15 de julio de 2010

Secretaría de (In) gobernación


La rotación de secretarios de gobernación en el sexenio calderonista, es una muestra de la crisis como se encuentra la política interna del país. Independientemente de que uno de los 4 secretarios que ha habido dejó el cargo por un supuesto accidente aéreo, en la secretaría más importante del gobierno federal, no ha habido organización, ni un plan conciso para mantener orden y gobernabilidad; hay que recordar las lamentables palabras que Gómez Mont, envalentonado, dirigió a los delincuentes para no atentar contra la ciudadanía. “Los estamos esperando”, los retó.


Hablar de quien ha llegado y quien se ha ido, quizá queda en un plan secundario; lo que realmente importa es que la política interna del país vive una grave crisis, donde ninguno de los titulares del puesto ha sido capaz de poner reglas claras para que el país fluya en un ambiente político ya no digamos de cordialidad, sino por lo menos funcional; muy al contrario, esta dependencia ha estado marcada por la falta de tacto de Ramírez Acuña, indiferente a la problemática social y además, violador de derechos humanos; Juan Camilo Mouriño, estando siempre en el ojo del huracán por sus negocios familiares al amparo del poder y que perdió la vida en lo que el estado concluyó, fue un lamentable accidente aéreo; Fernando Gómez Mont, inoperante, prepotente, con ninguna capacidad negociadora para resolver problemas como los de la mina de Cananea y el Sindicato Mexicano de Electricistas, focos rojos de la ingobernabilidad surgidos por la política económica de Calderón. Y bueno, mucho menos tenía un plan eficiente para afrontar el estigma de esta administración, la inseguridad.


Gómez Mont se va por la puerta trasera de la administración calderonista, se va distanciado de un lejano amigo, igualmente se va por la puerta trasera de Acción Nacional al cual renunció después de que se descubrió su negociación para impedir que se hicieran alianzas para que el gobierno sacara el paquete económico; en fin, gris de pies a cabeza, se va de Bucareli otro más que dejó la dependencia sin ningún rumbo y que lo lamentable, es que para el que llega, tendrá que comenzar de cero a tratar de poner orden en tan importante organismo.


No me desgasto en hablar del nuevo secretario de gobernación, a José Francisco Blake Mora se le podría aplicar la consigna de que “en su casa lo conocen”, se dice que el punto número uno de su currículum es ser amigo cercano del Presidente Calderón y que con ello tiene méritos suficientes para ocupar el cargo.


Dejemos pues de lado la trompicada y reciente historia del funcionar de esta dependencia, concluyo que esto que se vive en gobernación es muestra de la crisis política del país, donde han pasado 4 años sin proyectos y estando a 2 de que se acabe esta administración, podemos pensar que este gobierno se fue en blanco, dejando al sucesor de Calderón un país con conflictos sociales emanados de la ya decadente política económica, dejando un país con una guerra sin rumbo donde el gobierno no ha ganado nada y no ha podido frenar el tráfico y consumo de drogas, un país con crisis económica y sobre todo un país desesperanzado en su porvenir. Este ha sido el saldo del gobierno calderonista, que se tambaleas esperando que pronto su pesadilla se acabe.


Por lo pronto, quizá el nuevo secretario de gobernación le dé ímpetu a los festejos del bicentenario, quizá la estrategia sea administrar morfina de patrioterismo al pueblo y así hacernos olvidar los grandes problemas que aquejan a la nación como lo es el crimen organizado, la crisis económica y la extremada violencia, el nuevo secretario de gobernación va a tocar el balón esperando que se acabe este partido, que igualmente muchos mexicanos ya deseamos que termine.

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