19 de noviembre de 2009

De qué me perdí…

Ha pasado mes y medio de abandono de este blog, dos meses de no estar al tanto de la vida política del país, quizá cuando más deberíamos estar al pendiente de los sucesos que vive México, decidí desentoxicarme de la política, donde hice un análisis de las diferentes corrientes que se disputan un pastel llamado México.

Dejé quizá de creer en la izquierda, es tan igual a la derecha desde el punto de vista que radican en su ambición por el poder, simplemente están al acecho de puestos políticos e individualizan su actuar por sueldos exorbitantes, por negociaciones con el narcotráfico y por formar, como la derecha, una élite alejada de las verdaderas necesidad de nuestro país.

De la derecha que podríamos decir, su ambición es aún más voraz, llevan empecinados en un proyecto que ha empobrecido a millones de mexicanos a lo largo de 25 años, que simplemente en el sexenio de Calderón, 6 millones de mexicanos más se han hecho pobres, gobiernos de negociaciones anti populares, gobierno corruptos, gobiernos narcos y maquiavélicos que están generando el hartazgo de la población.

Estas fueron mis reflexiones a lo largo de mes y medio de abandono; entonces si derecha e izquierda dejaron de servir, si la clase política ha cansado a la población ¿Cuál es el camino que México debe de seguir para encontrar el equilibrio y la paz social, paz que se tambalea ante los impulsos globalizadores de una derecha rapaz? Desde mi perspectiva, radica en la unión de los mexicanos, no para hacer una revolución en el 2010, con el mito de que cada 100 años en el país hay un estallido social, la violencia está comprobado que no cambia absolutamente nada, esa unión que pienso radica en liberarnos de la dictadura del poder mediante la conciencia, una revolución de conciencia donde encontremos un proyecto de quitarle poder al poder y que el poder radique en la sociedad, donde se pongan reglas claras para el rescate ecológico, la seguridad social, la transparencia, la igualdad de todos los mexicanos, el derecho a la educación y los muchos aspecto que nos hacen falta para una patria justa y de progreso.

Bueno, de que me perdí, me perdí de la dictadura calderonista de cerrar luz y fuerza en vez de meter la mano para regularizarla, me perdí la nueva reforma fiscal calderonista , reforma que representa una antítesis de lo que prometió en campaña, volvemos al eterno círculo de las promesas incumplidas, reforma fiscal que carga mas la mano a la gente que trabaja; en fin, me perdí de la famosa rechifla en la inauguración del nuevo estadio del Santos, estadio que por cierto se construyó, según dicen muchos analistas, con dinero del erario.

Para concluir esta entrada, honor al Brasil, el día de hoy el universal publica una nota donde hace referencia al avance económico de este país, donde es el nuevo líder de América Latina, aprovechando todos sus recursos, las economías emergentes está sacando al mundo adelante de la crisis, y México debatiendo pésimas reformas fiscales y enfrascado en su guerra contra el narco, y para darle el toque final hasta entrada, el premio nobel de economía Joseph Stiglitz, fue certero y sin piedad declaró: que en el tratamiento de la crisis, México fue de los peores del mundo. Mientras tanto tratemos de liberar nuestro interior para esa revolución de conciencias, he dicho.