22 de diciembre de 2009

Bodas gays


Con el voto mayoritario de los diputados de PRD y PT, la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) aprobó ayer las reformas al Código Civil de esta capital, mediante las cuales se legaliza el matrimonio entre parejas del mismo sexo, quienes incluso tendrán derecho a adoptar hijos.


Las posiciones ideológicas de una mayoría se hicieron valer, el liberalismo político está a favor de lo que muchos pensarán que es una aberración, como el Cardenal Norberto Rivera, a quien yo le diría, que así como se desgarra las vestiduras por las bodas entre personas del mismo sexo, también debería desgarrárselas por los cientos de casos de pederastia dentro de la iglesia católica.


El tema sin lugar a dudas es controversial, a muchos les sacará roncha le hecho de pensar que dos personas del mismo sexo pueden unirse bajo la figura del matrimonio, sin embargo, en nuestros círculos sociales quizá se tenga un conocido o amigo homosexual al cual no le impediríamos que pudiera unir legalmente su vida con su pareja.


El debate en estos temas se polariza, es difícil encontrar un punto medio, pienso que el debate más allá de posturas ideológicas liberales o conservadoras, debe de tener un argumento válido del porque si se pueden casar los homosexuales. Mi argumento más valido es el del mundo de las libertades, cuando en un país como México se tiene a 50 millones de pobres viviendo en la pobreza, la boda entre dos homosexuales para mi sale del debate, cuando tenemos 8000 muertos por la guerra contra el narcotráfico, que dos hombres o mujeres se casen es intrascendente, pero entre esos problemas las minorías también tiene derechos, los preceptos religiosos son los últimos que deben de tomarse en cuenta, porque el catolicismo simplemente emite un juicio reprobatorio, cuando todo ser humano incluyendo los homosexuales, tienen un ente espiritual que está dentro de cada uno, el cual cada quien lo hace valer a su manera. Bien dice el evangelio, con la vara que uno mida será medido, así que los juicios que se disputan el bien y trasladan el mal, salen sobrando.


La aprobación de las bodas entre parejas del mismo sexo, es sin duda una manifestación de igualdad, más daño nos hacer la pobreza, el crimen y la corrupción a que dos personas homosexuales se unan, el desgarrase de vestiduras por un tema como este, son sólo manifestaciones aisladas del conservadurismo mexicano, pienso yo y como dirían los charolastras: cada quien hace de su culo un papalote.

No hay comentarios: