31 de diciembre de 2011

2012, entre la continuidad o el cambio.

Siempre he pensado que AMLO está muy lejos y a la vez muy cerca de ganar la presidencia. Hace poco escuchaba de una persona, gran amigo, conocedor del entorno político y de la administración pública y que está lejos de apoyar a López Obrador y quizá lejos de darle su voto, que lo único bueno de que López Obrador ganará sería el hecho de que se daría un cambio radical en el país, cosa que necesitamos. Otra persona le preguntó que si AMLO ganaba las elecciones qué riesgo habría de que se convirtiera en un Hugo Chávez a lo cual mi amigo contestó - quien diga eso es porque no conoce los candados en la administración pública, las leyes y las instituciones que tenemos para impedir que eso pase. Yo, que si soy obradorista, le pregunté qué si hoy, ante el clima de violencia que tiene el país y todo lo que ha pasado en el sexenio veía a López Obrador como la amenaza que representó para muchos en 2006, mi amigo me contestó que no, que nada pasaría si López Obrador fuera presidente, que de hecho ante las circunstancias quizá le dé su voto.

López Obrador, tan lejos y tan cerca. El obradorismo ha purgado sus pecados a lo largo de todo este sexenio, pecados que resultarían insignificantes ante las insensateces de una clase política incapaz de traer el orden, la paz y el equilibrio. Los pecados del obradorismo han oscilado entre el ansia de implantar la justicia y la necedad de tomar el rumbo correcto como logística para llegar al poder, sus pecados, no representan la arrogancia, la prepotencia y la desfachatez de quienes nos gobernaron por 12 años incapaces de transformar la vida pública de México y mucho menos, de quienes pretenden regresar con la intención de poner a un gerente a cuidar los intereses de la oligarquía.

Obrador, tan lejos y tan cerca. Tan cerca porque podría resultar cuestión de tiempo hacer valer las legítimas razones de su proyecto; tan cerca, por las causas que defiende; simplemente por dejar que el péndulo político de la historia de México, haga que los liberales tomen el poder; por la obstinación de un proyecto diferente; por los lamentables resultados que nos trajo la alternancia política en México; AMLO está cerca, no habría motivos para tenerle miedo, para tragarnos nuevamente el cuento del peligro; está cerca porque siempre escucho hablar a muchas personas de que están fastidiadas del sistema, porque hablan como si lo apoyaran pero que quizá no voten por él; cerca porque lo que resultó ser una mala frase publicitaria y que sirvió para el choteo, hoy es una realidad…. “estaríamos mejor con López Obrador”.

AMLO, tan lejos y tan cerca… lejos, porque seguimos siendo presa del terror que nos infunde el sistema, incapaces de analizar lo catastrófico que sería dar un paso a atrás. Seguimos aspirando a una democracia simulada, que trae consigo el conformismo como proyecto de nación.

México llegó al 2012, entramos al año electoral; el año del que tanto hablábamos, el año donde EPN viviría una elección como si fuera a ser un día de campo y que en un mes nos mostró de qué está hecho, de puro marketing mal aplicado. En el 2012 los mexicanos elegiremos cambio o continuidad… Como nación sólo nos queda aspirar a la democracia verdadera, no simulada, democracia que construyamos todos, que sea capaz de hacer funcional desde un bote de basura para separar la basura orgánica de la inorgánica hasta hacer que funciones rigurosamente nuestro sistema de justicia. Tengo la idea de que debemos de poner a la democracia como el máximo objetivo, que no la veamos como un día para votar sino como todo un proyecto capaz de pacificar a México y darle prosperidad… Deseo abiertamente ver a AMLO presidente, se le debe dar la oportunidad a un hombre que no pretende otra cosa más que transformar a México, un hombre quizá contradictorio, con errores pero que está alejado de quienes han tenido a México sometido en la miseria… creo que eso me hace ver a AMLO más cerca que lejos de una nueva república donde la democracia no sea letra muerta en nuestra constitución…


Mucho habrá que escribir en el apasionante año que se le viene a la historia de México… gracias por leer danielopski.com.mx, mis mejores deseos para México y sobre todo para ti.

13 de diciembre de 2011

Ayotzinapa

Luis Hernández Navarro escribe en su columna del periódico La Jornada lo que un grupo de estudiantes normalistas de la zona rural de Ayotzinapa Guerrero pedían al gobierno del Estado de Guerrero… “que los 35 pesos diarios por muchacho que se asignan cada día para que realicen las tres comidas, se incrementen. Demandan que se reparen los baños, los dormitorios y las instalaciones de la escuela, que tienen ocho años sin mantenimiento. Solicitan que la matrícula anual de 140 alumnos de nuevo ingreso aumente a 170. Exigen que el promedio mínimo aprobatorio para los alumnos que recién entran sea de siete. Requieren becas para los egresados.”

Los estudiantes bloqueaban la carretera del Sol para exigir el cumplimiento de su pliego petitorio. La respuesta del gobierno fue balearlos; lamentablemente dos de ellos, Jorge Alexis Herrera Pino y Gabriel Echeverría de Jesús, fueron asesinados por los cuerpos policiacos. Diego Valadés, por medio de su cuenta de twitter lo explica de manera clara y sencilla: En Guerrero los estudiantes quieren aulas; les dan balas.


En México no hay democracia, la democracia escucha no balea. ¿Cómo podemos entender que en un sistema político quienes exigen mejores condiciones de vida sean baleados por la fuerza del estado? Es extremadamente simbólico el hecho de que jóvenes que piden mejores condicione educativas sean asesinados, en México no hay futuro, la educación es un privilegio de unos, no derecho de todos.


En México gobierna una minoría insensata, ajena a los intereses de la mayoría. En México nos han forzado a entender que la democracia es una mera representación electorera incapaz de traducirse en bienestar para todos y paz social. Eso es Guerrero y eso es México. Entendemos la justicia como un acto correctivo ante las aberraciones del sistema, ¿Por qué no entenderla como un equilibrio universal que procure la concordia entre los mexicanos?

6 de diciembre de 2011

EPN, la caricatura.

El único argumento que tiene Enrique Peña Nieto para sostener su candidatura es el frívolo recurso de la vanidad. Jamás votaría por Manlio Fabio Beltrones, pero hay que reconocer que en la figura de este político, el priismo tendría un proyecto mucho más serio que el que puede representar Peña Nieto. El peñanietismo no tiene ningún sustento ideológico ni pragmático. El marketing político había sido, hasta el pasado fin de semana, su única argumentación; trajes caros de diseñador, peinado perfecto, novia artista, farándula, retórica impecable, todo un cuarto de guerra para convertir a un mal candidato en estrella del pop. Han sido millones los invertidos en crear al producto, EPN se convirtió en un experimento político y social para medir la concepción política de un pueblo, es el test para saber que tan ingenuos y desmemoriados somos. Peña Nieto es la antítesis de la democracia; es el reflejo de que la política se ha banalizado, es el ejemplo de por qué el desprecio hacia nuestra clase política. Es la arrogancia. Peña Nieto solito evidenció que su proyecto no se sustenta en ningún argumento viable, no hay ideas para transformar a México, sólo hay una frívola imagen pública que terminará sucumbiendo ante la realidad del personaje.


El PRI tuvo una difícil semana, la renuncia de Moreira y la exhibición cultural de EPN en la FIL de Guadalajara tendrán su impacto en las preferencias electorales de cara al 2012. El manejo de la red social para el equipo de Peña Nieto no ha sido nada fácil. Un ente incontrolable como lo es twitter resultó una pesadilla para EPN, apenas estaban asimilando el impacto de #LibreríaPeñaNieto, se vino el lamentable RT de su hija donde un tercero pendejea y llama “prole” a los críticos de su padre en un afán totalmente despectivo. Un incidente menor de una adolecente que hizo lo que ella consideraba correcto pero que terminó impactando en la vitrina donde exhiben al candidato. El producto empieza a ser de mala calidad, las exhibiciones del producto así lo demuestran; EPN viene sin garantía y seremos nosotros los únicos responsables de darle la presidencia, la factura podría ser carísima.


Alejado del contexto, el precandidato priista justificó a su hija en el tono típico del conservadurismo político en México, puso tal cual después del escándalo “Hablé con mis hijos sobre el valor del respeto y la tolerancia, les reiteré que debemos escuchar y no ofender a los demás”. Guión perfecto para comercial de Fundación Televisa, retórica tuitera para disimular la arrogancia del entorno del personaje. Peña Nieto en tan sólo un fin de semana mermó su popularidad entre un amplio sector de la población que usa las redes sociales y que a la vez, influirán en la opinión de otros. Esta reacción en cadena brincará a las nuevas tecnologías para impactar en los que no interactúan con las rede sociales.



El PRI está a tiempo de hacer un cambio de candidato, si su espíritu de recuperar a México es sincero, no pueden poner a un candidato de papel que ha evidenciado su falta de proyecto. El gran problema es que lo invertido en Enrique Peña Nieto por parte de la oligarquía obliga a no cambiar de candidato sino a modificar la estrategia para convencernos de que la caricatura es un estadista. La estrategia es clara, la presidencia para el PRI está en manos de millones de mexicanos que optan por una actitud pasiva ante el ambiente político; el gran reto es despertar a todos aquellos que están dispuestos a votar por EPN influenciados por el impacto publicitario, a todas que votarán por él porque es guapo, a millones que no puedan conjugar la realidad política, social y económica del país con la figura de Peña Nieto. A 6 meses y días para la elección presidencial, el peñanietismo demostró ser de porcelana.



15 de noviembre de 2011

AMLO 2.0

En política todo puede pasar, sólo con ver a la hermana de Felipe Calderón pidiendo un voto por voto en Michoacán podemos entender lo contradictorio que es el ambiente político. Hoy el PRI tiene en muchas de sus oficinas y comités, un reloj que va en cuenta regresiva para anunciar cuántos días faltan para el 1 de julio de 2012, día en el que según ellos pretenden “recuperar a México”, quizá ganen las elecciones del próximo año, pero tendrán que subirse a la maquinaria de la manipulación mediática y sobretodo, pasar encima de López Obrador quien ya es el candidato de la izquierda.



