuertes lluvias de 2003, su agarrón con el sub-comandante Marcos en la caravana zapatista de 2001; en términos generales no fue un gobierno de fuertes escándalos como el actual gobierno encabezado por Garrido. El único mérito relevante que tuvo Loyola, fue que no quiso imponer a su candidato a la gubernatura para el año 2003, quizá muy en el fondo hasta hubiera querido que ganara Fernando Ortiz Arana. Quizá.

El pasado domingo, corrí la tercera edición de la carrera de 10 kilómetros de grupo Imagen, estando en el jardín Zenea, aproximadamente a las 7:45 de la mañana, vi caminando completamente solo al ex gobernador Ignacio Loyola, tan tranquilo y sereno como si no hubiera sido gobernador del estado, lo digo porque no trae ni guaruras, ni manifiesta una actitud diferente a los demás ciudadanos; desafortunadamente la clase política, en una generalidad, aunque no todos, muestra una diferencia arrogante hacia sus gobernados; trate de visualizar la misma imagen de Loyola en la figura de Garrido, dudo mucho que Garrido tenga la tranquilidad de un día caminar por el Jardín Zenea siendo como cualquier otro ciudadano.

Me acerqué a saludar a Loyola con la intención de sacarle un comentario acerca del pasado 5 de julio, lo salude y rompí el hielo preguntándole dónde estaban sus tenis para correr, me dijo que sólo venía a ver a su esposa y a su hijo que correrían; él siempre cordial, dirigiéndose a uno de sus ex gobernados, yo sabía quien era y el no supo ni mi nombre. Después del comentario atlético, le pregunté ¿y cómo vio el resultado del pasado domingo ( 5 de julio)? Su respuesta fue seca y sin titubeos: así tenía que ser, nadie me quiso creer lo que estaba pasando, ya vez que Paco nunca me quiso – yo simplemente agregué a su comentario – pues sí, le estamos pasando factura, de todo lo que hizo, como el hecho de haber tirado su CRIQ – exacto – agregó él – el CRIQ no tenía nada. Me despedí de él, sin que antes me preguntara que cuanto pensaba hacer en la carrera - 50 minutos - le respondí - muy bien, que tengas tu mejor tiempo - concluyo.

El “así tenía que ser” me dio la impresión de un Loyola ajeno al PAN, quizá víctima de ser excluido de los grupos que pelearon por el poder dentro del partido, todo es historia, Loyola simplemente tiene la tranquilidad de poder caminar un domingo por el Zenea como ex gobernador del estado. Dudo mucho que Garrido algún día lo pueda hacer, quizá deba empezar a practicar saliendo caminando de la casa de la corregidora sin su operativo de seguridad.

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