15 de septiembre de 2010

Mis mejores deseos


Deseo un país justo, donde la democracia no sea una falsa bandera de los que ostentan el poder, sino un verdadero sentido de identidad.


Deseo una democracia que no sea simplemente electorera sino real, que no distinga colores de piel ni clases sociales.


Deseo una patria justa y ordenada, donde se garantice lo indispensable para vivir dignamente.


Deseo una distribución digna de la riqueza donde todos tengan oportunidad al desarrollo intelectual, al empleo bien remunerado, a la educación de calidad, a la salud y la vivienda.


Deseo un México libre donde cada quien siga la religión que le convenza, donde el libre pensamiento pese más que las doctrinas limitantes de nuestra capacidad espiritual.


Deseo un México sensato, donde la política no sea la puerta para el enriquecimiento sino la oportunidad de servicio sin vanaglorias.


Deseo un México donde la educación sea el cimiento de nuestra grandeza, no el mito de una historia que dudamos de que sea cierta.


Deseo un México sin guerra contra nadie, deseo un México que tenga puertas abiertas para que las nuevas generaciones no sean presas del crimen, ni del ocio ni la vagancia.


Deseo un México sin derecha ni izquierda, que la única ideología sea la libertad y la igualdad.

Deseo un México con desarrollo científico y tecnológico, donde se tenga confianza de nuestros talentos.


Deseo un México que no sea fraccionado en cotas de poder por parte de políticos, empresarios, comunicadores, intelectuales, líderes sindicales que nada más defienden intereses personales.


Deseo un México sin monopolios, que tenga como bandera del desarrollo económico la regulación y no la avaricia personal.


Deseo un México respetuoso del ecosistema, que ningún interés económico pese más que el equilibrio ecológico.


Deseo un México sin descabezados, mutilados, secuestrados; un México que la seguridad no sea de quien lleva a los guaruras, sino que la seguridad se respire en cada calle de nuestro país.


Deseo un México donde los cuerpos policiacos inspiren confianza no desprestigio y miedo.


Deseo un México donde nuestras instituciones no estén simuladas, donde cada mexicano sepamos el papel que nos corresponde en nuestra sociedad.


Deseo un México donde los periodistas no se asesinen o desaparezcan por el hecho de hablar con la verdad.


Deseo un México donde no haya niños en los semáforos, sino niños que abarroten las escuelas.


Deseo un México donde el estado de derecho sea el pilar de las buenas relaciones de la sociedad, que los actos de cada miembro de la sociedad valgan por igual y no por su posición en la pirámide social.


Deseo un México sin retenes militares, sin el sonoro ruido de las metralletas y sin el constante derrame de sangre.


Deseo simplemente, un México justo y en paz.