En el 2012 se debe venir la catarsis, y esta la puede impulsar López Obrador. La gran ventaja del lopezobradorismo es que tiene en su historia la desastrosa experiencia de 2006, que va desde los errores cometidos hasta el fraude electoral. La clave está en haber aprendido de lo que pasó hace 5 años. Hace mucho tiempo no veía que la izquierda lograra ser inteligente. Hoy lo fue. En lugar de ir a sus ya típicos procesos electorales que terminaban siendo una carnicería por la excesiva división de sus tribus, optaron por un método simple para elegir a su candidato.


El lopezobradorismo tiene que profesionalizar la política; tiene que hacer uso del marketing, tener un discurso incluyente, tener capacidad de organización para la defensa del voto. Si pensamos como lo hicimos en el 2006 que con la sola personalidad del personaje íbamos a ganar, estamos perdidos y más ahora que empezamos con muchos puntos de desventaja.



El proyecto que encabeza López Obrador ahí está y es más legítimo que nunca, primeramente por la lamentable situación social que vive este país, que se ve en la extrema violencia y en la tremenda desigualdad; y en segundo término por lo que representa el proyecto del PRI, cimentado en seguir manejando este país bajo una oligarquía.



López Obrador tiene muchas más ventajas, contrario a los que lo ven extremadamente débil; está forjado en un arduo trabajo de más de 10 años de los cuales, los últimos 5 fueron de intenso golpeteo, donde recorrió todos los municipios del país, donde también fueron sus propios errores los que mermaron gran parte de su capital político pero que al final de cuentas sobrevivio, y hoy aspira nuevamente por la presidencia; la clave está en que tanto aprendió a escuchar críticas honestas y a dejar de escuchar a sus fanáticos, en tener asesores confiables, en saber dar lectura de su proyecto a un electorado que es heterogéneo por sus diferentes posiciones económicas y creencias políticas, en saber razonar en vez de tomar posturas pasionales.



López Obrador sigue sumando capítulos a la historia, nadie le podrá discutir su legítima necedad por intentar cambiar a México. El 2006 sólo nos debe de quedar como una referencia de los errores que se cometieron para no volverlos a cometer, al fraude electoral de hace 5 años es momento de darle la vuelta a la hoja, creo que motivo suficiente para hacerlo es que hay un líder intentando llegar a la presidencia en 2012 con legítimas razones y millones de ciudadanos dispuestos a sumar a su proyecto. Hoy López Obrador vuelve a ser ese peligro que representa para muchos el querer transformar a este país. AMLO está listo y aguas, que lo que viene es de subida, no de bajada.

10 de noviembre de 2011

Peña Nieto y las redes sociales.

En el último número de la revista Proceso, Denise Dresser bombardea a Enrique Peña Nieto con un cuestionario que parece tiene la intención de tirar el castillo de naipes que representa el peñanietismo. Si Peña Nieto fuera ese estadista que necesita México y sobre todo, si tuviera ese liderazgo natural que tratan de vendernos sus asesores en imagen pública y mercadotecnia, EPN sería el candidato natural del priismo y no habría un Manlio Fabio Beltrones hostigando por ser el candidato presidencial.



Peña Nieto trata de ser el generador de ideas, trata de profesionalizar la política pero no le sale; es el clásico niño que es malo para jugar al futbol pero es el que lleva los zapatos más caros a los entrenamientos y su papá presta el camión para llevar a jugar al equipo. Peña Nieto está hecho por sus trajes, su novia actriz de novelas de Televisa y sustentado por la ignorancia de un pueblo que no tiene capacidad de ver lo que representa; sólo así podemos entender que vaya arriba en las encuestas para el 2012.


El ex gobernador del Estado de México se metió a operar en un terreno peligroso: Twitter. Aquí el poder de los grandes comunicadores como Loret de Mola y López Dóriga sólo se ve en la frivolidad de su amplio número de seguidores, pero aquí no tienen el monopolio de la generación de opinión, aquí los periodistas estrella de televisa no le sirven a EPN como le sirven en la televisión. En tan sólo unos días que fue verificada la cuenta de Peña Nieto en twitter, se vino una escalada de burlas y sátiras contra el político mexiquense, pocos tomaron con seriedad su participación dentro de la red social. La Gaviota, la niña debajo de la cama, el gel que usa para peinarse fueron algunas de las excesivas burlas que recibió, poca fue la respuesta seria que se le tendría que dar a un personaje que participa dentro de este gran foro y que pretende ser presidente de México.


Creo que los asesores de EPN lo mandaron al terreno más peligroso; Twitter es para los políticos un riesgo más que un dócil medio de promoción, para eso está facebook. EPN no fue tomado en serio en su incursión en esta red social, mucho menos será tomado como una opción sería para dirigir al país cuando es materia prima constante de la revista TV Notas, que en su última edición lo publica bailando el vals en los 15 años de la hija de su esposa, a lado del ex esposo de esta y del grupo Camila que eran los encargados de amenizar el evento, esas frivolidades son la esencia de EPN. Eso sí, tiene “grandes” ideas para modernizar a PEMEX. Peña Nieto es de porcelana.

5 de noviembre de 2011

La difícil ruta de la izquierda.



Me resulta complicado analizar el futuro de la izquierda mexicana, empezando por saber si hay futuro. Con ese estilo suicida que la tiene caracterizando por ya mucho tiempo, la izquierda no ha sido capaz de entender que el enemigo a vencer no está dentro de la misma izquierda; es absurda esa falta de civilidad política y esa incapacidad para organizarse cada vez que tiene que tomar un rumbo.


Analizar el futuro de la izquierda resulta complicado por los muchos escenarios que se le pudieran presentar. Se supone que a mediados de este mes tendremos un candidato de las fuerzas progresistas, quizá después de la famosa encuesta que pretende determinar quién de los dos posibles aspirantes debe de encabezar la candidatura, lo único que tengamos sea a dos candidatos dispuestos a ir por la presidencia, lo que representaría el tiro de gracia para las aspiraciones de la izquierda en 2012.


No tengo la menor duda de que la izquierda tiene un proyecto legítimo para el país, sobre todo ante la amenaza que representa el regreso del PRI a la presidencia y sobre todo, porque Acción Nacional pretende defender un proyecto que es indefendible. El gran problema de la izquierda es su incapacidad para organizarse, sus actores pelean por las migajas del PRD en vez de tener la legítima ambición de ir por el poder para ser la fuerza transformadora que se dicen ser. La izquierda tiene una naturaleza bipolar; tiene lo mejor, que es esa fuerza intelectual que siempre le da un respaldo y tiene lo peor, representado en líderes que sólo actúan por defender sus muy personalísimos intereses y sus cuotas de poder.


El peor de los escenarios sería la total división de la izquierda, visualizada en dos candidaturas, AMLO por el PT y Marcelo Ebrard por el PRD. Lo peor de esto, es que se me hace más probable ver este escenario, que pensar que cualquiera de los dos sacrifique sus aspiraciones. Ante la dinámica que tiene López Obrador desde hace años, me es imposible pensar que no va a ir por la presidencia. Tengo más dudas que certezas en torno a este episodio crítico para cimentar el proyecto de la izquierda.


¿Qué va a pasar con 4 millones de personas que conforman MORENA en caso de que las casas encuestadoras digan que el mejor posicionado es Marcelo Ebrard? ¿Qué posibilidades hay de que la encuesta sea un mero trámite y de antemano Marcelo Ebrard ya sabe que tiene que ceder sus aspiraciones a la fuerza de López Obrador? ¿Qué tanta división hay entre los dos aspirantes para pensar en el escenario de dos candidaturas por partidos políticos diferentes? ¿Qué posibilidad hay de un proceso certero y de que en caso de que Ebrard sea el elegido AMLO sume su proyecto y su capital al actual jefe de gobierno?


De forma natural el candidato tendría que ser López Obrador, aunque su arribo a la presidencia lo veo difícil partiendo desde el punto que AMLO restó de manera significativa su capital político después de 2006; necesita más de 15 millones de votos para lograrlo, cosa que veo difícil; ahora bien, AMLO tuvo la capacidad de armar un movimiento bien estructurado pero que al final de cuentas no es una fuerza determinante para ganar la elección de 2012. AMLO en términos generales, tiene un proyecto legítimo, de hecho considero que tiene el diagnóstico más exacto de lo que necesita México, pero también no le veo capacidad para darlo a entender a un electorado conservador que no estará dispuesto a votar por él.


A Marcelo Ebrard lo percibo como un personaje que pudiera tener la capacidad de obtener el voto de personas que de entrada no se identifican con la izquierda, pero a la vez, su candidatura causa recelo en los simpatizantes, creo que un error de Ebrard fue no armar una estructura con base en la izquierda desde el gobierno del Distrito Federal, no tuvo la capacidad de mostrarse como una opción opositora real al régimen como en su momento lo hizo AMLO. Ebrard igualmente tiene un proyecto y un discurso interesante que para la idiosincrasia izquierdista resulta hasta una traición el hecho de pensar en apoyarlo.


La izquierda tiene un camino confuso, enredados desde sus concepciones ideológicas y sus ambiciones estériles, no tiene mucho margen de acción y menos si siguen con la dinámica de la división interna. Lo más rescatable hasta el momento es la organización ciudadana lejos de las nefastas organizaciones políticas que terminan representando lo que cualquier otra fuerza. MORENA es una organización ciudadana muy sana para la dinámica de la izquierda, sin embargo, le falta esa autocrítica para ver que el lopezobradorismo ha estado lleno de errores después del fraude de 2006.


El gran reto de la izquierda para hacer algo el próximo año, es salir bien librados de la encuesta, pienso que ante la lamentable situación de división y encono, lo de menos es el candidato, lo importantes es que el personaje que no salga beneficiado de la encuesta sume sus baterías al que terminará apareciendo en la boleta electoral.

30 de septiembre de 2011

El último episodio sobre el tema del aborto...

Vimos un nuevo episodio en el eterno debate entre los que argumentan defender la vida desde la concepción y los que argumenta defender el derecho a decidir de la mujer. Baja California fue el epicentro de este último episodio. México, como muchos otros países, está en constante polarización por nuestra inmensa capacidad de generar juicios de manera subjetiva. Este tema del aborto, no es que no se pueda debatir pero ¿cómo poder instaurar una libertad tan elemental para las mujeres como el hecho de decidir sobre su propio cuerpo, sobre preceptos metafísicos que tienen un impacto extremadamente fuerte en la psicología de la sociedad? Es complicado, y más cuando los argumentos de gran sector de la sociedad están fundamentados desde el punto de vista religioso y no desde el punto de vista legal ni de salud pública.


