26 de abril de 2011

La república del amor….

"Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo."
Albert Einstein


Para el próximo 10 de mayo se está promoviendo una mentada de madre colectiva contra Felipe Calderón. Quiero pensar que si todo México levantamos un sonoro CHINGA TU MADRE FELIPE CALDERON, este país va a reducir su tremenda desigualdad social, vamos a terminar con la inmensa corrupción que hay en el aparato burocrático, vamos a derrotar como sociedad a la infame clase política diciendo ya basta, vamos a tener un pueblo más justo, más educado, mejor alimentado; quizá con la mentada de madre colectiva dirigida a Felipe Calderón, vamos reducir el costo de nuestra tremenda burocracia, vamos a esclarecer los feminicidios en Ciudad Juárez y Estado de México; quizá si gritamos con más fuerza el CHINGAS A TU MADRE, así como le gritamos al árbitro en el estadio azteca, vamos a contribuir a hacer justicia en el caso de Marisela Escobedo, quizá si con el claxon de nuestro carro sonamos fuerte un TA TA TA TA (cantadito en mentada de madre) los mexicanos dejaremos de ver la televisión para informarnos mejor, quizá encontremos la iluminación para dejar de ser parte del problema que aqueja a México.

Quizá mentando madres, acumularemos tanta energía negativa que posiblemente empezaremos a respetar los semáforos, quizá dejemos de dar mordidas, quizá dejaremos de contaminar, quizá seamos capaces de respetar un lugar para discapacitados; es más, quizá mentando madres seamos los fundadores de la República del Amor, esa república tan necesaria para dejar de matarnos, quizá el 11 de mayo después de que se le haya mentado la madre a Felipe Calderón, este país amanezca siendo un mejor país.

Todo eso puede pasar pero lo dudo mucho.

Debo confesar que en algún momento de estos últimos 5 años sentí bastante odio contra Felipe Calderón, nunca en mi vida había experimentado tan nefasto sentimiento, recuerdo la madrugada del 6 de Julio de 2006 cuando el conteo de actas lo da como ganador, me venía a la mente el “haiga sido como haiga sido”, recuerdo cuando dice compartir con AMLO su ansia de justicia y es más, hasta lo invita a que trabaje con él. Una burla para el pueblo de México. Calderón es el que más sabe que no ganó la elección. Pero hay algo que debemos entender los que apoyamos y seguimos apoyando al movimiento de López Obrador, que también fuimos parte de la polarización; hay que aceptar que también fuimos intransigentes, hay que recordar que el movimiento se plantó en Reforma impidiendo el tránsito de los que tenían el legítimo derecho de pensar que estábamos equivocados. AMLO estaba lejos de ser Mahatma Gandhi, entiendo también la impotencia de López Obrador de que le hayan robado la presidencia, pero hay que aceptar que nos faltó estrategia después del fraude del 2006.

Hoy el PRD se cae a pedazos, la clase política en general está totalmente putrefacta, si pensamos cambiar al país por la vía política estamos más equivocados que nunca, si pensamos que AMLO cambiará las actitudes de 120 millones de mexicanos, sigamos esperando el cambio. Si queremos que el movimiento llegue al poder por medio de la confrontación, olvidémonos del 2012, la República del Amor es una idea tan lógica, tan necesaria que debemos de trabajar haciendo las cosas diferentes. Dejemos de concentrar nuestras baterías contra el calderonismo, a Calderón ignorémoslo, perdonémoslo, quizá mis palabras resultarían una traición para la causa lopezobradorista, pero Calderón tendrá su justo papel en la historia, hay que recordar que todavía hay millones de mexicanos que no están dispuestos a cambiar y que mientras más nos oigan decirle a Calderón PELELE, ESPURIO, ESTUPIDO, INEPTO y todos los calificativos que le hemos dicho por 5 años, más aborrecerán a López Obrador, hay que entender que será más fácil derribar una pared de un cabezazo que tratar de convencer al inconvencible diciendo que AMLO es el bueno.

