27 de enero de 2011

Mis dudas sobre las alianzas…


Soy un defensor de las alianzas (algunas), más después del caso de Oaxaca cuando Gabino Cué logró sacar del gobierno de ese estado al caciquismo más deplorable. Dentro de mi perspectiva del entorno político, empiezo a desconfiar de las alianzas después de ver la carnicería política en que se convirtió Guerrero. Empiezo a entender en lo que la política se está convirtiendo, un espacio para ejercer el poder pero falto de sustento. Oaxaca fue exitoso y celebro la salida del PRI después de ver como había ejercido el poder Ulises Ruíz, no había otra más que ir por la alianza entre PRD y PAN, este caso en particular lo celebro.


También hay que destacar que el esquema de las alianzas fue bastante práctico para dos fuerzas políticas que se odiaban, que se cansaron de difamar, que en sus grillas no se dieron cuenta que el PRI se les había adelantado, y ante el fracaso político del PAN como gobierno y el PRD como oposición, combinado con la maquinaria mediática del peñanietismo, pusieron con años de anticipación al gobernador del Estado de México en la antesala de la presidencia.


Con el fracaso del 2009 por parte del PRD y PAN, y pensando en no perder posiciones políticas, estos dos partidos le apostaron a alianzas que terminaron siendo exitosas en términos electorales, en 2010 le arrebataron al PRI los estados Oaxaca, Puebla y Sinaloa; sin embargo, no podemos hablar de que haya una alianza de gobierno más allá de lo electoral, simplemente fue encontrar el esquema exacto para no permitir que el PRI llegue o sigua manteniendo el poder.

Lo que me resulta curioso de las alianzas, es que en términos prácticos el PAN tendría muchas más coincidencias con el PRI que con el PRD, el famosos PRIAN ha operado en momentos claves de la historia contemporánea de México, desde las negociaciones de Fernández de Cevallos con el salinismo para obtener espacios de poder a finales de los ochentas y principios de los noventas; PRI y PAN han defendido el proyecto neoliberal de México, lo han compartido por más de 25 años, por eso no entiendo que polos tan opuestos como PAN y PRD se pueda aliar de tal forma como en el caso de Guerrero y como veremos en varias elecciones de este 2011, si bien defiendo el caso de Oaxaca y hasta podría defender en Estado de México siempre y cuando se optara por una alianza que ciudadanizara la política, no comprendo por qué el PAN le pone plataforma al PRD como en el caso de Guerrero.


Visualizo perfectamente a un calderonismo en la lona, sin argumento, sin proyecto, sin rumbo; desde esa lógica veo a un panismo que ya no tiene más que dar y que después del fracaso calderonista tendrá que “volver a empezar” como diría Espino pero después del 2012, visualizando por parte de Acción Nacional su próxima derrota electoral en las presidenciales, no veo, bajo la naturaleza panista, porque apoyar más a la izquierda que al mismo PRI que es más cercano a la derecha. Por lógica, el PAN tendría que hacer su parte y buscar espacios por méritos propios, con el riegos de ver el regreso del PRI a los pinos, y mientras eso sucede, hacer una autoevalución de sus errores para volver a convertirse en opción política. Quiero tratar de entender cuál es su postura ante una izquierda con la que 5 años antes polarizaron al país generando la mayor crisis política que se tenga memoria en México después de la revolución.


Sigo pensando a dónde va Acción Nacional.


Ante esta situación, tengamos esa capacidad de análisis que nos permita identificar proyectos capaces de transformar la realidad política de México, capaces de cambiar la política económica y dignificar la política en beneficio de toda la sociedad…. Pidamos lo imposible…

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