El ministro Arturo Zaldívar expresó un punto sumamente interesante con el que podemos bajar a tierra este interminable debate del aborto, debate al que él llamó ser falso por el hecho de plantear quién está a favor de la vida y quién está a favor del aborto. “Todos estamos a favor de la vida y nadie está a favor del aborto; el aborto no es un deporte o un hobby para las mujeres, es un drama humano al cual llega la mujer en situaciones que muchos de nosotros ni siquiera podemos imaginar” dijo el ministro Zaldívar. (El universal 29 de Sep 2011)


Puedo encontrar que el debate puede ser falso desde que tomamos “a la vida” como materia sustancial de la discusión; si esto fuera auténtico, deberíamos desgarrarnos las vestiduras por los 50,000 muertos que van por la estrategia en materia de seguridad del gobierno calderonista; aquí a los defensores del régimen, se les olvida lo humanista y justifican el desolador panorama de crímenes en el sexenio, afirmando que son asesinatos dados entre bandas criminales, menospreciando el valor de la vida.


Los grupos conservadores, centran su postura contra la legalización del aborto en la conceptualización metafísica de la vida, pensando que la vida la da Dios y que por tanto se debe de respetar el mandato divino; un gran porcentaje de antiabortistas ligan el debate a la religión y es ahí donde todavía nos metemos en terrenos más difíciles. ¿Qué decir de una monja que agrede físicamente a una mujer pro legalización del aborto que se manifiesta a fuera de la Suprema Corte de Justicia de la Nación? ¿Qué decir de los rezos que hicieron los grupos que argumentan defender la vida desde la concepción después del fallo del tribunal? ¿Cómo ligar esos rezos a un fallo jurídico?


Es muy fácil defender la concepción cuando no se saben las circunstancias de por qué esa concepción se dio. Es muy fácil defender un embrión en un vientre ajeno de una futura madre que ni conocen cuando no se aportarán recursos económicos ni de ningún tipo para contribuir a la formación de un ser humano integro. Es muy fácil defender la vida en un país de gente muriéndose de hambre. Es muy fácil defender la vida, cuando la batalla de los conservadores antiabortistas termina con la resolución de la corte, resolución que obliga a una batalla psicológica y económica a una mujer a la que se le obliga a tener un hijo, a la cual ni siquiera ayudarán.


En el terreno abstracto de nuestra incipiente democracia, nos estamos acostumbrando a pensar que avanzamos imponiendo nuestra propia visión subjetiva de la vida, sin tomar en cuenta los derechos fundamentales de los demás. En nuestra democracia hay ganadores y perdedores a secas, sin poder planificar un terreno que incluya a todos. El episodio del miércoles 28 de septiembre , donde la corte avala la continuidad del artículo 7 de la Constitución de Baja California que protege la vida desde la concepción, lo debemos entender como una imposición del conservadurismo en México; lo abstracto se empeñan en hacerlo objetivo. No veo por qué no respetar el derecho de la mujer de decidir sobre su propio cuerpo, no veo por qué no dejar como una decisión personal de la mujer el decidir tener o no tener un hijo, ahí está ese falso debate que argumenta el ministro Zaldívar, en el que se piensa que los que estamos a favor de la legalización somos partidarios de la muerte o del aborto a secas.


El último punto a analizar, será esa defensa que harán dignamente las mujeres bajacalifornianas, donde encontrarán el mecanismo, el lugar, la forma para poder dar interrupción a un embarazo de manera segura. Lo único que propicia el estado es debilitar aún más la figura de la ley; en el tema del aborto el criterio de cada persona es mucho más fuerte que una ley que te prohíba o te de acceso a aborta de manera segura. En Baja California las mujeres que consideren necesario interrumpir su embarazo lo harán saltándose toda ley, así como igualmente en el Distrito Federal muchas mujeres decidirán no abortar si así lo consideran propicio, dependiendo en ambos casos del criterio de cada mujer, así de fácil y así de sencillo.

27 de septiembre de 2011

A todos los obradoristas de México.

He seguido por más de 10 años la carrera política de López Obrador, he leído cuatro de sus libros; sin duda alguna es el último gran personaje de la historia de México. Soy obradorista aunque considero que el candidato de la izquierda mexicana para el 2012 debe ser Marcelo Ebrard, quizá suene contradictorio pero así lo creo. Partiendo desde el punto de vista estratégico, Ebrard puede crecer de aquí hasta el 1 de Julio de 2012 cuando sean las elecciones, AMLO llegó al tope de votos que puede obtener pero que no dejan de ser necesarios para que en todo caso Ebrard llegue a ser presidente de México. Ebrard depende de AMLO y la izquierda depende de Ebrard para llegar al poder. Parece contradictorio pero así lo es.


Me he hecho crítico del lopezobradorismo, creo como simpatizante de AMLO que estoy en mi derecho de señalar lo que simplemente considero que está mal o ha sido un error. Todavía recuerdo el mensaje que mandó AMLO la mañana del jueves 7 de abril de 2005 en la plancha del zócalo ante 300 mil personas que lo escuchábamos cuando se le pretendía desaforar: “nada de bloqueos de calles o carreteras; nada de tomar instalaciones públicas o privadas. Nada que signifique actuar como lo tienen estudiado y previsto nuestros adversarios” – eso dijo AMLO ante los que éramos testigos de su despertar como uno de los grandes de la historia nacional, el único personaje que ha puesto de rodillas al sistema político mexicano (http://www.jornada.unam.mx/2005/04/08/042n2cap.php). Si esa hubiera sido la tónica de la protesta contra el fraude electoral de 2006, quizá hoy estuviéramos hablando de que el próximo presidente de México sería López Obrador. AMLO optó por la radicalización a medias, y digo a medias porque el plantón en Reforma se terminó levantando, sin ningún beneficio al movimiento, días antes del grito del 15 de septiembre que darían Alejandro Encinas y Carlos Abascal desde palacio nacional; muy al contrario, el plantón mermó gran parte del capital político de López Obrador.


Recuerdo la mega protesta contra el fraude electoral la tarde del 30 de julio de 2006, éramos 2 millones de personas las que estábamos en el zócalo y calles aledañas, AMLO sentenció la radicalización a medias del movimiento al anunciar el mencionado plantón en reforma. Entiendo perfectamente la parte de la manipulación de los medios, entiendo perfectamente que los medios se concentraron en despotricar contra el movimiento, pero también hay que aceptar que el platón fue lo que la derecha quería ver de nosotros, nos estábamos equivocando y ellos dejaron que lo siguiéramos haciendo, nada que ver con las palabras mencionadas el 7 de abril de 2005 por el mismo AMLO “Nada que signifique actuar como lo tienen estudiado y previsto nuestros adversarios”


Debe ser difícil estar en los zapatos del líder, tratar de controlar la ira y las pasiones política de millones de seguidores no debe ser tarea fácil, pero a la vez, la voz de líder se convierte incuestionable, la plancha del zócalo sin haber tomado reforma, hubiera sido ideal para esperar el fallo del tribunal electoral que obvio ya sabíamos cual sería; un AMLO en espera, sereno, argumentando de manera racional no pasional el fraude electoral, hubiera sido mejor que la radicalización a medias. Nunca más nos juntamos millones en el zócalo en torno a la figura de López Obrador.


A partir de ahí, la radicalización a medias fue la constante, estábamos en contra de todo al grito de “es un honor estar con Obrador”, no teníamos ningún argumento sustentable en términos estratégicos para defender al movimiento. La historia política tuvo que haber puesto inmediatamente después del fraude a AMLO en la silla presidencial para el 2012, no con radicalización sino con argumentos, no con calles cerradas sino guardando silencio, AMLO pudo haber sido un Gandhi, lo malo es que él no estaba preparado para ver la poca diferencia que hubo entre él y Calderón y posteriormente para ser derrotado a la mala por las instituciones electorales. Esa parte es humana, se entiende, pero también hay que entender que líder y seguidores nos equivocamos.


El sexenio pasó con mucha más pena que gloria, Calderón estuvo arrodillado desde que tomó protesta, una mejor estrategia por parte de López Obrador lo hubiera puesto de facto como un verdadero símbolo de resistencia, más allá del episodio donde sólo los simpatizantes lo hicimos presidente legítimo. Así es la historia nos guste o no. Entiendo que AMLO llena las plazas, pero en la política moderna ya no son un termómetro para definir una elección, entiendo y hasta admiro la organización de MORENA, pero son puros simpatizantes que estarán con AMLO hasta el final, entiendo que es necesario un cambio radical, pero la figura de AMLO está extremadamente desgastada.


Estamos a un mes y fracción de conocer los resultados de la encuesta, los lopezobradoristas duros no están dispuestos a ver a Ebrard Casaubón como candidato de la izquierda, pido una sola oportunidad para que escuchen el discurso de Marcelo, escuchen su visión que tiene del estado y cómo podemos transformarlo, más allá de apasionamientos, lo que necesitamos es unir fuerzas, dejemos la polarización y hay que entender que el enemigo no es ni para unos ni para otros AMLO o Marcelo, nosotros debemos ser aliados, el enemigo está enfrente y está vestido de tricolor. Yo voy por el que salga ganador en la encuesta, desearía que AMLO fuera el presidente más esto no funciona así, acordémonos de 1994 y el año 2000, donde fuimos meros testigos de la continuidad del ruin sistema político, en nuestra sensatez está la respuesta.

7 de septiembre de 2011

Ebrard fija su propio rumbo.

El jefe de gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, metió duro la pierna y de manera limpia para quitarle el balón al lopezobradorismo en la pelea por la candidatura presidencial. Los obradoristas se desgarran las vestiduras argumentando una dura entrada en torno a la salida de Martí Batres del gobierno del DF; Ebrard está jugando a la defensiva de los diferentes frentes que tiene AMLO para hacerse de la candidatura; ante la ineficiencia en el ataque obradorista, Marcelo tiene que ir por un solo gol para ser el próximo candidato de la izquierda, y así será.


Ebrard da una perfecta lectura con el despido de Batres, no va a ser rehén de los chantajes lopezobradoristas. Volvemos al punto de que las aspiraciones tanto del peje como de Ebrard son legítimas. A Batres se le despide no por ineficiente, sino por mantener una postura contraria a la misma institucionalidad del gobierno del Distrito Federal y en contra de su jefe Marcelo Ebrard, quien es presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores.


