6 de septiembre de 2011

AMLO – Ebrard, el factor Obama - Hillary




Contrario a lo que muchos creen, soy de los que piensa que Marcelo Ebrard y López Obrador irán juntos en un mismo proyecto político el próximo año. Van a ver, se pondrán de acuerdo. La lógica es muy sencilla, si deciden ir por caminos separados a la elección presidencial del 2012, resignémonos a ser testigos del regreso del PRI a Los Pinos. Creo que ambos han sido prudentes en sus aspiraciones presidenciales, el desgaste político entre los dos personajes del momento de la izquierda mexicana, se da por parte de los seguidores de ambos. Es un absurdo pensar, por parte de la gente de izquierda, que el enemigo a vencer es Marcelo Ebrard o López Obrador. Si a principios del mes de noviembre deciden ir por caminos separados, serán ellos los principales responsables de darle el tiro de gracia a la izquierda mexicana.



Soy Obradorista pero pienso que Marcelo Ebrard debe encabezar la candidatura presidencial en un frente progresista. La izquierda debe acudir a la voluntad de todos los mexicanos. Todos votamos por igual; la izquierda debe ir por los votos de los simpatizantes panistas, priistas, apolíticos, nuevos electores, empresarios, etc. La segmentación política a estas alturas del partido resulta un suicidio para cualquier fuerza que tenga aspiraciones presidenciales. Por eso pienso que Marcelo puede tener mayor captación de votos, mucha más si nos salimos de los márgenes de los simpatizantes de izquierda.



Ahora bien, si el proyecto de izquierda va con Marcelo Ebrard Casaubón, es necesario el apoyo de López Obrador, apoyo condicionado claro está; el proyecto de Marcelo necesitaría los 8 millones de votos que trae consigo el lopezobradorismo, un porcentaje del 15% que es a lo máximo que puede aspirar. Con ese porcentaje de votos, encauzado a las aspiraciones de Ebrard, el camino a la presidencia se visualiza más fácil.



Los seguidores de ambos personajes deben bajarle a la intensidad del debate; AMLO y Marcelo van por la buena, así lo creo, así lo analizo, es un absurdo que tanto en redes sociales o cualquier otro foro donde se toque el tema se polarice en torno a los dos aspirantes de la izquierda. López Obrador es el político con el diagnóstico más exacto de lo que le pasa a este país, la historia de México ya tiene a uno de sus últimos grandes personajes en AMLO; dígase lo que se diga, el cambio que daremos en México será por la incansable lucha del peje para acabar con las tremendas injusticias de la oligarquía; pero los número no mienten, el pasado que vivimos con Cárdenas nos dejó mucho aprendizaje, el desgaste político de AMLO le hace imposible acceder a la presidencia de México.



Con respecto a Marcelo, muchos creen que no trae fuerza, si bien es claro que no trae un movimiento bien estructurado como lo trae López Obrador, la fuerza la trae en un voto que no es cautivo aún, que se irá manifestando en un sector apolítico, indeciso; Marcelo podría captar el voto de la clase media, la clase medida media, la media alta, la baja que aspira a ser media, la media alta, en fin, de muchos sectores que tradicionalmente no se han identificado con la izquierda. La clave está, basados en la experiencia del 2006, en no hacer una segmentación tan rígida como la que hizo López Obrador; que aunque el discurso de “por el bien de todos, primero los pobres” es extremadamente legítimo ante las circunstancias sociales del país, hay que saberle dar lectura a lo que quiere el electorado, basta con leer el libro de “Clasemediero” de Luis de la Calle y Luis Rubio.



La decisión de quién será el candidato de la izquierda, sí bien muchos la pueden llamar una “confrontación” (para mí no lo es), debe dejar un saldo positivo; el candidato natural es AMLO, su lucha ha sido importante, misma lucha que lo ha llevado a un desgaste altísimo, por lo mismo ahí está la opción de Marcelo.



Este episodio me hacer recordar a las insipientes aspiraciones que al inicio de 2008 tenía Barack Obama dentro del partido demócrata, parecía una broma que el Senador de Ilinois quisiera ser el candidato de su partido y mucho más pretender ganársela a Hillary Clinton, todos conocemos la historia. La izquierda mexicana puede tomar un camino diferente, si se quiere tener éxito hay que dejar de seguir haciendo lo mismo. Sólo de una cosa estoy convencido, la izquierda mexicana ganará las elecciones de julio del 2012.

1 comentario:

Zarawitta dijo...

Realmente no apoyo a Ebrad en lugar de a López Obrador, el cariño por el movimiento obradorista es enorme. Sin embargo estoy completamente de acuerdo, esta vez, con tu nota. Sobretodo por que yo también guardo la esperanza de que irán juntos, sea quien sea el candidato. Al final es difícil tener muchas esperanzas en lo que sea en estos momentos "planetariamente" hablando.

SOBRETODO de acuerdo con que seguidores de ambos deben bajarle al tono de las discusiones absurdas y darse cuenta de que la única opción es unificar ideas.