Si queremos que AMLO llegue a la presidencia cambiemos la actitud confrontativa, Gandhi liberó a la India calladito, sin mentar madres. Si le queremos ganar a Televisa y al grupo que tiene a este país sumergido en la total injusticia, dejemos que la verdad encuentre a cada mexicano, no pretendamos nosotros encontrar a la verdad porque AMLO tampoco es la verdad. Debemos visualizar que Peña Nieto tendrá millones de votos, iguales o más que AMLO por lo que ustedes digan y manden, llámese ignorancia de la gente, llámese televisión, llámese errores de AMLO; al peñanietismo y al PAN no se le va ganar confrontando, no se le va ganar en otra desigual batalla entre liberales y conservadores; a la política infame se le puede ganar resistiendo mediante la alegría de promover un cambio sistemático, desde abajo, la idea de replantear los valores espirituales y morales del país no puede ser mera retórica, no podemos promover ese cambio y odiar con todas nuestras fuerzas a los que no piensan como nosotros; suena ridículo, pero debemos cambiar al país cantando, no mentando madres; riendo, no odiando; siendo prácticos, no discutiendo con quien no está dispuesto a darse la oportunidad de cambiar. Por eso, los que identificamos valores rescatables en el lopezobradorismo, valores que están cimentados en millones de personas con buenas intenciones más que en el líder, pongámoslos en práctica desde hoy, y así, dejar que el momento histórico pase, sin desgastarnos el hígado; eso sí, defiendo lo que moralmente es defendible, y que es buscar un país mejor.

La única verdad es la que está dentro de cada uno, y en la medida que conciliemos al país, este país será encontrado por la verdad para ser mejor…. Sin confrontación… chingo a mi madre si no.

17 de abril de 2011

Desinformémonos para estar informados.

“Mi tío, que sabía casi todo, me dijo un día: “ Si nos sacaran todas las pendejadas que nos han enseñado, por lo menos seríamos Octavio Paz.” / Facundo Cabral.

“Sólo sé que no sé nada” Sócrates.

El terreno político vuelve a presentar proyectos, para que nuestra disfuncional democracia mexicana, active el sistema electoral para elegir a uno de esos proyectos. Volveremos a ver un episodio más de la eterna lucha entre liberales y conservadores. A México, claro que le hace falta democracia, sin embargo, esta no se podrá dar mientras no tengamos mexicanos conscientes de la situación política, económica y social que vivimos. Así que la jornada electoral que vamos a vivir el 1 de Julio de 2012, será para mantener los privilegios económicos de una minoría, el sistema está diseñado para eso, y el sistema se alimenta desde abajo, con nuestro juicio a la hora de emitir un voto y por consecuente, con nuestros votos. Por eso soy un convencido que el país se cambia de abajo hacia arriba, no viceversa.

No estoy en contra de los procesos electorales, prefiero los votos que las armas para cambiar al país; quizá es una incongruencia pensar que de nada sirven los procesos electorales cuando estoy a favor de ellos; a lo que voy, es que necesitamos una base de mexicanos, que sea mayoría y que estén convencidos que el sustento al voto se debe dar por un conocimiento plenos de las causas y razones de por qué este país esta tan madreado en sus estructura social, en su economía y por qué vive una degradación en su vida pública; el diagnóstico de lo anterior existe, sin embargo no lo conocemos.


Tenemos que cambiar la estructura de nuestro pensamiento, tenemos que dejar de contaminarnos con el ambiente político que veremos en la televisión, tanto noticioso como el de los espacios a los cuales los partidos políticos tendrán derecho como a la vez pagarán. Nadie es dueño de la verdad; al cambiar la estructura de nuestra visión política de México, vamos a ser mexicanos informados, tenemos que cambiar las fuentes, o si no, incluir por lo menos a todas la fuentes. Soy un convencido de que vale más la ética que el periodismo, desinformémonos para estar informados, tenemos que empezar a hacer una lucha diaria para dejar de ver la televisión, el poder de los medios está inclinado a defender sus privilegios, a costa de seguir manteniendo la simulación democrática.