Desde el punto de vista ideológico, no hay problema de que los obradoristas mantengan el discurso de no reconocer a Felipe Calderón como presidente, allá ellos; desde el punto de vista estratégico, siguen con esa cantaleta absurda a un año tres meses de que Calderón deje el gobierno, y que termina impactando de manera negativa en la figura de López Obrador. El gran problema del movimiento que encabeza López Obrador, es no tener la capacidad de ver hacia adelante y seguir empantanados en el fraude del 2006.


Me es difícil hacer críticas contra el lopezobradorismo después de que fui un convencido seguidor de su lucha, de hecho sigo pensando que su discurso es de lo más legítimo que hay ante la terrible situación que atraviesa nuestro país. Pero el obradorismo ha demostrado ser intransigente y la idea de seguirse vendiendo como inmaculado sencillamente ya no me pasa. La legitimidad se debe de expresar también en las formas y cuando las has perdido todas, pienso que se va por el camino equivocado.


Ante la situación política que vivimos, el seguir polarizando el ambiente en la sociedad mexicana, sería lo peor que le puede pasar a este país; no me cabe en la cabeza que a 5 años del 2006 no se pueda entender eso y se siga optando por la estrategia de la confrontación. ¿Cuál sería hoy la posición política de AMLO si hubiera visto hacia adelante tratando de digerir el fraude de 2006 no con el berrinche sino ajustando la estrategia de manera inteligente? Quizá sería el próximo presidente de México, hoy tiene pocas posibilidades de llegar a serlo.


Desde mucho tiempo atrás debimos de haber superado la idea de que darle la mano a un panista era una traición, incluido el saludo al presidente Calderón. La opinión de Batres fue errónea, la hizo buscando su posicionamiento dentro del círculo obradorista para ganar la candidatura a jefe de gobierno, no respetó la investidura del jefe de gobierno, trato de hacerse el valiente a costa de la división de la izquierda, defiendo sus propios intereses, al estilo de la izquierda clientelar de Martí Batres, que responda el mismo ¿Quién era su jefe, AMLO o Marcelo Ebrard?


Ebard midió sus fuerzas y paró en seco al lopezobradorismo, acto para pensar que tiene su propio proyecto y su propio rumbo para llegar a ser presidente de México, su actuar me habla de un estadista que tiene la tremenda cualidad de hacer diferente lo que se ha venido haciendo mal. Ebrard se perfila fuerte.

6 de septiembre de 2011

AMLO – Ebrard, el factor Obama - Hillary




Contrario a lo que muchos creen, soy de los que piensa que Marcelo Ebrard y López Obrador irán juntos en un mismo proyecto político el próximo año. Van a ver, se pondrán de acuerdo. La lógica es muy sencilla, si deciden ir por caminos separados a la elección presidencial del 2012, resignémonos a ser testigos del regreso del PRI a Los Pinos. Creo que ambos han sido prudentes en sus aspiraciones presidenciales, el desgaste político entre los dos personajes del momento de la izquierda mexicana, se da por parte de los seguidores de ambos. Es un absurdo pensar, por parte de la gente de izquierda, que el enemigo a vencer es Marcelo Ebrard o López Obrador. Si a principios del mes de noviembre deciden ir por caminos separados, serán ellos los principales responsables de darle el tiro de gracia a la izquierda mexicana.



Soy Obradorista pero pienso que Marcelo Ebrard debe encabezar la candidatura presidencial en un frente progresista. La izquierda debe acudir a la voluntad de todos los mexicanos. Todos votamos por igual; la izquierda debe ir por los votos de los simpatizantes panistas, priistas, apolíticos, nuevos electores, empresarios, etc. La segmentación política a estas alturas del partido resulta un suicidio para cualquier fuerza que tenga aspiraciones presidenciales. Por eso pienso que Marcelo puede tener mayor captación de votos, mucha más si nos salimos de los márgenes de los simpatizantes de izquierda.



Ahora bien, si el proyecto de izquierda va con Marcelo Ebrard Casaubón, es necesario el apoyo de López Obrador, apoyo condicionado claro está; el proyecto de Marcelo necesitaría los 8 millones de votos que trae consigo el lopezobradorismo, un porcentaje del 15% que es a lo máximo que puede aspirar. Con ese porcentaje de votos, encauzado a las aspiraciones de Ebrard, el camino a la presidencia se visualiza más fácil.



Los seguidores de ambos personajes deben bajarle a la intensidad del debate; AMLO y Marcelo van por la buena, así lo creo, así lo analizo, es un absurdo que tanto en redes sociales o cualquier otro foro donde se toque el tema se polarice en torno a los dos aspirantes de la izquierda. López Obrador es el político con el diagnóstico más exacto de lo que le pasa a este país, la historia de México ya tiene a uno de sus últimos grandes personajes en AMLO; dígase lo que se diga, el cambio que daremos en México será por la incansable lucha del peje para acabar con las tremendas injusticias de la oligarquía; pero los número no mienten, el pasado que vivimos con Cárdenas nos dejó mucho aprendizaje, el desgaste político de AMLO le hace imposible acceder a la presidencia de México.



Con respecto a Marcelo, muchos creen que no trae fuerza, si bien es claro que no trae un movimiento bien estructurado como lo trae López Obrador, la fuerza la trae en un voto que no es cautivo aún, que se irá manifestando en un sector apolítico, indeciso; Marcelo podría captar el voto de la clase media, la clase medida media, la media alta, la baja que aspira a ser media, la media alta, en fin, de muchos sectores que tradicionalmente no se han identificado con la izquierda. La clave está, basados en la experiencia del 2006, en no hacer una segmentación tan rígida como la que hizo López Obrador; que aunque el discurso de “por el bien de todos, primero los pobres” es extremadamente legítimo ante las circunstancias sociales del país, hay que saberle dar lectura a lo que quiere el electorado, basta con leer el libro de “Clasemediero” de Luis de la Calle y Luis Rubio.



La decisión de quién será el candidato de la izquierda, sí bien muchos la pueden llamar una “confrontación” (para mí no lo es), debe dejar un saldo positivo; el candidato natural es AMLO, su lucha ha sido importante, misma lucha que lo ha llevado a un desgaste altísimo, por lo mismo ahí está la opción de Marcelo.



Este episodio me hacer recordar a las insipientes aspiraciones que al inicio de 2008 tenía Barack Obama dentro del partido demócrata, parecía una broma que el Senador de Ilinois quisiera ser el candidato de su partido y mucho más pretender ganársela a Hillary Clinton, todos conocemos la historia. La izquierda mexicana puede tomar un camino diferente, si se quiere tener éxito hay que dejar de seguir haciendo lo mismo. Sólo de una cosa estoy convencido, la izquierda mexicana ganará las elecciones de julio del 2012.

31 de agosto de 2011

Lo que sigue después de Monterrey



Se cumplió cabalmente con los protocolos de la tragedia de hace una semana en Monterrey. En México tenemos una capacidad enorme para acongojarnos por las tragedias. Nada más. Se decretaron 3 días de luto nacional, las banderas se pusieron a media asta; las televisoras pusieron un moño negro en señal de luto, igualmente algunos periódicos los plasmaron en sus primeras planas; el presidente Felipe Calderón viajó a monterrey e hizo una guardia a fuera del casino incendiado, la esposa del presidente fue a visitar a los heridos a diferentes hospitales, en el partido de Monterrey vs Santos se soltaron globos blancos y palomas como símbolo de paz. Estamos a una semana de la lamentable tragedia en Monterrey y se piensa que por haber capturado a los responsables y por haber dado las condolencias protocolarias hay que continuar a lo que sigue, y lo que sigues es estar preparados para nuevos episodios de violencia y sacar nuestro arsenal de condolencias a la vez de hacernos creer que algo se está haciendo contra esa violencia.


El presidente Calderón había anunciado antes de la captura de los responsables del atentando al casino en Monterrey que no daría tregua al crimen organizado, menos mal, esas mismas palabras nos hubiera gustado escuchar con el lamentable suceso de la guardería ABC en Sonora donde murieron 49 niños. Todo el aparato del estado se volcó a capturar a los responsables del incendio en Monterrey, los daños son irreversibles, el dolor está perpetrado, las 53 muertes quedarán para la estadística, el “luto” nacional pasará con la consigna de seguir soportando los daños colaterales, a los que así ha llamado el presidente Calderón por consecuencia de su guerra.


Felipe Calderón perfecciona su obra de terror por medio de su necedad. La fallida estrategia implementada a lo largo de casi 5 años no se detendrá hasta el último día de su mandato, pero con la idea de continuar con la guerra después de su periodo; ahí tiene en el congreso en espera de ser aprobada, la ley de seguridad nacional, ley que pretende una silenciosa militarización del país a costa de los derechos humanos de cualquiera que esté leyendo este texto.


La sociedad mexicana, por lo menos, tendrá que aguantar un años más de vivir bajo el terror. El gobierno sólo tiene un solo camino que es la lucha frontal contra el crimen. No habrá una estrategia mayor para luchar contra el lavado de dinero, de atacar el sistema financiero de los narcotraficantes, mucho menos habrá una capacidad de análisis para estudiar a fondo el problema del consumo de drogas, tampoco se frenará el tráfico ilegal de armas, nada de eso habrá, simplemente habrá ataque frontal y un guión muy bien ensayado de dar condolencias para cuando pasen tragedias como las de Monterrey.


La tesis calderonista de que sólo entre narcos se matan está agotada, en Monterrey murieron 53 personas que no eran narcos, ni criminales, ni zetas, ni nada. Entendamos que la estrategia calderonista es pura simulación, ya que no se ataca el problema de raíz que viene por la inmensa corrupción en el apartado del estado; como si nuestra burocracia, a cualquier nivel, no tuviera que ver con el actuar del narcotráfico y del crimen. El problema mayor es el actual régimen político, que permitió llegar hasta estas instancias al crimen y vuelvo a lo mismo, matar narcos no es la estrategia correcta, cambiar el sistema político es la única solución real para terminar con el problema, el gran dilema es que nuestra opción para hacerlo sería la elección de 2012, dudo que por medio de la vía electoral se dé el gran cambio que necesita este país.


25 de agosto de 2011

La estrategia de Mockus.

Ser joven y no ser revolucionario, es una contradicción hasta biológica / Salvador Allende.


