23 de julio de 2011

Ebrard debe ser el candidato de la izquierda.




Nunca dejaré de defender las causas del lopezobradorismo. Ante la insensatez de nuestra clase política, que defiende únicamente los intereses de una oligarquía, aparece López Obrador señalando lo peor de un gobierno que tiene a este país sumergido en la injusticia; por eso creo que su lucha ha sido trascendental para tratar de equilibrar un país que está agonizando por la tremenda desigualdad social y por la inmensa corrupción en el aparato burocrático.



Desafortunadamente, la política no es sólo de razones, también es de estrategias, y como estratega para llegar al poder, López Obrador no ha sido efectivo, muy al contrario, ha lapidado su capital político que llegó a acumular en el 2006. Hace 5 años pensábamos imposible que no llegara a ser presidente, no contábamos con el fraude electoral, el recurso más ruin de la derecha que no tenía motivos legales para sostenerse en el poder. Hoy con el capital político bastante mermado, con la izquierda dividida, sin estructura política, sólo con el endeble movimiento de MORENA, se piensa ingenuamente que AMLO le puede hacer frente a la aplanadora del PRI, que tiene una estructura política bien cimentada pensando en regresar a Los Pinos en el 2012. Repito, las razones lopezobradoristas siguen siendo legítimas y vigentes ante la insensatez de la derecha gobernante.



AMLO no será presidente de México. La izquierda mexicana no supera ese romanticismo de esperar lo que nunca será; no aprendimos de la experiencia de 1994, cuando pensamos que después del fraude de 1988, Cárdenas barrería en las elecciones posteriores; todavía fuimos con Cárdenas en el año 2000 como un mero simbolismo del personaje que le dio estructura a la izquierda mexicana. Ahora no se tiene la capacidad para ver que AMLO no llegará a la presidencia, el gran error es pensar que con plazas llenas en todo el país, es suficiente para armar una estructura política. El lopezobradorismo se está convirtiendo en un movimiento romántico más que práctico, pensar en el “AMLO o muerte” llevará a la izquierda a ser un mero testigo del regreso del PRI a Los Pinos. La elección del 2012 serán una réplica nacional de lo que pasó el 3 de Julio de este año en el Estado de México.



Otro error del lopezobradorismo es tratar de organizar al pueblo cuando el pueblo no quiere estar organizado, se piensa que con tener comités de MORENAS y sus promotores del cambio, al pueblo se le está organizando; se piensa en hacer trabajo de casa por casa para convencer a millones de que voten por López Obrador, un trabajo inútil y que muy pocos estarán dispuestos a hacer cuando las personas te azotan la puerta cuando les hablas de López Obrador, ya sólo los duros están con el peje. La estrategia correcta sería hacer que el pueblo, organizado o desorganizado, político o apolítico, pensante o no pensante vote por el movimiento; queremos que el pueblo lea la Jornada para que se informe y eso es imposible, queremos que el pueblo deje de ver a Loret de Mola para que deje de estar mal informado y eso también es imposible, eso lo hace un sector que está consientes de la realidad política que vive este país, más no podemos politizar al pueblo cuando el pueblo está hasta la madre de los políticos.



En AMLO no hay que ver a un político, hay que ver a un gran luchador social, y los luchadores sociales, los que han hecho la historia han dejado su legado en las bases sociales, en la defensa de los desprotegidos, no en la altas estructuras del poder; Zapata y Villa nunca se pusieron la banda presidencial y dejaron más legado que el mismo Francisco I. Madero, que terminó siendo débil ante los vicios del poder. AMLO debe entender su papel en la historia de México.



Por todo lo anterior, pienso que el candidato que debe de representar a la izquierda mexicana es Marcelo Ebrard; el principal motivo es que cambiaríamos la fórmula de un lopezobradorismo aniquilado electoralmente para apoyar a un personaje moderado que puede reconciliar a ciertos sectores de la sociedad con la izquierda.



Se me hace injusto que el lopezobradorismo vea como el enemigo a vencer a Marcelo, cuando este personaje estuvo con AMLO hasta el final de su lucha post electoral. El lopezobradorismo piensa sólo en tener aliados para apoyar su causa, yo pienso que es sumamente legítimo que Marcelo tenga aspiraciones presidenciales, merece una oportunidad de abanderar a la izquierda cuando los errores de AMLO harán casi imposible que se remonte el marcador que está en estos momentos a favor del PRI.



Se critica a Marcelo por su pasado salinista, pero fue el mismo Camacho Solís, ex salinista también, el operador político de AMLO en el 2006, así que no hay nada que criticar. Marcelo Ebrard tiene tintes de estadista, ha sido un personaje alejado de los grupos ultraconservadores y resultó ser mucho más liberal que Andrés Manuel, que siempre esquivó los temas del aborto y las bodas entre parejas del mismo sexo. Ebrard tiene un estilo moderado que le gusta más al electorado mexicano, Ebrard representaría hacer política diferente desde el punto de vista estratégico, donde AMLO se ha equivocado, Ebrard puede hasta modernizar a la izquierda con un gobierno social demócrata que pueda implantar un sistema económico más justo donde el estado sea un regulador de un libre mercado y ponga en orden a los poderes fácticos de este país.



Estas son mis razones de por qué pienso que Marcelo debería ser el candidato, ya basta de nostalgia, ya basta de regresar al pasado, ya basta de recordar el 2006 y esperar una revancha, hay que darle la vuelta a la hoja y ver para adelante, ver que la amenaza es el regreso del PRI en la figura de Peña Nieto, hay que pensar con lógica y dejarnos de purismo ideológicos que sólo crean demagogia; AMLO no será presidente de México y Ebrard quizá tenga posibilidades de serlo, pocas en este momento, pero las tiene más que AMLO.

3 comentarios:

Juan Pablo dijo...

En América Latina la izquierda ha ganado mucho territorio, en México no supieron ser opción.

Carlos dijo...

Todo iba bien hasta llamar a la "socialdemocracia", una ideología que bien han descrito (y representado) personajes como Vargas Llosa. Aplaudo el progresismos de Ebrard y que haya apoyado en el 2006 post-electoral, pero hay que alejarlo de esa etiqueta. Los socialdemócratas llegan por la izquierda a representar a la derecha

Bill Mexica dijo...

Dices bien cuando hablas de la importancia de que AMLO reconozca el papel que representa en la historia y que basta de nostalgias. Pero soy de la idea que Ebrard no solo es un moderado y podria ganar las elecciones, sino que no se sabe que vaya a hacer. Con AMLO se tiene una gran confianza que es la persona que enderezaría el rumbo del pais. El ha hecho todo el esfuerzo, y el gasto para pedir a la gente el cambio, proponer el camino. El tiene el mejor proyecto que puede tener el pais actualmente. Con Ebrard seria tratar de escribir con la izquierda siendo derecho. No va a ser lo mismo. Es mejor fallar, y que este otro derechista, pero hacer el intento de lograrlo todo: un gobierno de izquierda con unas reformas profundas, que aumenten la clase media, saquen a millones de lapodbreza extrema, vuelvam ricos a muchos de la clase media, e impere la ley y el desarrollo. Ebrard es bueno, pero es demasiado poco, demasiado pronto. Queremos intentar mucho, ya. Si perdemos vamos a tener poco o nada, pero vamos a saber que lo intentamos. Ebrard viene despues. Es mi opinion.