La lucha no es fácil cuando vemos a las nuevas generaciones enajenadas viendo la televisión, así como mi generación también en su momento estuvo. La guerra contra los medios se basa en hacer el esfuerzo por dejar de creer lo que nos dicen los que se dicen ser los líderes de opinión. Soy un convencido que los grandes técnicos en cualquier materia (no me gusta el término experto), de manera ética y desinteresada podrían dar el diagnóstico de lo que México necesita. El diagnóstico no lo pueden dar los líderes sindicales, ni los empresarios, muchos menos los políticos; la vida diaria, la que se vive a pie, es de los ciudadanos víctimas de la información parcial dirigida a crearnos un juicio para beneficiar al sistema. El país se podría cambiar por un proceso de conocimiento de las causas de la tragedia nacional, de saber por qué el crimen se enraizó en México, de saber por qué no crecemos económicamente, de identificar la naturaleza de la gran corrupción en la vida pública del país; teniendo esa información habría un revolucionario en cada mexicano dispuesto a cambiar en su vida diaria, en el espectro que le corresponde está lamentable situación.

Las campañas de 2012 estarán destinadas nuevamente a generar el odio; en 2006 Calderón nos vendió un México en caso de que la izquierda hubiera llegado al poder. En ese México que él supuso habría violencia, desempleo y endeudamiento; empiezo a creer que el universo te da lo que pides, Calderón lo pidió en horario triple A y nos dio el México que imaginó.

14 de abril de 2011

México cambiará desde abajo


A Javier Sicilia.


México va en una corriente depresiva donde el desánimo se ha convertido en el enemigo a vencer. Javier Sicilia levanta su legítima voz para lanzar el grito que trata de despertar a los millones de mexicanos que quizá no estamos hasta la madre y que eso, es lo realmente grave. Quien no esté hasta la madre de este país, quizá sea un traidor a la patria, debemos romper ese estado de confort de pensar que no vamos tan mal y que nos resigna a vivir con la bota sobre el cuello.


Ningún ser humano se merece sufrir las consecuencias de una guerra, mucho menos se lo merecía Javier Sicilia, mexicano ejemplar. Si los 120 millones de mexicanos que somos, tuviéramos la tolerancia y la conciencia de este personaje, este país sencillamente sería otro. Tristemente le tocó a una conciencia despierta como la de Javier Sicilia, sufrir el dolor que provoca la insensatez, le tocó levantar la voz de hartazgo, a la que por naturaleza humana, debemos de sumarnos.


Estamos a un año y dos meses de las próximas elecciones presidenciales, volveremos a escuchar como cada seis años la guerra mediática entre los diferentes actores que buscarán llegar al poder. Después de la experiencia de 2006, sería absurdo no haber aprendido de esa experiencia política que dividió al país; sí las campañas políticas vuelven a estar en el mismo sentido de rispidez, el país estará condenado a 6 años más de naufragio político. El próximo presidente de México debe visualizar el cambio del país desde las bases de la sociedad mexicana, si llega a atender y a ponerse al servicio de los intereses de los grupos de siempre, llámese intereses económicos o intereses políticos, la política volverá a fracasar.


De hecho considero que la transformación del país, no llegará por la vía política como lo creí por años; pienso que tendrá que haber un despertar de cada uno de los mexicanos para analizar en qué somos parte del problema para que este país esté como esté y corregir la parte que nos corresponde. Ya no más políticos en verdad, todos tenemos un ente político, unos más que otros, unos analizamos y nos apasionamos más en torno al proceso histórico que representa cada elección, por esta ocasión separo por completo ese pensamiento lineal, de creer que es necesario un gobierno de izquierda, lo sigo creyendo, pero ahora pienso que primero debemos concientizarnos como sociedad y transformar el sistema desde abajo. Cada quien tendrá una papel determinante en esta etapa donde México naufraga como país. Más allá de 4 ó 5 candidatos a la presidencia de la república, tendremos que transformarnos cada quien desde su trinchera para luego transformar al país.

En verdad, ya basta de política, ya basta del mismo discurso de siempre, ya basta de rendir tributo a la personalidad de quien no va cambiar a este país, ya basta de imponer nuestra visión política pensando que el cambio de México será responsabilidad de un solo mexicano, el cambio es de abajo, de los ciudadanos de a pie, a los políticos hay que desconocerlos, porque los políticos sencillamente hace mucho tiempo dejaron de servir.

En homenaje al gran ser humanos que es Javier Sicilia y deseando con todas mis fuerzas que pronto encuente la paz, termino esta entrada diciendo que también opino que hay que respetar los Acuerdos de San Andrés, liberar a todos los zapatistas presos, derruir el Costco-CM del Casino de la Selva, esclarecer los crímenes de las asesinadas de Juárez, sacar a la Minera San Xavier del cerro de San Pedro, liberar a todos los presos de la APPO y hacerle juicio político a Ulises Ruiz.