El pueblo chileno sale a las calles sonando sus cacerolas para protestar contra la privatización de la educación. Muchos estudiantes optan por el recurso de la huelga de hambre. El gobierno responde con el único argumento que se tiene cuando no se tiene la razón: la violencia. Estudiantes de 14 y 15 años consientes de lo que pasa en su entorno tratan de poner un alto a las medidas que pretende impulsar su gobierno; las mismas medidas de los gobiernos de derecha que terminan generando más desigualdad y exclusión. Que admirable el pueblo chileno, que desconoce a su arrogante clase política.


Mientras tanto en México el presidente Felipe Calderón sigue empecinado en traernos la paz por medio de la guerra. Aquellos que presumen de ser humanistas y que se desgarran las vestiduras con el tema del aborto pero que se alegran de la muerte violenta de los criminales, no pueden ser llamados humanistas. Ante la lamentable situación de criminalidad que vive México y la política de seguridad que Felipe Calderón ha instrumentado desde diciembre de 2006, me hacen recordar a Antanas Mockus, quien fuera alcalde de Bogotá en varias ocasiones y que en el periodo de 1995 – 1996 lograra disminuir la violencia en la capital colombiana con un paradigma que iba en contra de la violencia del estado.


Mockus afirma que la vacuna contra la violencia es el respeto y la legalidad, le da un sentido trascendental a la vida, no simplemente a la vida de los ciudadanos “buenos” sino a la vida de todos, incluida la vida de los criminales. Mockus afirma que las autoridades también están para proteger la vida de los criminales. Que aberración podría ser esto para el gobierno de Felipe Calderón, para Alejandro Martí o para la señora Wallace, que tanto han ninguneado al movimiento de Javier Sicilia, el poeta que pretende una estrategia de seguridad con pleno respeto a los derechos humanos.


Ahora ¿cuáles fueron los resultados de la estrategia de seguridad de Mockus, donde en Bogotá prohibió el uso de la pólvora? En la capital colombiana de 1993 a 2006, los homicidios pasaron de 80 a 18 por cada 100,000 habitantes, índice que continúa por debajo del promedio en América Latina, que es de 25.Ahí está una posible salida para solucionar el problema de la violencia en México, cambiar el chip de que la paz se establece con el uso cotidiano de la violencia por parte del estado.


Algo que me es lamentable, es que los jóvenes del país entres 15 y 19 años pretendan vivir sin libertad a costa de tener un país aparentemente tranquilo justificando la estrategia de seguridad de Felipe Calderón; hoy en el diario La Jornada, salió publicada una encuesta realizada por la UNAM donde los jóvenes aprueban la tortura y la pena de muerte contra criminales. Lo preocupante aquí es el hecho de que son los jóvenes lo que piensen esto; aquellos que deberían de tener un afán mayor de la libertad, conceptualizan su tranquilidad por medio de un estado militarizado, una juventud muy diferente a la chilena que es capaz de encarar al poder con todos sus riesgos. La solución al problema no son más cárceles, no son más retenes, no son más armas, la solución al problema a la violencia en México es quizá como lo hizo Mockus en Bogotá, un pleno respeto a la integridad humana.


Yo no quiero que haya asesinos en la cárcel no porque no pretenda la justicia, sino más bien pretendo que no haya asesinos en la cárcel porque simplemente deseo que no haya asesinatos, para mí, esa es la lógica. La violencia del estado implementada por Felipe Calderón generará más violencia. No podemos soportar un precio tan alto (50,000 muertos) por una estrategia tan errada, la solución ahí está, la solución que implementó Mockus; claro, primeramente Calderón tendría que vencer a su propia soberbia para admitir que se está equivocando.

24 de agosto de 2011

Desmantelar al poder desde el poder...



¿Qué fue de la transición democrática del año 2000? A 11 años del histórico triunfo de Vicente Fox, el sistema político mexicano sigue empantanado por los mismos vicios de siempre. La democracia en México es simulada, y ante el fiasco que resultó ser la alternancia que se dio cuando el PAN arribó a la Presidencia, una mayoría de mexicanos ven en el PRI una opción para gobernar el 2012 por medio de la figura de Enrique Peña Nieto.


La transición democrática del año 2000, simplemente sirvió para darnos cuentas de que ni siquiera son los partidos políticos los que tienen el control del sistema, sino un grupo de poder que impone a su gusto el modelo que más le convenga, fortaleciendo así un régimen de privilegios que hacen prácticamente imposible el cambio en cualquier estructura de la vida política, económica y social de México.


Al final de cuentas, todos sabemos, hasta los mismos que operan el sistema, que México funciona dentro de un esquema de simulación donde es preferible la continuidad al cambio; que es preferible hacer creer que realmente hacer. Todo está tan bien orquestado que operan dentro de la aparente democracia, lo que permite visualizar el regreso casi eminente del PRI a la Presidencia, a sabiendas que el arribo de Peña Nieto nos representaría seguir en el esquema de simulación que tanto ha dañado el desarrollo social y económico de México.


Todos sabemos cuáles son los grandes males del país; nos levantamos todos los días sin opción de ver otro canal de televisión abierta que no sea Televisa o Azteca; quizá muchos lleven a sus hijos a escuelas contaminadas por la grilla e intereses del sindicato que maneja Elba Esther Gordillo; nuestro sistema económico está manejado por pocas manos que lo producen todo; nos enorgullece que Carlos Slim esté dentro de los tres hombres más ricos del mundo como si eso fuera poner en alto el nombre del país; nuestra burocracia es excesivamente costosa para los pocos resultados que da; de qué nos sirve realmente el Congreso de la Unión, los magistrados de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, para qué sirven los congresos de los estados; nada funciona bien y muy al contrario de querer cambiar el sistema, cada tres años nos impregnan de un aparente ambiente democrático por medio de los procesos electorales que sirven para arraigar más este sistema de privilegios.


A menos de un año para las elecciones presidenciales, con un ambiente un tanto generalizado de que es casi un hecho de que el Presidente sea Enrique Peña Nieto, todo parece ser que los poderes fácticos ya no verán al candidato de Acción Nacional como su gerente al cuidado de sus intereses, sino será el actual gobernador del Estado de México el que pueda operar a favor de los que realmente mandan en el país.


He escuchado varias veces que en este país pedimos a gritos un dictador que nos diga cómo hacer las cosas y que con ello, haga funcional el sistema. De hecho pienso que operamos dentro de una dictadura, no de partidos sino de grupos que hacen llegar a “La Silla del Águila” al que les cuidará sus dineros o sus cuotas de poder.


El gran proyecto para este país dentro del terreno político, es que primeramente tengamos una mayoría de mexicanos con una mínima capacidad de análisis para entender los grandes riesgos de seguir operando dentro de la simulación; no se pretende hacer una revolución, se pretende cambiar el sistema de manera brusca, rápida; se necesita un proyecto que llegue al poder para que desde ahí desmantele al mismo poder, necesitamos un proyecto que llegue sin retórica de cambio, que decida entrar por la buena o por la mala a desbaratar los intereses que no permiten tener una tercera o cuarta cadena de televisión abierta, un proyecto que fracture los intereses sindicales y que vea a la educación no como la suma de votos sino como la gran necesidad para transformar a México, necesitamos un proyecto que tenga la capacidad de cambiar el sistema económico de México y que vea como algo preocupante la inmensa pobreza, no un gobierno que se invente programas sociales que muchas veces sirven solamente para ganar adeptos en épocas electorales.


Desmantelar el poder significa establecer nuevas reglas para crear un sistema funcional que no dé vida a los monopolios sino que reparta la riqueza, significa ver primero los intereses más elementales de los mexicanos que los intereses personales de la clase política y empresarial.


Desmantelar el poder traería consigo una inestabilidad que los más conservadores no estarían dispuestos a vivir, pero que traerá consigo un nuevo orden a nivel político, social y económico. El día que un gobierno esté consciente de la necesidad de cambiar esto de raíz, este país dará muestras de épocas mejores; mientras no sea así, sigamos jugando a la democracia para que nos sigan gobernando los que conservarán los mismos privilegios de los mismos de siempre.

10 de agosto de 2011

Pobrecito mi patrón



Cantaba Facundo Cabral – Pobrecito mi patrón, piensa que el pobre soy yo. Nuestra generación será testigo de ver caer a Roma. No hay que ser un letrado en economía para visualizar lo que le va a pasar a los Estados Unidos de aquí en adelante, comenzarán a generar pobreza aceleradamente. Los gringos empeñados en rescatar su capitalismo a ultranza, siguen siendo adictos a la substancia más adictiva que tiene su economía: la deuda.


En octubre de 2008 vimos los esfuerzos por rescatar su sistema financiero después del quebranto bancario. 700 mil millones de dólares fue el plan que el congreso aprobó para sacar a flote su sistema. Morfina para el momento. Oxígeno urgente para revivir al muerto. Empeñados en seguir con los mismos vicios, los norteamericanos se inyectan otra dosis de deuda; que se preocupen a los que les deben, cuando sus principales acreedores (China, Japón y la Comunidad Europea) vean que Mickey Mouse ya no respira, veremos si así podemos organizar un nuevo orden económico mundial.


Y mientras Obama suda frío, Ernesto Cordero está más preocupado en sus casi nulas aspiraciones presidenciales que en ver los efectos negativos que tendrá la crisis norteamericana en México. Y quizá tenga razón, de qué nos preocupamos nosotros por la crisis gabacha si simplemente el 80% de nuestras exportaciones van a dar a los Estados Unidos, de qué nos preocupamos si dependemos de las remesas que mandan los indocumentados, casi nada pues; tiene razón Cordero en jugarle al político y aspirar a la presidencia. Cordero anuncia que hay un blindaje de 200 mil millones de dólares para enfrentar cualquier catástrofe, entra al juego de los tecnócratas que defienden lo indefendible de un sistema económico que lo único que hace es generar más pobreza a nivel mundial.


Diseñar un nuevo orden económico mundial debe ser la prioridad de todos los países, eso lo hubiéramos comenzado a hacer desde hace 10 años. El tratar de rescatar un sistema económico que sustenta su funcionamiento en el excesivo consumo es seguir procurando la injusticia y la infamia. La calidad de vida norteamericana está pasando al mito. El excesivo endeudamiento se reflejará en el recorte al gasto que impactará directamente en menor educación, salud, vivienda, calidad de vida en general, lo que a su vez generará una mayor tangible pobreza en la sociedad norteamericana. Dejarán de invertir en el deporte, dejarán de invertir en la ciencia y la tecnología, en todo aquello en lo que los gringos han sido chingones toda su vida; lo dejarán de ser por el pésimo manejo de su economía que se traducirá en pobreza. Lo más ruin de este episodio es que están más preocupados por el comportamiento de las bolsas del mundo que por el desastre humanitario y ecológico que el capitalismo ha dejado donde se implanta. No hay vuelta atrás, el capitalismo y sus defensores tarde que temprano se tendrán que desplomar.


