7 de diciembre de 2009

Juanito y el calentamiento global


Mientras en Copenhage se hace un llamado a los líderes mundiales de no defraudar las esperanzas que el mundo puso en la conferencia de naciones unidas sobre el clima, conferencia destinada a definir una respuesta mundial al cambio climático y a sus drásticas consecuencias, en México y precisamente en el DF, pero para ser más exactos, en Iztapalapa, se vive otro tipo de calentamiento que bien podríamos definir como calentamiento político.

Mientras en Copenhage se planea la forma de destinar como ayuda 10 mil millones de dólares a los países pobres del mundo en torno a que el cambio climático no les traiga sequías, inundaciones, penuria alimentaria, ciclones y enfermedades, en Iztapalapa se pelean un botín que representa administrar 3 mil 76 millones de pesos.

Mientras en Copenhage se abre la cumbre con un escándalo el cual ya se le llama “climategate”, polémica en torno a unos correos electrónicos sustraídos a destacados científicos en los que parece sugerirse la manipulación de algunas cifras en torno al cambio climático. En iztapalapa ha explotado el “Juanitogate”, polémica de la cual se me ocurre llevar al psiquiatra a las dos aves de rapiña que pretenden controlar la delegación más poblada del DF.

Mientras en Copenhage miles de delegados de 192 países, encabezados por el primer ministro danés Lars Loekke Rasmussen, pretenden traer al mundo esperanza de un futuro mejor en torno al desastre ecológico, en Iztapala se acrecienta la crisis política más severa de la capital del país por las terribles ansias de poder de dos fuerzas políticas que debaten por medio de la arrogancia, Clara Brugada y Rafael Acosta deberían no sentarse a negociar, sino simplemente retirarse de la vida política de esta demarcación que sufre deslaves, escasez de agua, y donde se localizan las unidades habitacionales con más sucesos delictivos.

Mientras el planeta necesita reducir su temperatura dos grados centígrados, lo que sólo se llevará a cabo por la reducción significativa de gases de efecto invernadero, en México se ha hecho de la política un circo que aumenta la temperatura de las ambiciones de poder, donde los perjudicados son millones de mexicanos que no tienen esperanzas mayores de una verdadera calidad de vida.

El caso de Juanito, más allá de la vacilada, representa un penoso episodio de la vida política de nuestro país, donde todas las instituciones han quedado en tremendo ridículo, desde el Tribunal Electoral, instituto responsable de lo que hoy vive Iztapalapa, hasta todas las fuerzas políticas que han humillado a los habitantes de esta delegación con su ambición de controlarlos como si fueran carnada electoral.

Sinceramente, me rio con sarcasmo de Juantio, de Brugada y de todo este show, me rió con tristeza de reirme de algo realmente vergonzoso, pero en fin, me preocupa más el cambio climático que el desenlace de este patético episodio.

1 comentario:

Vibe Interior dijo...

No te parecio penoso y tremendamente manipulado que el 1 de diciembre el noticiero de Lopez Doriga abriera hablando de Juanito???!!!

No importa si el presidente ha hecho una burla de su gobierno, sencillamente por ser el primer mandatario de nuestra nacion, por estar a la mitad de su sexenio y por ser una instituciòn los noticieros deberian tener como primer punto què esta sucediendo al rededor de ese tema, no???

Pero una vez mas nos encontramos con que tristemente en nuestro pais la libertad de expresion es un tema vendido, robado o comprado, como quieras verlo!

Juanito, un delincuente al que se le piden favores, es parte del Mèxico que penosamente heredamos. Pero esta en nosotros vivir en un mejor pais. Esta en mi, en la educacion que de a mi hija y los valores que viva en mi casa que puedo poner un granito de arena a vivir en un mejor pais.