28 de septiembre de 2009

Iztapalapa, la ingobernabilidad que se viene…

Hablar de ingobernabilidad en México, es hablar de la cotidianidad de la vida política del país, de sur a norte vivimos la ingobernabilidad traducida en pobreza, crimen, narcotráfico; añadiéndole la falta de sensatez de nuestra clase política para sacar al país de estos problemas, las diferentes fuerzas políticas están encerradas en sus ansias de poder.

La ingobernabilidad es producto de esa ansia de poder, la raíz de todo viene desde el choque frontal que se dio en el 2006 entre la izquierda y la derecha, que a tres años del conflicto electoral de las elecciones presidenciales, los beneficiados por lógica no hemos sido los mexicanos, sino una tercera fuerza que se perfila a ganar la presidencia en el 2012, el Revolucionario Institucional.

La izquierda, en la frustración del fraude electoral de hace 3 años, se perdió en el camino de tratar de transparentar la elección, cometió errores que pegaron directamente en su imagen, aunado a esto, se vino su división interna con la elección de marzo de 2008 para elegir al dirigente nacional del PRD, todo lo ha llevado a sucumbir en el posicionamiento electoral, con la amenaza de que la franquicia – partido político llamado Verde, se pueda posicionar como tercera fuerza política en un futuro no lejano.

La derecha ha sucumbido debido a sus formas por tratar de legitimarse, la guerra contra el narco es prueba de ello, aunado a eso, los errores en el manejo de la política económica es lo que ha llevado al PAN a sufrir importantes descalabros electorales. Así como la izquierda trato de hacerle la vida imposible a la derecha, esta última no se queda atrás en sus ansias de destruir a la izquierda; con la institucionalidad en sus manos, la derecha fracturó a la izquierda desde el proceso de marzo de 2008, donde el Tribunal Electoral dio el triunfo a Jesús Ortega en vez de anular unos comicios dignos de anularse, en junio pasado dieron otro golpe a la izquierda al quitarle la candidatura de Iztapalapa a Clara Brugada, persona ligada a López Obrador y que estaba lista para controlar el corazón político del Distrito Federal. Con ello las fuerzas de la izquierda se movilizaron para hacer una jugada “maestra”, por medio de un tercero, Rafael Acosta mejor conocido como “Juanito”, pretendieron regresar al orden al que supuestamente estaban destinados. La jugada fue un fracaso y ahora tenemos un Jefe delegacional si querer dejar el puesto. La lógica es una, un hombre que tiene poder no estará dispuesto a dejarlo independientemente de sus compromisos.

Los responsables del conflicto en iztapalapa, es en primer instancia del Tribunal Electoral por haber dejado sin la candidatura Clara Brugada, por lo tanto es el mismo poder federal el que tiene mucha responsabilidad en lo que está pasando, si el Tribunal hubiera dejado seguir el cauce normal de la vida política del Distrito Federal, hoy no tuviéramos crisis política, hoy no tuviéramos a un Juanito convertido en personaje de la farándula. Sin duda, uno de los grandes perjudicados en este lamentable episodio político es López Obrador, se metió a restablecer el orden y dio a luz a un frankenstein imposible de parar, ahora se perfilan plantones de organizaciones sociales, perredistas y todos los perjudicados de “juanito” para impedirlo gobernar. Iztapalapa es únicamente un reflejo de lo que está pasando en México, la sociedad en general pagará el precio de una clase política que no gobierna para el bienestar de todos sino para sobre guardar sus intereses. Lo de “juanito” es risible y lamentable, habrá que esperar haber en que termina este reality show.

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