Como sea, el muro de Berlín se derrumbó y con él se derrumbó el mito de la funcionalidad del comunismo. Hoy por donde lo queramos ver, el capitalismo está agonizando. En fin, qué nos preocupamos en México si el apocalipsis financiero será mundial. Que se preocupen los gringos que son los que deben y no tienen como pagar, que se preocupe China y Japón que son a los que les deben, que se preocupe Obama que quiere reelegirse, pobre de ellos no de nosotros; como diría Cabral, pobrecito mi patrón, piensa que el pobre soy yo.

9 de agosto de 2011

Demócratas aspiracionales.

Deberíamos ser un poco más realistas y hablar de la democracia como algo a lo que aspiramos. Quizá la gran confusión que tenemos es que no somos ni una dictadura ni un gobierno democrático; empecemos por definir que somos. Nuestro sistema político opera en el terreno de la simulacioncracia; defino esta forma de operar en México como el sistema político establecido en el país con el episodio de la alternancia partidista y procurado por todo poder fáctico, llámese empresarios, sindicatos, iglesia católica, clase política y que pretenden seguir igual aparentando que las cosas cambian para bien.


Cuando seamos demócratas en México la política nos va a dejar de importar, que maravilloso sería estar acostados una noche antes del próximo 1 de julio de 2012 esperando ir votar como cuando cambiamos el reloj el día que llega el cambio de horario, todos lo hacemos y sabemos que sirve de algo. No entiendo por qué en México los procesos electorales deben ser histéricos, años antes ya estamos pensando quién será el próximo presidente que sustituya al que todavía le quedan años por gobernar, pero que de antemano sabemos no va a funcionar pero que la mayoría puso en ese lugar, ¿Qué clase de democracia es esa?


Me imagino que la democracia será funcional en México cuando votemos por defender un sistema ya establecido que garantice vivir en paz, tener acceso a la educación, tener acceso a la salud, que dé una estabilidad económica que aumente el ingreso y proteja al medio ambiente. Lo que es realmente lamentable en México es que se vota por defender un sistema que opera totalmente contrario a lo que describí renglones arriba. Estamos en la antesala de ver el regreso del PRI a Los Pinos, a sabiendas que el proyecto priista está enfocado al cuidado de los monopolios, a la alianza con las mafias sindicales, al cuidado de los intereses económicos de la oligarquía y a negociar con el crimen organizado como respuesta al cagadero que hizo el señor Calderón en su sexenio. Por eso pienso que hay que ver a la democracia como algo a lo que debemos aspirar, y que en verdad siento decir, aún no tenemos.


Ubiquémonos en el esquema que para nuestro país ser democrático es organizar elecciones; por abrir las casillas a las 8 de la mañana, cerrarlas a las 6 de la tarde y poner dos horas después una sábana con los resultados electorales donde sólo votó la mitad de los empadronados, no se le puede llamar democracia, aunado a que de antemano sabemos que el ganador será, casualmente, el candidato de la oligarquía.


El excesivo gasto en comunicación social que utilizan los gobiernos para difundir sus obras, es el claro ejemplo de que es mejor hacernos creer que hacen, a ver realmente lo que están haciendo. Si un gobierno hace una calle que mejor que pasar por esa calle para saber que el gobierno está haciendo las cosas, pero el esquema de nuestro sistema opera como si las fuerzas políticas fueran una especie de franquicia que a sabiendas de que todas son lo mismo, una se tiene que quedar con el poder como sea.


Deseo con toda mi fuerza a que un día seamos un país verdaderamente democrático, la verdadera revolución en México no es la de cambiar un gobierno de miserables por otro igual de miserables, la verdadera revolución es la de implementar la verdadera democracia ya, que muchas veces es más revolucionaria que el mismo socialismo.

2 de agosto de 2011

La izquierda metrosexual.





Fidel Castro fuma los mejores habanos; el emblema chileno Salvador Allende tomaba los mejores vinos y vestía con las mejores marcas; el líder del partido comunista chino viaja en lamborghini; aquí en nuestro país, el jefe de gobierno de la Ciudad de México Marcelo Ebrard posa para la revista Quién, revista para la cual también posó Andrés Manuel López Obrador cuando sus niveles de popularidad estaban por los cielos siendo él el jefe de gobierno.



Le doy un RT a @jmazpiroz donde pone “Critican a Ebrard por salir en la portada de una "revista de la burguesía"... Seguro cuando salió AMLO, la Quién era panfleto comunista...” toda la razón del mundo. Todos los que van corriendo en sus aspiraciones políticas por el lado izquierdo, terminan acercándose a la élite con el objetivo de posicionarse. Todos alguna vez hemos leído las maravillosas columnas de Guadalupe Loaeza y sus niñas bien, rojilla de Polanco.


Dentro de todos los conceptos de izquierda que encontramos, como izquierda moderada que para el diputado Mario Di Costanzo significa ser derechoso de closet; encontramos también el concepto de izquierda radical, la izquierda social, la izquierda zapatista y todo un sin número de conceptos, que en términos políticos nos hacen difícil encontrar un proyecto que pueda sumar a todas las corrientes. Hay que recordar las ridiculeces del sub comandante Marcos en 2006 cuando se refería a Andrés Manuel López Obrador y la forma como hoy muchos obradoristas mientan madres cuando se les dice que Ebrard debe ser el candidato de la izquierda. Nunca nos pondremos de acuerdo.


Así que para no pelearnos de qué es izquierda puritana y falsa izquierda, para no discutir si Marcelo es izquierda o no por salir en la revista Quién, pienso que deberíamos definir nuevos conceptos de izquierda; algo así como la izquierda popera, que es la izquierda que piensa que Molotov y Moderato son música de protesta; también podríamos pensar en una izquierda fashion, a lo mejor ahí entra Don Federico Arreola quien abiertamente se dice no ser de izquierda pero que apoya incondicionalmente a López Obrador y que nos presume vía twitter que cena en los mejores restaurantes de la Ciudad de México. La izquierda metrosexual de Fernández Noroña, a quien entrevisté y pregunté sí era cierto que viajaba en un Audi (no recuerdo si era un Volvo), me contestó lo más lógico que le he escuchado – que sí tenía ese auto, que el donaba la mitad de su sueldo como diputado y con la mitad de lo que le sobraba le había alcanzado para comprarse un Audi usado, pero Audi al final de cuentas, que no por ser de izquierda significaba andar en huaraches y añadió, que a él le gustaba vivir bien y que quería que toda la gente viviera bien. Sin duda una respuesta de un social demócrata, aunque en su lado más populachero le guste dar informes en las estaciones del metro en horas pico.


En fin, entramos a un debate estéril de si Marcelo es izquierda o no por su portada en la revista Quién. Yo no comparto la idea de prestarse a este tipo de publicidad, pero en el terreno del posicionamiento cada quien define su estrategia. Hay quienes como Peña Nieto les encanta ser materia del TV Notas por sus amoríos con La Gaviota. En términos generales, comparto la idea de que ser de izquierda no significa tener tierra en el ombligo.


Para terminar, pienso que bajo la consigna que acuñó López Obrador de “por el bien de todos, primero los pobres”, es momento de ir a San Antonio a comprarnos camisas Banana Republic, playeras American Eagle y pantalones Tommy Hilfiger, con el único objetivo de ayudar a los pobres gringos para que salgan de sus problemas financieros. Pensé que jamás me tocaría ver a los norteamericanos buscar monedas en los sillones o en las bolsas de lo sacos. Mejor hablemos de la crisis norteamericana, que eso nos debe de preocupar más que si Ebrard es un metrosexual de izquierda.

31 de julio de 2011

¿Para qué está diseñado el Obradorismo?

Hay algo que en verdad me da coraje y tristeza; he recibido más insultos, mentadas y toda clase de improperios por parte de obradoristas fanatizados debido a mis críticas al movimiento de López Obrador y pensar que Marcelo Ebrard debe ser el candidato de la izquierda, que insultos de panistas cuando mis juicios hacia el calderonismo eran hechos más por las vísceras que por la propia razón; pero está bien, al final de cuentas es parte del juego y me gusta jugarlo, pero si pienso que es una delgada línea lo que podría diferenciar a muchos seguidores del peje de Anders Behring Breivik.





El lopezobradorismo ha entrado desde hace mucho tiempo al terreno del blanco o del negro. Se le odia o se le ama, los que estamos en el terreno de ni amarlo y mucho menos de odiarlo, los que apoyamos a AMLO pero lo criticamos, entramos dentro del absurdo fanatismo de ciertos seguidores en el concepto de traidores. Ningún problema.




El lopezobradorismo ha dado el diagnóstico más exacto de la tragedia que vive este país, su gran problema es que no supo o no ha sabido dar lectura a ese discurso. El discurso obradorista lo entienden los que conceptualizan de manera muy clara las tremendas injusticias y aberraciones del sistema político mexicano; en términos generales lo entienden y justifican las personas que están sumamente politizadas. Un error del obradorismo es tratar de vender el mismo discurso a quienes sencillamente no les interesa la política, un gran número de ciudadanos que entran en el terreno apolítico y que su conceptualización la forman dentro de los límites de su ingreso y su bienestar. Si bien es claro que hay millones de mexicanos en pobreza y que eso es la materia sustancial de la lucha obradorista, también son ciudadanos que están más preocupados por el sustento diario que por los 10 puntos para el renacimiento de México que presentó el peje en busca de la presidencia de México en el 2012. Aunado a que la lectura del discurso obradorista no ha sido fácil, los errores del movimiento, que han sido muchos y esa falta de autocrítica, me hacen visualizar que será muy difícil el arribo de Andrés Manuel a la presidencia el año que viene.




Pienso al final de cuentas, que las causas que argumenta López Obrador son más legítimas que nunca, pero no por ser legítimas todos están dispuestos a votarlas; por lo que quieran, llámese ignorancia, desconocimiento, por culpa de Televisa, por culpa de la mafia, hoy hay millones de mexicanos que están dispuestos a votar por Enrique Peña Nieto, así de triste. Una legítima incongruencia del lopezobradorismo, es ser un duro crítico del sistema político mexicano pero buscar por medio de él, el arribo al poder. El lopezobradorsimo descalifica las instituciones públicas, y con toda razón, pero también busca por esas propias instituciones la presidencia de la república. El lopezbradorismo tiene bien definida e identificada a la mafia del PRI, del PAN y del PRD, pero se me haría difícil pensar que las dirigencias del PT y Convergencia estuvieran ajenas a las mafias y a la putrefacción del sistema político.




