17 de abril de 2011

Desinformémonos para estar informados.

“Mi tío, que sabía casi todo, me dijo un día: “ Si nos sacaran todas las pendejadas que nos han enseñado, por lo menos seríamos Octavio Paz.” / Facundo Cabral.

“Sólo sé que no sé nada” Sócrates.

El terreno político vuelve a presentar proyectos, para que nuestra disfuncional democracia mexicana, active el sistema electoral para elegir a uno de esos proyectos. Volveremos a ver un episodio más de la eterna lucha entre liberales y conservadores. A México, claro que le hace falta democracia, sin embargo, esta no se podrá dar mientras no tengamos mexicanos conscientes de la situación política, económica y social que vivimos. Así que la jornada electoral que vamos a vivir el 1 de Julio de 2012, será para mantener los privilegios económicos de una minoría, el sistema está diseñado para eso, y el sistema se alimenta desde abajo, con nuestro juicio a la hora de emitir un voto y por consecuente, con nuestros votos. Por eso soy un convencido que el país se cambia de abajo hacia arriba, no viceversa.

No estoy en contra de los procesos electorales, prefiero los votos que las armas para cambiar al país; quizá es una incongruencia pensar que de nada sirven los procesos electorales cuando estoy a favor de ellos; a lo que voy, es que necesitamos una base de mexicanos, que sea mayoría y que estén convencidos que el sustento al voto se debe dar por un conocimiento plenos de las causas y razones de por qué este país esta tan madreado en sus estructura social, en su economía y por qué vive una degradación en su vida pública; el diagnóstico de lo anterior existe, sin embargo no lo conocemos.


Tenemos que cambiar la estructura de nuestro pensamiento, tenemos que dejar de contaminarnos con el ambiente político que veremos en la televisión, tanto noticioso como el de los espacios a los cuales los partidos políticos tendrán derecho como a la vez pagarán. Nadie es dueño de la verdad; al cambiar la estructura de nuestra visión política de México, vamos a ser mexicanos informados, tenemos que cambiar las fuentes, o si no, incluir por lo menos a todas la fuentes. Soy un convencido de que vale más la ética que el periodismo, desinformémonos para estar informados, tenemos que empezar a hacer una lucha diaria para dejar de ver la televisión, el poder de los medios está inclinado a defender sus privilegios, a costa de seguir manteniendo la simulación democrática.

La lucha no es fácil cuando vemos a las nuevas generaciones enajenadas viendo la televisión, así como mi generación también en su momento estuvo. La guerra contra los medios se basa en hacer el esfuerzo por dejar de creer lo que nos dicen los que se dicen ser los líderes de opinión. Soy un convencido que los grandes técnicos en cualquier materia (no me gusta el término experto), de manera ética y desinteresada podrían dar el diagnóstico de lo que México necesita. El diagnóstico no lo pueden dar los líderes sindicales, ni los empresarios, muchos menos los políticos; la vida diaria, la que se vive a pie, es de los ciudadanos víctimas de la información parcial dirigida a crearnos un juicio para beneficiar al sistema. El país se podría cambiar por un proceso de conocimiento de las causas de la tragedia nacional, de saber por qué el crimen se enraizó en México, de saber por qué no crecemos económicamente, de identificar la naturaleza de la gran corrupción en la vida pública del país; teniendo esa información habría un revolucionario en cada mexicano dispuesto a cambiar en su vida diaria, en el espectro que le corresponde está lamentable situación.

Las campañas de 2012 estarán destinadas nuevamente a generar el odio; en 2006 Calderón nos vendió un México en caso de que la izquierda hubiera llegado al poder. En ese México que él supuso habría violencia, desempleo y endeudamiento; empiezo a creer que el universo te da lo que pides, Calderón lo pidió en horario triple A y nos dio el México que imaginó.

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