13 de agosto de 2010

El PRI y el 2012


Es cierto que el PRI cerró un círculo el 2 de Julio de 2006, cuando con sonrisa forzada, Mariano Palacios Alcocer y Roberto Madrazo Pintado especulaban con el resultado electoral del que no eran protagonistas. El papel que jugaron en ese año electoral fue inteligente, no tenían nada que ganar así que fueron institucionales y aceptaron su indiscutible tercer lugar pero avalaron, en pleno conflicto post electoral, la figura presidencial de Felipe Calderón Hinojosa. A partir de ese momento, los años que siguieron fueron para el PRI de triunfos electorales, tuvieron un resurgimiento y posicionaron nuevos actores políticos.


Acción Nacional perdió en el transcurso de 2 años, 2 millones de votos después de la elección federal de 2006 en 21 procesos electorales, desde las elecciones a gobernador en Tabasco y Chiapas, mismas que fueron en pleno conflicto post electoral del 2006, hasta las últimas elecciones locales de 2008. El PRI se fue posicionando y la izquierda, perdida en sus conflictos internos, fue perdiendo el capital ganado con López Obrador.


En 2009 fueron las elecciones intermedias del calderonismo, una prueba de fuego, una especie de examen donde por medio de las urnas manifestaríamos nuestro estado de ánimo político. Los rumbos de acción nacional eran llevados por Germán Martínez y para esta instancia, Beatriz Paredes comandaba las filas del priismo, más allá del talento político de Beatriz Paredes, fue la arrogancia y la falta de visión política de Martínez lo que hicieron que Acción Nacional sufriera un serio descalabro. El 2009 no pudo ser peor para el PAN y las miras políticas del PRI empezaban a voltear al 2012. El año pasado significó para el PRI un reposicionamiento en la esfera electoral; obtuvo 12.5 millones de votos y lo posicionó como primera fuerza política del país, teniendo el control de la cámara de diputados con 237 curules, seguido por Acción Nacional que tiene 143. Ese año igualmente, ganó las gubernaturas de Campeche, Colima, Nuevo León, San Luis Potosí y Querétaro, perdiendo la de Sonora debido a los excesos de Eduardo Bours y por la tragedia de la guardería ABC.


El 2010 no podría ser mejor para el PRI, ganando todo y con una opinión pública generalizada de que para el 2012 regresarían nuevamente a Los Pinos. Sin embargo, este año se disputarían importantes gubernaturas en el país, el PRI tenía que ir por el carro completo y demostrar su experiencia en organización y movilización política.


Ahora bien, tuvieron un cómodo 2010 pero con fuertes descalabros políticos, me refiero simplemente a las tres gubernaturas que perdieron: Oaxaca, Puebla y Sinaloa, aunque ellos argumentan que ganaron, lo que en números es cierto, pienso que el 2009 fue para el priismo el tope máximo a lo que podían aspirar, el 2010 fue de victorias pero de históricas derrotas considerando los tres estados que perdieron.


Si bien es cierto que el PRI parece venir con todo para las elecciones federales del 2012, que Acción Nacional no tiene buenas cartas para lanzar a la presidencia y que a la izquierda de López Obrador quizá no le alcance para ganar, más allá de eso, el PRI es más vulnerable de lo que parece, 4 años de resultados favorables no significan un suave ascenso a la presidencia, hay factores importantes por analizar.


Primeramente, las derrotas de Oaxaca y Puebla, significaron pegarle al priismo más demagógico y corrupto, se da por la organización política de Acción Nacional y el PRD para hacer una alianza que pudiera ganarle al PRI, la unión hizo la fuerza y lograron triunfos históricos en estas entidades, demostrando que la organización ciudadana tiene cabida en el actual sistema político. Aunque parecieran agua y aceite, PRD y PAN lograron lo que muchos pensaban imposible, sacar a Ulises Ruiz de Oaxaca y a Mario Marín de Puebla.


Con las derrotas electorales en Puebla, Oaxaca y Sinaloa, el PRI demuestra que no ha regresado como el ave fénix, sino que es muy vulnerable y lo será más cuando la ambición política empiece a ser insoportable en la cabeza de los presidenciables. Quien diga que Peña Nieto es casi el candidato, pienso que está equivocado, es el que más reflector tiene pero el que más vulnerable es de todos los nombres que se pueden mencionar, una alianza entre Acción Nacional y el PRD en el Estado de México serían un reto importante para el peñanietismo, si el PRI pierde el Estado de México en 2011, sería prácticamente la sentencia de muerte al golden boy. Sabiendo conjugar los escándalos que hay en torno a su figura, una buena organización política y sobretodo, organización ciudadana, el PRI pierde el “edomex” y con ello, pierde a su gallo mejor posicionado.


Por otra parte, cualquiera de los posibles candidatos a la presidencia por parte del PRI, estarán ligados al poder económico de este país, así que no representan cambio alguno en las formas de hacer política y de ejercer el poder, es claro que el priismo es apto para esta forma de gobierno, pero es el proyecto que como nación necesitamos cambiar, si se tiene capacidad de análisis, el actual PRI es el mismo en forma y fondo que el que terminó por derrumbarse en el año 2000, el PRI no representa el ansiado cambio que necesitamos los mexicanos, quizá no haya quien lo represente; pero en términos generales, el priismo tuvo un importante ascenso por el pésimo gobierno de Calderón reflejado en inseguridad y una flaca economía, y por los errores de la izquierda para saberse organizar para reflejar ser una opción, más allá de eso, el PRI representa la misma podredumbre de nuestro sistema político, no veo por qué haya que dejarlos regresar.

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