9 de abril de 2011

El demonio de los egos

Es mejor conquistarte a ti mismo que ganar mil batallas, entonces la victoria es tuya... / Buda Gautama

A Santiago Pando, transformador incansable del entorno...


El gran problema de la política actual, es sobreponer las aspiraciones personales a la sensata acción de gobierno. Todas y cada una de las aspiraciones políticas de cada actor son legítimas, el gran problema es cuando el ego y el ansia de poder van por encima del diagnóstico de México. El poder político más allá de corromper, creo que enferma, nuestro país nos da muchos ejemplos a lo largo de su historia de que el poder se termina convirtiendo en una fuerza incontrolable que lo pudre y corrompe todo.

Es significativo analizar como el sistema político encabezado por el PRI, pudo gobernar 70 años, de los cuales los últimos 30 lo hicieron en la total decadencia, la putrefacción del sistema político priista contaminó el sistema económico mexicano, teniendo como resultado, una país con muy poca competitividad y productividad, este sistema engrandeció a líderes corruptos y dio línea abierta para permitir que todo funcionario se llenara los bolsillos. El priismo adoctrinó a mucha de la clase política en un esquema de corrupción, que se hicieron de todo pensándose privilegiados por estar ahí; por eso hoy las nuevas generaciones de priistas, que de niños pudieron conocer disneylandia por la burbuja color de rosa que sus padres crearon por medio de la administración pública, piden volver hacia el PRI, engrandeciendo las siglas, hasta con tintes fundamentalistas, del partido político que se los dio todo, más no ven la forma como ese partido y el sistema que alimentó, crearon un país disfuncional. Ni hablar del PAN, ni hablar del PRD, que igualmente sus gobernantes abandonan sus "principios" para beneficiarse a sí mismos; al final de cuentas todos los partidos serían perfectos si se condujeran por el correcto andar de las personas.

¿Para qué se quiere el poder? El poder es para ejercerlo, en teoría es para transformar el entorno; el esquema de la política mexicana, da poder para implementar primeramente, el culto a la personalidad; a los políticos les encanta ser reconocidos, por eso los políticos se pierden en el camino, porque reciben adulaciones constantes y se crean escenario que no son, su empoderamiento lo relacionan hasta con un destino manifiesto, piensan que fueron enviados para gobernar, el tema del poder es un tema que va desde el análisis psicológico, hasta la percepción metafísica que se tiene de él.

Más allá de la corrupción y del necesario cambio en nuestro sistema político, el gran problema de la política es el ego; es la visión pequeña y cerrada de quienes buscan trascender en la política por medio del aplauso más no de la transformación real, por medio de la fotografía en los mundanos periódicos de sociales más no de un proceso de interiorización que les permita tener un dialogo con ellos mismos, el político en el esquema actual, busca derrotar para humillar, buscar arrebatar, busca meramente empoderarse, pretende gobernar cuando no se es capaz de gobernar a sí mismo. Más allá de replantear nuevas reglas para el ejercicio del poder, los políticos deben replantearse para qué llegar a un puesto público. De nada sirve tratar de transformar la vida pública de México, si seguimos con personajes engreídos como actores principales de la política.

El ego, la vanidad, el ruín embellecimiento, las esferas color de rosas, el dinero, el constante aplauso, son los grandes problemas del político actual, todas la fuerzas políticas son iguales, tanto izquierdas como derechas son igualmente sensatas como miserables, es necesario volver al origen del ser humano, donde hagamos sencillo el empoderamiento de las personas sin la necesidad de engrandecer su personalidad. Bueno, el poder es hasta un asunto del espíritu.

4 de abril de 2011

2190 días….

danielopski.com.mx ha sido abandonado por su dueño, osease, abandonado por mí… no he tenido ganas de analizar el entorno político de nuestro país, ni del mundo, ni de Querétaro, ni de nada. Veo las escenas de Japón y pienso que sólo cuando un terremoto sacuda nuestro país y el mar se trague medio México, nos podremos sentar sobre los escombros y sobre la tragedia para ponernos de acuerdo y decir: creo que la estamos cagando y debemos empezar a construir un mejor futuro… deseo con todas mis fuerzas que eso nunca pase y que antes de una tragedia mayúscula podamos construir un mejor México.


