20 de mayo de 2010

Que los gringos no se quejen…

Creo que por primera vez en 3 años y medio de gobierno de Felipe Calderón, me pongo de su lado, esto créanme, sí es un hecho aislado, ya que sigo siendo opositor de un gobierno sin pies ni cabeza, donde su política económica se ha caracterizado por ser una eficiente fábrica de millones de pobres y a la vez, una excelente máquina pulidora de los supermillonarios que orgullosamente salen en Forbes. Soy opositor a un gobierno que ha creado una guerra destinada al fracaso, mandando a la tumba a 23,000 mexicanos, la guerra contra el narco está destinada a perderse excepto que en el panorama presidencial, esté pelearse contra el narco por los próximos 200 años, quizá en el 2210 estemos festejando el Bicentenario de la guerra contra los cárteles de la droga, en fin, soy anticalderonista de pies a cabeza, así nomás…

Pero regresando al primer renglón de esta entrada, creo que el discurso de Calderón el día de hoy en el congreso norteamericano tiene una sustancial razón de ser, Felipe Calderón les dijo a todos ellos: "con todo respeto, es necesario que regulen de manera correcta la venta de armas. Respeto y admiro la Constitución estadunidense, pero créanme que éstas armas no van a manos honestas y en su lugar terminan en manos de criminales”.

Creo que soy más antiyanqui que anticalderonista, por eso es que verlos ahí frente a frente, por un lado al pequeño Calderón, de pequeñez como estadista, y por otro lado al arrogante congreso norteamericano, creo que sus palabras fueron acertadas; sin embargo, la arrogancia del congreso gringo se impuso a la razón. El legislador republicano John Cornyn, dijo que el problema de seguridad que enfrenta México no tiene que ver sólo con la presencia de armas, la mayoría de ellas fabricada en los Estados Unidos. Simplemente en la frontera se calculan cerca de 7 mil puntos de venta donde uno puede ir a comprar un arma como comprar un chicle en la tiendita.

El congresista afirmó: "tengo mucho respeto por el presidente Calderón y su compromiso de combatir a los cárteles, pero no creo que los estadounidenses deban renunciar a cualquiera de sus libertades en respuesta a los problemas de otro país." Sería bueno que el congresista Cornyn viera el premiado documental de Michael Moore Bowling for Columbine (2002), No hay mejor expositor en el tema del mal manejo de armas que Moore, en este documental Moore muestra como los norteamericanos viven constantemente en una cultura de miedo, causado por los medios de comunicación y enfatiza que los norteamericanos, para ausentarse de sus miedos, sólo les queda la posesión de armas de todo tipo, documenta la forma como se pueden comprar estas armas de la manera más fácil, documenta igualmente que los norteamericanos piensan que por tener armas se es más responsables o los que no las tienen son más negligentes, ideas absurdas que han llevado que adolecentes se maten entre sí como el caso del instituto Columbine en 1999.

El problema del congreso norteamericano, a diferencia como en ocasiones lo ha manifestado el presidente Obama, es que no acepta que los problemas del narco y violencia que vive México es un problema de ambas naciones, la droga mexicana va a los Estados Unidos, sus armas vienen a México, ellos se lavan las manos pensando que con el dinero de la iniciativa Mérida es más que suficiente, creo que no deben de exigir nada a cambio si en la parte que les corresponde no hacen nada. Pienso que hay una gran lógica en pensar que hay un mercado ilegal de armas coludido con las autoridades de ambos países, y como en el tema de la droga, mientras haya quien las compre, habrá quien las venda.

En fin, me quedo con la interrogante que una niña expuso a Michelle Obama con respecto al tema migratorio, al igual que su esposo, la primera dama de los Estados Unidos le dio muchas vueltas al asunto.



1 comentario:

Carlos dijo...

Íjole mi Dany, entiendo tu punto y lo respeto, pero en este tema me quedo con la despedida que le leí hoy a Julio Hernández en su columna astillero: ¡hasta mañana en esta columna que ve las consecuencias del “triunfo” discursivo de Calderón en el Capitolio: mil 200 miembros de la Guardia Nacional gringa a la frontera (envío que Felipe, el extrañamente optimista, quiere ver como freno al paso de armas a México, no de migrantes mexicanos a EU)!