1 de junio de 2010

La panza es primero...


La iniciativa de no vender comida chatarra en las primarias y que entrará en vigor el próximo ciclo escolar, va a levantar la voz de las gigantes empresas que se dedican a vender en diferentes presentaciones toneladas de azúcar, sal y harinas refinadas. Toda la plana mayor de estas empresas como COCA COLA, KELLOGG, MARINELA, BIMBO, PEPSI, TIA ROSA, WONDER, RICOLINO, SABRITAS, BARCEL, ________________ (ponga la que se le ocurra) verán mermados sus ingresos ya que millones de niños dejarán de comprar estos productos en sus recreos; hablarán de pérdidas millonarias, y cuando la derecha llora el gobierno escucha, así que habrá que estar al pendiente de los argumentos que darán para que estos productos no salgan de las escuelas.


Pienso, que pérdidas millonarias son las que tiene nuestro sistema de salud al atender los problemas de diabetes e hipertensión que causan la obesidad. El instituto de salud pública en un informe de noviembre de 2006 anexa los siguientes datos: “Estudios recientes demuestran que la incidencia y prevalencia de la obesidad han aumentado de manera progresiva durante los últimos seis decenios y de modo alarmante en los últimos 20 años, hasta alcanzar cifras de 10 a 20% en la infancia, 30 a 40% en la adolescencia y hasta 60 a 70% en los adultos. De acuerdo a la Encuesta Nacional de Salud (ENSA) 2006 se encontró que el incremento más alarmante fue en la prevalencia de obesidad en los niños (77%) comparado con las niñas (47%); los resultados señalan la urgencia de aplicar medidas preventivas para controlar la obesidad en los escolares.”


El incremento de este mal en los últimos 20 años se debió a la excesiva industrialización de los alimentos, al estresante ritmo de vida y al sistema económico cimentado en un consumo desorbitado que incluye nuevas formas para alimentarnos; todo este sistema consumista, deja en segundo término el valor nutricional de los alimentos para darle prioridad a las altas ventas, es curiosos como la cerveza corona, coca cola y pan bimbo los podemos encontrar en los pueblos más recónditos y más abandonados de la mano de Dios en nuestro país.


Lo que representa un problema serio son las generaciones de niños que llegarán a una edad adulta enfermas como consecuencia de sus pésimos hábitos alimenticios, son generaciones que no tendrán un seguro de gastos médicos con el cual se puedan atender, serán presas de los pésimos servicios de la salud pública y en términos generales no tendrán los recursos para atender sus enfermedades, con lo que podemos concluir que tenemos un México mal nutrido, ya que no es sinónimo de salud el estar gordo y mucho menos obeso.


Por eso pienso que la medida que entrará en vigor para el próximo ciclo escolar no debe pasar a juicio de los empresarios del ramo de chatarras, el problema es un problema de salud más no económico, ya quedará a juicio de los padres la forma como alimentan a sus hijos pero de entrada, vamos de gane con que en las escuelas se cierren las puertas a toda la industria chatarra de alimentos.


Si bien es claro, que el problema de la obesidad infantil va más allá de vender o no comida chatarra en las escuelas, esto es un gran avance; al mismo tiempo se debe de educar a los niños y trabajar en concientizar a los padres de que es lo que se debe de comer, se debe trabajar en una difusión de cultura física y en general crear una cultura alrededor del cuidado de la salud.


Recomiendo ampliamente tres libros del maestro Riuz, uno de ellos titulado “La panza es primero”, el segundo “Como suicidarse sin maestro” y por último “La basura que comemos”, después de leer esto nos quedará sembrada la idea de una mejor alimentación.


Igualmente habrá que ver el documental del famoso director Robert Kenner titulado Food Inc. que está por estrenarse en México y que documenta la forma como un corte de carne llega a nuestra mesa o por qué los pollos de ahora miden casi tres veces más que los pollos de 50 años antes.

2 comentarios:

ilpollo dijo...

Pero que pasa con los ninos q saliendo de la escuela se van a mc donalds a echarse su hamburguesa o pasan al oxxo por sus sabritones, el problema es serio pero donde estan los programas de activacion fisica en las escuelas, o acaso una hora de "clase" de educacion fisica a la semana en escuelas publicas es suficiente? Creo q va mas alla de se si venden o no esos productos en las escuelas, total los ninos solo van 8 horas, saliendo pueden comer lo que quieran.

Danielopski dijo...

Totalmente deacuerdo contigo pollo, sin embargo, esta medida es un gran avance... conjugemoslo con la actividad física... (come frutas y verduras)