18 de mayo de 2010

La incertidumbre, el silencio, la puesta en escena, quizá…


Televisa acaba de anunciar que por respeto a Diego Fernández de Cevallos y familia, no hablará más del tema hasta que éste se resuelva; quizá Televisa acaba de encontrar el punto exacto de cómo hacer periodismo; si López Dóriga, Loret de Mola, Adela Micha y todo el núcleo de presentadores de noticias optaran por esta forma de trabajo en todos los aberrantes casos que suceden en la vida política de México, puedo apostar, que el silencio traería más dosis de verdad que el sin números de argumentos con los que nos bombardean todos los días, desde la guerra contra el narco, hasta el patético caso pollet.


Por otro lado, pienso que por primera vez Televisa acepta abiertamente lo que ha hecho por años, guardar silencio, por un lado pienso que es maravilloso verlos callados, por otro pienso que llevan años haciéndolo, enterrando verdades históricas como el fraude el 88, la muerte de Colosio, el fraude del 2006 por poner algunos ejemplos, el caso es que su silencio es a medias, las verdades son manipuladas para beneficio del régimen, no es un completo silencio sino son vociferaciones armadas de lo que le conviene que sepamos o creamos.


Volviendo al caso Fernández de Cevallos, vemos el análisis por todos lados, desde recapitular quien fue Fernández de Cevallos para la vida política de México, hasta pensar que un grupo guerrillero fue el que secuestró al ex senador; escribimos, decimos, pensamos puras suposiciones, nuestra capacidad de análisis se ha cimentado y lo acepto, en la incertidumbre del acontecer de un país en el cual hace mucho tiempo debimos de habernos acostumbrado a que no pasa nada.


México es un país esponja, se le apachurra al máximo para que en fracción de segundo todo siga igual, hoy se cumplen 4 días de la desaparición de Fernández de Cevallos y tenemos más allá de la incertidumbre de no saber dónde está el personaje, al mismo México mecanizado con dosis de optimismo por parte del presidente, un fastidio generalizado y una cotidianidad que se desenvuelve en cifras de violencia y una economía deprimida.


El caso de Fernández de Cevallos, despierta desde el interés de cierto sector informado, pasando por la burla feisbukera de repetir 100 veces el chiste de que quizá está debajo de su cama, hasta la indiferencia de quienes viven con menos de lo indispensable y que quizá ni enterados están.


El sistema convierte todo suceso en grandes puestas en escena, ahora, el misticismo de Televisa será parte del show, independientemente de lo que pase, si Diego aparece, no sabremos quién lo secuestro y lo peor, si nos presentan a uno cuantos detrás de un vidrio como los presuntos responsables, lo dudaremos; y si nunca vuelve a aparece, menos sabremos qué fue lo que pasó y quienes fueron los autores, quizá habría que traer a mercenarios árabes para saber la verdad, el show será mayor cuando aparezca en 5 ó 6 días con la barba desarreglada y con una venda en la mano de una supuesta herida, diciendo que se escapo de sus verdugos. Todo puede pasar.


Mientras tanto, yo no guardo silencio y dejo que mi mente vuele para tratar de imaginar que fue lo que pasó, esto es lo que me hace el día.

1 comentario:

Jose Edmundo dijo...

vientos, my dany me encanta tu descriptiva, y la forma en la que hilas las ideas, y muy buenas por cierto pero cada vez me confundes mas.... o me tendras que pasar tu bibliografia o de la que fumas... para estar igual jajaja, a ver ke idea hechamos una chela para ke me explikes... saludos =)

cheche