16 de marzo de 2010

Calzada y su posición frente al garridismo.

Dicen que es muy fácil hacer leña del árbol caído, muchos quisimos hacer leña al panismo cuando el PAN era un roble bien sembrado en las entrañas del poder. Hoy el balón lo tiene el gobierno de Calzada, él es el que tiene que hacer que Querétaro empiece a funcionar en un verdadero y no simulado estado de derecho, él es que con apego a las leyes y quizá a la sentencia que dicen nuestros gobernantes, el muy sonado "Protesto cumplir y hacer cumplir la constitución… y si no lo hiciere así, que la nación me lo demande", debe hacer un justo juicio del actuar de sus antecesores.

Aplaudo mucho la labor del gobernador en el caso de las indígenas presas Teresa y Alberta, pero más aplaudiré cuando Calzada haga valer el estado de derecho y juzgue a la administración que encabezó Garrido Patrón, de nada servirá tomarse la foto con Alberta y Teresa cuando salgan de la cárcel, si los casos de corrupción del garridismo quedan impunes. Eso para mí sería simplemente simulación.

La labor del gobernador en torno a Teresa y Alberta, es muy destacable; sin embargo su posición frente al caso es meramente moral, él no tiene al final de cuentas atribuciones para lograr la justa liberación de estas dos mujeres. Donde se va a ver el tamaño de gobernador que tenemos, es en la voluntad de transparentar las licitaciones de las obras de la administración pasada, por poner un ejemplo.

No se puede ser blanco y negro a la vez, quizá todos seamos grises, pero hay que estar más pegado al blanco o al negro, quedarse a la mitad sería festejar a bombo y platillo la libertad de las indígenas presas, y por otro lado, fingir demencia con la corrupción panista. Si el gobierno de Calzada le va entrar con todo a esclarecer la corrupción garridista, debe prepararse para buscar hasta ver quien vendía el papel del baño en las oficinas de gobierno, si simplemente va hacer como que hace y a la mera hora, en el tiempo que duren los procesos, no hay ningún responsable, mejor que ni le mueva, la simulación es el peor de los escenarios.

El garridismo no puede ser juzgado simplemente en la opinión pública, ese juicio ya está realizado, tan concretado está, que su resultado fue la debacle política del PAN el pasado 5 de julio. El garridismo debe ser juzgado con miras a transformar este país, no con revanchismo, sí con apego a la verdad; no con juicios sumarios, si con apego al estado de derecho. Si Querétaro es ejemplo de que las promesas se pueden cumplir como lo fue la eliminación de la tenencia, que ahora Querétaro sea ejemplo de que la impunidad tiene un límite. Bueno, empecemos por lo inmediato y por lo políticamente posible, aunque me gustaría ver en la cárcel al asesino de la BMW.

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