9 de septiembre de 2009

Hugo Chávez, el Brad Pitt sudamericano… (borrador)


Conozco poco de Chávez, sin embargo su personalidad es imán de quienes somos apostadores de un cambio del sistema económico en el mundo. Recuerdo su arribo al poder en 1998, el golpe de estado de 2002 y el arropo de la gente para regresarlo al poder, su férrea actitud contra el imperialismo yanqui, su desprecio contra la política hegemónica de Bush, en fin, conozco poco.

Hace 4 años cuando iba a comenzar el proceso electoral del 2006 en México, mi amigo Hector del Bosque me presentó a su novia Roseli, ella es venezolana, en aquella ocasión vimos uno documental acerca de cómo la televisión privada de Venezuela, manipuló toda la información acerca del golpe de estado que le dieron a Chávez en abril del 2002, era un documental de una mujer francesa. Conozco la opinión de pro chavistas venezolanos como el caso de Roseli, que según han visto una transformación en su país por medio de educación y servicios de salud a la población, al igual conozco la opinión de antichavistas venezolanos que se quejan del control de divisas y de la política social del presidente.

Hugo Chávez para mí es un personaje que ha entrado a la historia de América Latina por la puerta grande, por una obsesión quizá fuera de contexto del sueño bolivariano, pero de que Chávez es un personaje trascendental para los cambios del mundo moderno, lo es. Su folklor quizá nos irrite, su “revolución cristiana” quizá sólo él la entienda, su socialismo del siglo XXI quizá no tenga sustento, podríamos encontrar miles de peros a su papel político no en Venezuela sino en el mundo. Chávez tiene la cualidad de haber mirado para adentro de Venezuela, cosa que los gobierno neoliberales sólo voltean a ver los capitales extranjeros y se comportan como lacayos ante los directores de las grandes transnacionales. Ese populismo tan criticable, hoy le da educación a un pueblo que no tenía educación, da acceso a la salud a un pueblo que estaba lejos de poder ser atendido en los hospitales, de que Chávez ha transformado el entorno, lo ha transformado, de que quizá se esté equivocando, también, asi como se equivocaron los entreguistas gobiernos de toda la América Latina, que sólo sirvieron al consenso de Washington en sus gestiones.

El protagonismo de Chávez no lo comparto, sus ganas de morirse en el poder también creo que puede ser la perdición de su régimen, ese mesianismo de ser el él el conductor de los Venezolanos como Moisés guió a los hebreos, es lo que no hace madurar a una verdadera democracia. Ese mismo protagonismo ha hecho que Venezuela se polarice políticamente y un pueblo polarizado es un pueblo frenado, incapaz de unir sus fuerzas para salir adelante. Prueba de ello es Calderón y López Obrador en México, donde la campaña de desprestigio del primero contra el segundo en la campaña del 2006, es el motivo de tener hoy al país parado políticamente. Chávez al polarizar Venezuela, está cometiendo un error fatal hacia el crecimiento de su nación, de nada sirve tener vecinos y habitantes enconados por proyectos políticos.

En fin, el Chavismo me causa conflicto, por un lado la visión de un proyecto político social que puede ser el trampolín de una América Latina y que comparto y por otro, mi rechazo a las nuevas dictaduras simuladas de democracia; lo que sí, es que me causa asombro la personalidad de Chávez en una alfombra roja en Venecia, sólo personajes de esa talla son documentados para la historia. Habrá que ver dicho documental y tener el ojo crítico de Stone como sustento para elevar una crítica.

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