30 de agosto de 2010

El cuarto informe de gobierno


La antesala del cuarto informe de gobierno de Felipe Calderón, fue una cruel matanza que se propinó contra migrantes centro y sudamericanos en San Fernando Tamaulipas. Calderón no tiene ningún argumento sostenible para hablar de éxito en su cuarto informe, simplemente nos bombardeará con spots televisivos que hablan de las maravillas del México calderonista; en términos generales, se impondrá como siempre el poder de los medios a las realidades del país.


Durante años, el informe de gobierno fue un patético acto de egocentrismo en la era de los gobiernos priistas; tiempo después, se convirtió en un paredón para el presidente en turno, a partir de un reclamo airado de Porfirio Muñoz Ledo a Miguel de la Madrid en el año de 1988 a causa del fraude electoral salinista. Al día de hoy, los informes de gobierno son un infomercial en cadena nacional desde que Vicente Fox fue impedido de dar su último informe de gobierno en 2006, por culpa de su intromisión en el proceso electoral de ese año.


Por lógica, vemos como imposible que Felipe Calderón se pare ante el Congreso de la Unión a dar cuentas de su gobierno, y más cuando ha llevado este país al límite de la descomposición social. La matanza perpetrada contra 72 migrantes y que puso a México en el ojo del huracán en el ámbito internacional, es el reflejo exacto de esa descomposición. Los mexicanos habíamos pensado que el año de 1994, a causa del levantamiento armado de Chiapas, los asesinatos de Colosio y Ruiz Massieu y la crisis económica de diciembre, había sido el año de mayor crisis política y social en nuestro país, pero a 16 años de que comenzó el derrumbamiento del sistema político encabezado por el PRI, y a 10 años de la supuesta democracia que caracteriza la vida política de México, este país vive la peor crisis de toda su historia, crisis que demuestra que el cambio en el sistema político, económico y social de México es impostergable.


La matanza en Tamaulipas de los 72 migrantes, no sólo es una muestra más de la violencia en nuestro país, es una muestra del poderío del crimen y del nivel en el que se encuentra; si nos causaba repulsión cuando en medio oriente un talibán decapitaba a un periodista y la escena recorría el mundo, hoy México causa repulsión a la comunidad internacional por los hechos que están sucediendo en nuestro territorios, ¿con qué cara el gobierno mexicano sería capaz de pedir respeto por los indocumentados que se encuentran en Estados Unidos y que son víctimas del racismo de un estado como Arizona?


Si la situación actual de México la discutíamos entre mexicanos, este suceso ha creado una opinión negativa de nuestro país ante los ojos del mundo, el crimen había rebasado hace mucho al estado, ahora rebasó las fronteras y las condenas internacionales no se harán esperar, el calderonismo como una prolongación del neoliberalismo en México, demuestra lo mal que se están haciendo las cosas. En México es muy fácil moldear la información en torno al crimen y la situación social, económica y política; pero en el ámbito internacional, la descalificación total hacia nuestro país, para mala fortuna del sistema, no se puede manejar. Creo que sería más viable y con el acceso a las tecnologías, enterarnos de nuestro México a través de los medios internacionales.


El cuarto informe de gobierno en formato de alta definición que vamos a poder "disfrutar" en los medios electrónicos de comunicación, nos va mostrar ese México que no existe, el México que emprendió una guerra contra el crimen en un país habitado en su mayoría por pacifistas, nos va mostrar las cifras del calderonismo, que hablaran de buena infraestructura, buena salud, buena educación y que en la realidad 60 millones de mexicanos están alejados de esos privilegios, Calderón dará su antepenúltimo informe en un clima de violencia desbordado, y centrará los párrafos de ese documento en justificar su guerra, en tratar de convencernos de que va para largo y que lo que sucede en el país, como lo de Tamaulipas, son meramente daños colaterales.


El cuarto informe de Calderón será un trámite obligatorio, un empastado de datos fríos que se protocolizarán por medio de la televisión, datos que serán una irresponsabilidad lanzarlos al aire si no se toma en cuenta la magnitud del problema que es México, ya que el optimismo desbordado nos causará un legítimo malestar ante la realidad que se vive y que no es para echar las campana al vuelo.

2 comentarios:

PolOx dijo...

Muy cierto todo. me preocupa cuando las cifras son manejables y los logros no tan tangibles, si nos lo tienen que informar es porque no nos damos cuenta de lo que hacen, creo que el sistema tiene muchos puntos de mejora y deberiamos de empezar de ya.

Carlos dijo...

¡QUITA LA IMAGEN DE CALDERÓN! O al menos advierte antes de entrar al blog que estamos a punto de ver una imagen perturbadora