9 de julio de 2010

La política en la era del face…


Qué hubiera sido del movimiento del 68 si todos los grillos de la UNAM y del Politécnico hubieran tenido su cuenta de facebook o twitter; cómo hubiéramos parodiado en las redes sociales la escena donde José López Portillo llora, diciendo que nunca más nos volverán a saquear y que va a defender al peso como un perro; qué hubiéramos puestos en 140 caracteres que nos ofrece twitter, después de ver al supuesto Mario Aburto (ese que no era el mismo de Lomas Taurinas) en la mansión de Almoloya de Juárez con su uniforme caqui y un parche en la cabeza; qué grupos hubieran existido en facebook después de que Chapa Bezanilla "encontró" los restos de Muñoz Rocha gracias a la famosísima Francisca Zetina “la paca”; en fin, qué hubiera sido del priismo más demagógico en sus diferentes etapas y presentaciones si se hubiera enfrentado, en las épocas donde la única verdad era la que decía Jacobo Zabludoswki, a un arsenal de ciudadanos conectados por la tecnología a través de la red social, convertidos en líderes de opinión y generando juicios sumarios contra nuestra brillante clase política prinosaurica.


Quizá para haberse podido mantener en el poder durante 70 años, en el caso de que el internet se nos hubiera adelantado 50, el PRI hubiera que haber considerado a las computadoras una peligrosa herramienta para la desestabilización social y por lo tanto, en pro de la gobernabilidad hubiera monopolizado la creación de sistemas y redes de computo, por lo que quizá hoy tendríamos una sola empresa encargada de la creación, venta y distribución de estos artefactos, tendríamos el día de hoy un sindicato en lucha de sus derechos laborales en caso de que el gigante Microsoft quisiera entrar en el mercado mexicano.


Otro ejemplo y para no exagerar tanto, simplemente me quiero imaginar si el facebook y el twitter hubieran estado en auge en la campaña de la elección presidencial del 2006, toda la maquinaria del sistema político encabezada por Vicente Fox hubiera trabajado en el plano cibernético creando millones de cuentas falsas para blasfemar contra el peje; más allá de la confrontación familiar, vecinal, laboral que se vino gracias a Felipe Calderón y a López Obrador, la batalla central se hubiera dado en las redes sociales, opinando, haciendo ligas a videos de youtube, a periódicos, haciéndonos miembros de grupos que dijeran “Yo también pienso que López Obrador es un peligro para México” o diciendo que nos gusta “Yo también quiero ser cuñado de Felipe Calderón”. Si de por sí el país quedó dividido de tal manera con las simples pláticas o con el envío masivo de correos electrónicos apoyando al candidato de nuestra preferencia o más bien, tirándole al que no queríamos que ganara, con el auge de estos dos monstruos en tan difícil año electoral, esto hubiera sido simplemente insoportable, envenenarnos el alma de manera tan cibernética me parece que hubiera sido poco sano para nuestra salud mental. En aquellos años apenas el hi5 era la red social de moda y no tenía el impacto que ahora tiene face o twitter.


A dos años de la elección presidencial del 2012, la estrategia se centrará meramente en ganar el terreno de la red social, el pensar que al día de hoy el Peje ya usa el face y el twitter y que por fin dejará de recorrer el país como si fuera camión repartidor de pan Bimbo, si él inconvencible ya se convenció de que esto funciona, significa que las redes sociales serán la punta de lanza para las nuevas estrategias políticas de todos los aspirantes.


Más allá del ocio que pueden representar, las redes sociales están teniendo un papel fundamental para darle voz a la sociedad, ya no es necesario llenar la plancha del zócalo para hacer sentir un movimiento social, la sociedad se comenzará a organizar por este medio, tendrá mayor impacto que la televisión ya que lo que esta nos trate de hacer creer, por medio de la red social habrá derecho de réplica, el sistema político ya tiene millones de jueces que lo están observando y con el poder de un clic, generaremos la crítica y trataremos de persuadir sobre los asuntos que a todos nos interesan; a la vez, el crecimiento desproporcionado de esta herramienta (que siento que ya se está dando) pude traer una histeria colectiva en perjuicio de nosotros mismos, el desbordamiento de información, el exceso de debate y la sátira infundada, podrían traer una confusión mayor o percepciones equivocadas de la realidad que nos acontece; en fin, la era de las redes sociales es el nacimiento de nuevas formas de organización política para bien o para mal.

1 comentario:

Carlos dijo...

Entonces no me habría enterado de nada...