Son legítimas incongruencias, en verdad pienso que AMLO tiene razón en lo que argumenta, por eso el movimiento está diseñado más para la lucha social que para la lucha política, lo que termina haciendo de AMLO un caudillo y no está mal en verdad, su lucha ha sido trascendental. Entonces ¿para qué está diseñado el lopezobradorismo? Termino no sabiendo la respuesta, quizá si entramos en una postura más radical, el propio movimiento está diseñado para llevar a cabo una revolución; cuando se quiso cambiar al país por la buena no se pudo por el fraude electoral de 2006 ¿Qué nos queda? Bueno, espero que Polimnia Romana, una de las obradoristas más tolerantes y que mejor argumenta la lucha de este movimiento, le trate dar respuestas a mis cuestionamientos.

26 de julio de 2011

Ebrard – AMLO, la fórmula para el 2012.

El gran error de la izquierda, sería ir con dos candidatos a la contienda electoral; error garrafal de lo que se dice izquierda, de lo que aparenta ser la izquierda, de lo que queda de la izquierda, de la extrema izquierda, de la izquierda moderada, de la izquierda social, de los partidos de izquierda, de los zurdos sin partido, de todo lo que tenga que ver con la chueca (término que usaba mi entrenador de futbol en la prepa cuando yo le pegaba al balón con mi privilegiada pierna izquierda); en fin, sería un error de todos los que estamos en el mismo canal de cambiar el sistema político mexicano y sobre todo, cambiar la política económica del país, pero que de alguna u otra manera, no nos podemos poner de acuerdo en cómo concretar un proyecto viable para ver materializados esos cambios.


Si el escenario en el 2012 compite Ebrard por el PRD y AMLO por el PT – Convergencia, mejor comprémonos un paquete gigante de palomitas para ver la tragicomedia del regreso del PRI a Los Pinos, ganando quizá hasta la mayoría del congreso. Estamos perfectamente a tiempo para que AMLO y Ebrard se pongan de acuerdo. Yo en lo personal pienso que el candidato debe ser Marcelo, siempre y cuando vaya sin alianzas turbias con las mafias que terminan sometiendo a los candidatos que ocuparán la presidencia. La única gran alianza que tiene que hacer Marcelo Ebrard es con el lopezobradorismo, sumar el legítimo proyecto del tabasqueño a su propio proyecto, igualmente legítimo.


No entiendo por qué el lopezobradorismo puede ver a Marcelo como el enemigo, si Marcelo es el mejor aliado que puede tener para que el proyecto de MORENA llegue a materializarse, el proyecto son los 50 puntos para rescatar al país, no es López Obrador en la presidencia. En términos estratégicos no puede ir López Obrador a la candidatura después de lo desgatada que está su imagen.


¿Por qué tenemos que dividir a los dos personajes, si hace 5 años fue el mismo peje quien impulsó el posicionamiento de Marcelo para ser el jefe de gobierno que ahora es? Me suena ilógico que hoy se le vea como enemigo. AMLO quizá no ha comprendido la trascendencia de su lucha, hoy no puede echarse al país a los hombros para salvarlo de la tragedia que vive, AMLO ha logrado poner de rodillas al sistema político más corrupto; sin embargo, no tiene que ser obligatoriamente el que ocupe la silla presidencial para que su proyecto alternativo de nación se vea materializado.


En términos estratégicos, podemos hacer el cambio de jugador, AMLO saldría aplaudido por la afición para que entrara a jugar en el terreno electoral Marcelo Ebrard; no veo por qué no podría ser así la estrategia. Marcelo debe de entender también que su arribo a la presidencia está condicionado al apoyo de MORENA; hay una dependencia mutua entre los dos personajes y creo que los dos podrían sumar sus proyectos, sus personalidades a la necesidad del cambio que requiere el país.


¿Por qué ir con Marcelo? Por el inmenso desgaste de López Obrador, que no podrá convencer a sectores estratégicos en términos electorales para que voten por él. Estamos a menos de un año de la elección presidencial, estamos a tiempo para ir por un mismo camino, proyecto hay y candidato también. Ojalá AMLO se acuerde de la humildad de Heberto Castillo, que siendo hasta un tanto antagónico al cardenismo, declinó en 1988 a favor de Cuauhtémoc Cárdenas para que éste ganara esas elecciones, y bueno, todos sabemos la historia. La fórmula para impedir que el PRI regrese a Los Pinos y para darle un nuevo rumbo al país depende de que AMLO y Ebrard vayan juntos, sino es así, resignémonos a 6 años de peñanietismo.

23 de julio de 2011

Ebrard debe ser el candidato de la izquierda.




Nunca dejaré de defender las causas del lopezobradorismo. Ante la insensatez de nuestra clase política, que defiende únicamente los intereses de una oligarquía, aparece López Obrador señalando lo peor de un gobierno que tiene a este país sumergido en la injusticia; por eso creo que su lucha ha sido trascendental para tratar de equilibrar un país que está agonizando por la tremenda desigualdad social y por la inmensa corrupción en el aparato burocrático.



Desafortunadamente, la política no es sólo de razones, también es de estrategias, y como estratega para llegar al poder, López Obrador no ha sido efectivo, muy al contrario, ha lapidado su capital político que llegó a acumular en el 2006. Hace 5 años pensábamos imposible que no llegara a ser presidente, no contábamos con el fraude electoral, el recurso más ruin de la derecha que no tenía motivos legales para sostenerse en el poder. Hoy con el capital político bastante mermado, con la izquierda dividida, sin estructura política, sólo con el endeble movimiento de MORENA, se piensa ingenuamente que AMLO le puede hacer frente a la aplanadora del PRI, que tiene una estructura política bien cimentada pensando en regresar a Los Pinos en el 2012. Repito, las razones lopezobradoristas siguen siendo legítimas y vigentes ante la insensatez de la derecha gobernante.



AMLO no será presidente de México. La izquierda mexicana no supera ese romanticismo de esperar lo que nunca será; no aprendimos de la experiencia de 1994, cuando pensamos que después del fraude de 1988, Cárdenas barrería en las elecciones posteriores; todavía fuimos con Cárdenas en el año 2000 como un mero simbolismo del personaje que le dio estructura a la izquierda mexicana. Ahora no se tiene la capacidad para ver que AMLO no llegará a la presidencia, el gran error es pensar que con plazas llenas en todo el país, es suficiente para armar una estructura política. El lopezobradorismo se está convirtiendo en un movimiento romántico más que práctico, pensar en el “AMLO o muerte” llevará a la izquierda a ser un mero testigo del regreso del PRI a Los Pinos. La elección del 2012 serán una réplica nacional de lo que pasó el 3 de Julio de este año en el Estado de México.



Otro error del lopezobradorismo es tratar de organizar al pueblo cuando el pueblo no quiere estar organizado, se piensa que con tener comités de MORENAS y sus promotores del cambio, al pueblo se le está organizando; se piensa en hacer trabajo de casa por casa para convencer a millones de que voten por López Obrador, un trabajo inútil y que muy pocos estarán dispuestos a hacer cuando las personas te azotan la puerta cuando les hablas de López Obrador, ya sólo los duros están con el peje. La estrategia correcta sería hacer que el pueblo, organizado o desorganizado, político o apolítico, pensante o no pensante vote por el movimiento; queremos que el pueblo lea la Jornada para que se informe y eso es imposible, queremos que el pueblo deje de ver a Loret de Mola para que deje de estar mal informado y eso también es imposible, eso lo hace un sector que está consientes de la realidad política que vive este país, más no podemos politizar al pueblo cuando el pueblo está hasta la madre de los políticos.



En AMLO no hay que ver a un político, hay que ver a un gran luchador social, y los luchadores sociales, los que han hecho la historia han dejado su legado en las bases sociales, en la defensa de los desprotegidos, no en la altas estructuras del poder; Zapata y Villa nunca se pusieron la banda presidencial y dejaron más legado que el mismo Francisco I. Madero, que terminó siendo débil ante los vicios del poder. AMLO debe entender su papel en la historia de México.



Por todo lo anterior, pienso que el candidato que debe de representar a la izquierda mexicana es Marcelo Ebrard; el principal motivo es que cambiaríamos la fórmula de un lopezobradorismo aniquilado electoralmente para apoyar a un personaje moderado que puede reconciliar a ciertos sectores de la sociedad con la izquierda.



Se me hace injusto que el lopezobradorismo vea como el enemigo a vencer a Marcelo, cuando este personaje estuvo con AMLO hasta el final de su lucha post electoral. El lopezobradorismo piensa sólo en tener aliados para apoyar su causa, yo pienso que es sumamente legítimo que Marcelo tenga aspiraciones presidenciales, merece una oportunidad de abanderar a la izquierda cuando los errores de AMLO harán casi imposible que se remonte el marcador que está en estos momentos a favor del PRI.



Se critica a Marcelo por su pasado salinista, pero fue el mismo Camacho Solís, ex salinista también, el operador político de AMLO en el 2006, así que no hay nada que criticar. Marcelo Ebrard tiene tintes de estadista, ha sido un personaje alejado de los grupos ultraconservadores y resultó ser mucho más liberal que Andrés Manuel, que siempre esquivó los temas del aborto y las bodas entre parejas del mismo sexo. Ebrard tiene un estilo moderado que le gusta más al electorado mexicano, Ebrard representaría hacer política diferente desde el punto de vista estratégico, donde AMLO se ha equivocado, Ebrard puede hasta modernizar a la izquierda con un gobierno social demócrata que pueda implantar un sistema económico más justo donde el estado sea un regulador de un libre mercado y ponga en orden a los poderes fácticos de este país.



Estas son mis razones de por qué pienso que Marcelo debería ser el candidato, ya basta de nostalgia, ya basta de regresar al pasado, ya basta de recordar el 2006 y esperar una revancha, hay que darle la vuelta a la hoja y ver para adelante, ver que la amenaza es el regreso del PRI en la figura de Peña Nieto, hay que pensar con lógica y dejarnos de purismo ideológicos que sólo crean demagogia; AMLO no será presidente de México y Ebrard quizá tenga posibilidades de serlo, pocas en este momento, pero las tiene más que AMLO.