Siento un fastidio de ver la situación política de México, de ver que hay 30 cabrones que quieren ser presidentes de México, siento coraje al ver a Javier Sicilia llorar la muerte de su hijo a causa del crimen organizado y de la guerra Calderonista, siento pena de ver a la izquierda desbaratarse de la nada, siento comicidad al escuchar hablar a Calderón, siento miedo al ver Japón, siento lástima al ver a un país concentrado en las jornadas semanales del futbol mexicano, me doy pena ajena al haber escrito tres años pendejada y media de política cuando esta, es la forma menos apropiada para cambiar al mundo… está comprobado, pruebas sobran.


Hoy los temas centrales del país, en los que debemos concentrarnos, los veo manoseados por todas las fuerzas políticas, y sinceramente, siento una hueva terrible de entrar a discutir por medio de este blog que es lo que yo creo que se debe de hacer; saben que muchas veces termino con la quizá insensata postura de que López Obrador tiene razón en lo que dice pero que la caga en lo que hace. Soy pejista, y puedo seguir desgastando mi energía en decir que en las próximas elecciones votaré por él nuevamente, sé que también les doy hueva, al final de cuentas el próximo presidente de México no es lo importante, hay que dejar en claro que hay que votar bajo dos consignas importantes; la primera es que hay que votar por el proyecto que más nos convenza; la segunda consigan, es que hay que votar por quien se nos hinche la gana votar, total, eso valdrá madres cuando no tomemos en nuestras manos la responsabilidad de cambiar este país. Siempre entramos en el terreno mesíanico de cada 6 años, la trillada frase de que el cambio somos nosotros me caga pero empiezo a comprender que es la verdad.


Esperamos un día cada 6 años para cambiar a México, pretendemos cambiarlo por medio de mentadas de madre, acumulando la energía más negativa contra nuestra concepción política opuesta, pensando que el partido al que no apoyamos es una mierda y que por eso votamos por la corriente opuesta… tanta negatividad colectiva impacta directamente en el país; podemos encontrar respuesta del país que tenemos después de que en 2006 nos cansamos, como sociedad, de mentarnos la madres según fuéramos pejistas o calderonistas.


Es curioso cómo le damos más poder a un solo día, en el cual se llevan a cabo las elecciones presidenciales que al resto de los días en los que volverá a haber una elección y que son los días en los que nosotros podemos ser parte del cambio que queremos ver… del 2 de julio de 2006 en que fueron las elecciones presidenciales pasadas al 1 de julio de 2012 cuando serán las próximas elecciones, habrán pasado 2190 días, en los cuales pudimos haber ejercido un cambio diario para ver un país mejor sin depender de los políticos que creen que son el cambio, y lo peor, es que nosotros también pensamos muchas veces que son los transformadores de la sociedad.


Creo yo que 2190 días son mucho más poderosos y mucho más trascendentales para ver un país mejor que 2 días elecciones, pero el factor determinante para pensar que en esos 2190 días se puede transforma al país sólo depende de uno… muchos tenemos lo que considero un mal hábito, al pensar que la política es transformadora del entorno, cuando la política está llena de aspiraciones personales de quienes sólo pretenden alimentar su ego y la mayoría de las veces, acrecentar su patrimonio; los políticos de cualquier fuerza política en términos prácticos, dejaron de servirle al país. La fórmula para cambiar al mundo, es empezando por cambiar uno, si todos cambiamos, hay una reacción en cadena para ver un mejor país; si lo queremos llevar al terreno político y debilitar el poder de nuestros funcionarios, es tener simplemente la capacidad ciudadana para la organización de exigir mejores resultados, simplemente no lo hacemos...


No pretendo dar una fórmula mágica, de hecho pienso que está cabrón convencer a millones de esto, simplemente creo que debemos transformar nuestra mente para transformar el entorno, cambiando el chip creo que podremos trascender… más allá de la infamia política que nos acosa todos los días.


P.D. si algún día me ven en una boleta electoral, por favor, no voten por mí.