4 de febrero de 2011

Así no...

Soy seguidor en twitter de Santiago Pando (@SantiagoPando), un loco publicista (no sé si ex publicista) que ha encauzado una lucha social tratando de inspirar un despertar de conciencias. Podría sonar bastante fumado ese despertar basado en el creer. Santiago Pando, sin ser un letrado en la política, le reconozco ese afán por transformar este país, es alguien que se preocupa y desde su trinchera impulsa la forma como él concibe el cambio. El despertar de conciencias también es un tema trillado; sin embargo, creo que a este país le hace falta más de esa libertad interior para abrir los ojos y ser nosotros mismos los responsables de transformar el entorno, que esperar a que venga un tercero a hacerlo.

Sin embargo, entiendo que el sistema está diseñado para elegir propuestas, corrientes ideológicas y votar por alguien que tendrá que ocupar los espacios de poder para que en teoría, pueda gobernar para todos y mejorar el entorno; eso es lo real, más que buscar esa transformación colectiva, cuestión que también comparto y que creo que puede ser posible, pero que sé que no se dará de la noche a la mañana. El ambiente electoral a muchos, por más masoquista que se pueda escuchar, nos gusta; a otros los tendrá hasta la madre por tanta descalificación, porquería y falta de propuesta a la hora del debate de ideas.

La escena del 3 de febrero en el congreso, donde Fernández Noroña comanda a un grupo de diputados para exhibir una manta que hace alusión al supuesto alcoholismo de Calderón, simplemente no ayuda para generar un buen ambiente de cordialidad política tan necesario en un país polarizado por las elecciones del 2006, donde yo pienso que sí se fraguó un fraude electoral contra López Obrador. Más allá de las diferencias políticas, que son muchas, sino comenzamos por aprender a dialogar seremos un país empantanado, destinado al naufragio.

En verdad deseo con todas mis fuerzas, que en el país haya un cambio en su política económica, que se termine con la simulación de estado en la que vivimos, que haya una verdadera impartición de justicia y que seamos un país donde no exista la corrupción, la impunidad y la insensatez por parte de la clase política; para lograr eso, lo menos que espero, es que los que pretendan encabezar un cambio tan necesario en México, en primera, lleguen al poder por la buena, con legitimidad y con rumbo; lo otro que esperaría, es que tengan esa capacidad de cicatrizar el encono político en el que vivimos y puedan reconciliar a la sociedad mexicana con las instituciones públicas por medio de un dialogo abierto con todas las corrientes.

La escena de la manta de Noroña contra Calderón, representa un insulto por donde se le quiera ver, ni siguiera a la figura presidencial, sino a los mexicanos que estamos ávidos de encontrar una clase política capaz de encontrar acuerdos. Dentro de todo mi anticalderonismo, no puedo entender que se caiga, por parte de los que pretenden representar un cambio, en algo que ni a debate llega, que no suma, que no concilia, que no construye otra cosa que no sea encono.

Espero que algún día exista un ambiente de civilidad política, sin protagonismo alguno, que el dialogo sea la logística exacta para llevar acuerdos a debate que se traduzcan en mejor educación, salud, vivienda, bienestar, y por qué no, felicidad en general en un país que sea capaz de ofrecer eso y más a sus ciudadanos.... pidamos lo imposible.

4 comentarios:

Zarawitta dijo...

De acuerdo en casi todo lo que nos dices... mi "anticalderonismo", como le llamas, me lleva a querer estar de acuerdo, no creo que la forma sea la correcta, menos si se hace HASTA (recalco como extremo) faltas de ortografía, al lado de las morales u otras.

Sin embargo creo que hace falta mostrar más esa inconformidad de los mexicanos, que a mi parecer sigue perdida entre los jingles comerciales y los goles de nuestro tan amado fútbol.

Carlos dijo...

Existe una delgada línea entre esa civilidad política de la que hablas y el "aquí no pasa nada".

Claro que la manta sostiene un debate sobre el fango. A un nivel penoso. Sin embargo, la libertad de expresión es tan amplia como el universo, así que a veces creo que no se debe censurar nada. Bajo esta premisa, la manta sólo tiene dos problemas: ese TÚ lleva acento y el POR QUÉ de la pregunta debe ir separado.

mariaisela dijo...

Asi si......
Lo digo considerando que de no hacerlo de esta manera "impacto" muchos otros diputados estan en una comodina complicidad...
Siento que las televisoras ya se empeñan en criticar a Noroña, lo suficiente cuando muchos, "los sin voz..." nos sentimos en verdad, dignamente representados y de alguna manera defendidos.....

Danielopski dijo...

Maria Isela... estoy totalmente de acuerdo con lo que dices... simplemente pienso que el capital político de AMLO está muy desgastado por cosas así... deberíamos encontrar otras formas que no vean como radical al movimiento... de hecho Noroña no deja de ser un gran orador... estamos en contacto vía twitter...
salduso