4 de julio de 2011

Regresar a lo mismo....






Qué difícil está resultando proponer una idea distinta a lo que ha venido haciendo el gobierno en este país. No me asombra que el PRI haya ganado en el Estado de México, me asombra la forma como la maquinaria logró obtener el 60% de los votos, claro está que ni siquiera votó el 50% del electorado, síntoma de que hay un gran porcentaje de gente fastidiada de nuestra clase política, síntoma de nuestra raquítica democracia.





No me preocupa que el PRI regresé a los pinos, su victoria será meramente electorera como fue la victoria de Vicente Fox en el 2000, una victoria que no pasó de la euforia de muchos y que no se vio concretada en la transformación del país. Lo mismo pasará si el PRI gana en un año las elecciones presidenciales, quedará la foto de miles de simpatizantes vestidos de rojo festejando el triunfo en la urnas, pensando que el cambio radica en el cambio de colores, sin asumir que el nuevo inquilino de Los Pinos será el presidente de unos cuantos y no el presidente de millones de mexicanos, viviremos el mismo esquema de un gerente que impondrá una oligarquía comandada por Televisa para proteger sus intereses.





No me preocupa el fundamentalismo priista, que superará al yunquismo panista que logró ocupar la presidencia en el 2000, ese fundamentalismo será de formas, quedará simplemente en miles de simpatizantes vestidos de rojo, parafrasear a Luis Donaldo Colosio y tomarse fotos con Peña Nieto cada vez que se pueda; lo demás será lo mismo, los mismos vicios del gobierno panista, el mismo esquema de corrupción, los mismos privilegios al sindicalismo más ruin, el mismo esquema donde el poder económico se impone al poder político, el mismo aumento de pobreza, la misma falta de competitividad, las mismas excusas para llegar al 2018 con los mismos problemas de cada 6 años.





Lo que realmente preocupa son nuestras inmensas ganas de regresara a lo mismo, y cuando la gente no quiere cambiar, nada se puede hacer, esa es la más grande derrota que puede sufrir un pueblo, más allá de los fraudes o derrotas electorales, la derrota de seguir visualizándose en la mierda, de hecho es la única gran derrota.





Todo apunta para que el PRI regrese a los pinos, no habrá movimiento, candidato, proyecto que pueda impedirlo mientras no tengamos una mínima capacidad de análisis desde nuestra concepción de la vida pública de México, volvemos a que es la conciencia lo que puede cambiar el entorno; comprobaremos una vez más de que nuestra democracia es casi nula. La lucha de muchos no se tiene que concentrar en cambiar al gobierno de nuestro país, sino luchar contra nuestro propio conformismo de pensar que merecemos lo mismo o lo peor. Lo demás es lo de menos, Peña Nieto en la presidencia es lo menos que nos pueda pasar cuando millones están dispuestos a conformarse con lo que ya conocemos, eso es lo que realmente nos debe dar miedo.

1 de mayo de 2011

El breve respiro....

Sencillamente ya no quiero hablar de política… he pasado 3 años escribiendo y plasmando en este blog mi visión del entorno. Hoy más que nunca estoy convencido que este país no va a cambiar por la vía política. Habrá siempre corrientes opuestas, todas buscarán vencer sin saber para qué. Si el país no va a cambiar por la vía política, tendrá que cambiar por la vía ciudadana, es ahí donde considero que todos tenemos gran responsabilidad de lo que le pasa a este país. Me ha encantado el ejercicio de escribir, siempre he dicho que este blog fue mi válvula de escape, pero ya no lo necesito como tal, quizá por ahora. Buscaré la transformación de mi mente y luego volveré a ver si sirve de algo escribir sobre lo que solía escribir aquí. Buscaré escribir otras cosas que no tengan nada que ver con la política.

Quizá si vuelvo a leer todo lo que escribí en estos 3 años, sentiré que juzgue equivocadamente, que mi visión ha sido errónea desde el punto de vista de que juzgue sin convertirme en el cambio. No más política, la política dejo de servir, por lo tanto no le veo caso seguir analizando un entorno que nos corresponde a todos cambiar.

El 2012 pretendemos que sea el arranque de lo que será la gran nación, que ciegos estamos al no darnos cuenta de que lo que se busca por parte de las fuerzas políticas es el gran botín. Las necesidades de este país se solucionarán por la transformación de cada uno de nosotros y ahí habremos derrotado a la política.

Esta ha sido la entrada más cortas a este blog y sin embargo una de las que más me ha liberado de creer que tengo la razón, nadie la tiene o quizá todos la tenemos desde el punto de vista que simplemente son visiones diferentes. La única forma de transformar todo, es evaluando cada uno de nosotros lo que hacemos y ver si está bien o mal hecho, y desde ahí crecer y cambiar.

26 de abril de 2011

La república del amor….

"Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo."
Albert Einstein


Para el próximo 10 de mayo se está promoviendo una mentada de madre colectiva contra Felipe Calderón. Quiero pensar que si todo México levantamos un sonoro CHINGA TU MADRE FELIPE CALDERON, este país va a reducir su tremenda desigualdad social, vamos a terminar con la inmensa corrupción que hay en el aparato burocrático, vamos a derrotar como sociedad a la infame clase política diciendo ya basta, vamos a tener un pueblo más justo, más educado, mejor alimentado; quizá con la mentada de madre colectiva dirigida a Felipe Calderón, vamos reducir el costo de nuestra tremenda burocracia, vamos a esclarecer los feminicidios en Ciudad Juárez y Estado de México; quizá si gritamos con más fuerza el CHINGAS A TU MADRE, así como le gritamos al árbitro en el estadio azteca, vamos a contribuir a hacer justicia en el caso de Marisela Escobedo, quizá si con el claxon de nuestro carro sonamos fuerte un TA TA TA TA (cantadito en mentada de madre) los mexicanos dejaremos de ver la televisión para informarnos mejor, quizá encontremos la iluminación para dejar de ser parte del problema que aqueja a México.

Quizá mentando madres, acumularemos tanta energía negativa que posiblemente empezaremos a respetar los semáforos, quizá dejemos de dar mordidas, quizá dejaremos de contaminar, quizá seamos capaces de respetar un lugar para discapacitados; es más, quizá mentando madres seamos los fundadores de la República del Amor, esa república tan necesaria para dejar de matarnos, quizá el 11 de mayo después de que se le haya mentado la madre a Felipe Calderón, este país amanezca siendo un mejor país.

Todo eso puede pasar pero lo dudo mucho.

Debo confesar que en algún momento de estos últimos 5 años sentí bastante odio contra Felipe Calderón, nunca en mi vida había experimentado tan nefasto sentimiento, recuerdo la madrugada del 6 de Julio de 2006 cuando el conteo de actas lo da como ganador, me venía a la mente el “haiga sido como haiga sido”, recuerdo cuando dice compartir con AMLO su ansia de justicia y es más, hasta lo invita a que trabaje con él. Una burla para el pueblo de México. Calderón es el que más sabe que no ganó la elección. Pero hay algo que debemos entender los que apoyamos y seguimos apoyando al movimiento de López Obrador, que también fuimos parte de la polarización; hay que aceptar que también fuimos intransigentes, hay que recordar que el movimiento se plantó en Reforma impidiendo el tránsito de los que tenían el legítimo derecho de pensar que estábamos equivocados. AMLO estaba lejos de ser Mahatma Gandhi, entiendo también la impotencia de López Obrador de que le hayan robado la presidencia, pero hay que aceptar que nos faltó estrategia después del fraude del 2006.

Hoy el PRD se cae a pedazos, la clase política en general está totalmente putrefacta, si pensamos cambiar al país por la vía política estamos más equivocados que nunca, si pensamos que AMLO cambiará las actitudes de 120 millones de mexicanos, sigamos esperando el cambio. Si queremos que el movimiento llegue al poder por medio de la confrontación, olvidémonos del 2012, la República del Amor es una idea tan lógica, tan necesaria que debemos de trabajar haciendo las cosas diferentes. Dejemos de concentrar nuestras baterías contra el calderonismo, a Calderón ignorémoslo, perdonémoslo, quizá mis palabras resultarían una traición para la causa lopezobradorista, pero Calderón tendrá su justo papel en la historia, hay que recordar que todavía hay millones de mexicanos que no están dispuestos a cambiar y que mientras más nos oigan decirle a Calderón PELELE, ESPURIO, ESTUPIDO, INEPTO y todos los calificativos que le hemos dicho por 5 años, más aborrecerán a López Obrador, hay que entender que será más fácil derribar una pared de un cabezazo que tratar de convencer al inconvencible diciendo que AMLO es el bueno.

Si queremos que AMLO llegue a la presidencia cambiemos la actitud confrontativa, Gandhi liberó a la India calladito, sin mentar madres. Si le queremos ganar a Televisa y al grupo que tiene a este país sumergido en la total injusticia, dejemos que la verdad encuentre a cada mexicano, no pretendamos nosotros encontrar a la verdad porque AMLO tampoco es la verdad. Debemos visualizar que Peña Nieto tendrá millones de votos, iguales o más que AMLO por lo que ustedes digan y manden, llámese ignorancia de la gente, llámese televisión, llámese errores de AMLO; al peñanietismo y al PAN no se le va ganar confrontando, no se le va ganar en otra desigual batalla entre liberales y conservadores; a la política infame se le puede ganar resistiendo mediante la alegría de promover un cambio sistemático, desde abajo, la idea de replantear los valores espirituales y morales del país no puede ser mera retórica, no podemos promover ese cambio y odiar con todas nuestras fuerzas a los que no piensan como nosotros; suena ridículo, pero debemos cambiar al país cantando, no mentando madres; riendo, no odiando; siendo prácticos, no discutiendo con quien no está dispuesto a darse la oportunidad de cambiar. Por eso, los que identificamos valores rescatables en el lopezobradorismo, valores que están cimentados en millones de personas con buenas intenciones más que en el líder, pongámoslos en práctica desde hoy, y así, dejar que el momento histórico pase, sin desgastarnos el hígado; eso sí, defiendo lo que moralmente es defendible, y que es buscar un país mejor.

La única verdad es la que está dentro de cada uno, y en la medida que conciliemos al país, este país será encontrado por la verdad para ser mejor…. Sin confrontación… chingo a mi madre si no.