30 de septiembre de 2011

El último episodio sobre el tema del aborto...

Vimos un nuevo episodio en el eterno debate entre los que argumentan defender la vida desde la concepción y los que argumenta defender el derecho a decidir de la mujer. Baja California fue el epicentro de este último episodio. México, como muchos otros países, está en constante polarización por nuestra inmensa capacidad de generar juicios de manera subjetiva. Este tema del aborto, no es que no se pueda debatir pero ¿cómo poder instaurar una libertad tan elemental para las mujeres como el hecho de decidir sobre su propio cuerpo, sobre preceptos metafísicos que tienen un impacto extremadamente fuerte en la psicología de la sociedad? Es complicado, y más cuando los argumentos de gran sector de la sociedad están fundamentados desde el punto de vista religioso y no desde el punto de vista legal ni de salud pública.


El ministro Arturo Zaldívar expresó un punto sumamente interesante con el que podemos bajar a tierra este interminable debate del aborto, debate al que él llamó ser falso por el hecho de plantear quién está a favor de la vida y quién está a favor del aborto. “Todos estamos a favor de la vida y nadie está a favor del aborto; el aborto no es un deporte o un hobby para las mujeres, es un drama humano al cual llega la mujer en situaciones que muchos de nosotros ni siquiera podemos imaginar” dijo el ministro Zaldívar. (El universal 29 de Sep 2011)


Puedo encontrar que el debate puede ser falso desde que tomamos “a la vida” como materia sustancial de la discusión; si esto fuera auténtico, deberíamos desgarrarnos las vestiduras por los 50,000 muertos que van por la estrategia en materia de seguridad del gobierno calderonista; aquí a los defensores del régimen, se les olvida lo humanista y justifican el desolador panorama de crímenes en el sexenio, afirmando que son asesinatos dados entre bandas criminales, menospreciando el valor de la vida.


Los grupos conservadores, centran su postura contra la legalización del aborto en la conceptualización metafísica de la vida, pensando que la vida la da Dios y que por tanto se debe de respetar el mandato divino; un gran porcentaje de antiabortistas ligan el debate a la religión y es ahí donde todavía nos metemos en terrenos más difíciles. ¿Qué decir de una monja que agrede físicamente a una mujer pro legalización del aborto que se manifiesta a fuera de la Suprema Corte de Justicia de la Nación? ¿Qué decir de los rezos que hicieron los grupos que argumentan defender la vida desde la concepción después del fallo del tribunal? ¿Cómo ligar esos rezos a un fallo jurídico?


Es muy fácil defender la concepción cuando no se saben las circunstancias de por qué esa concepción se dio. Es muy fácil defender un embrión en un vientre ajeno de una futura madre que ni conocen cuando no se aportarán recursos económicos ni de ningún tipo para contribuir a la formación de un ser humano integro. Es muy fácil defender la vida en un país de gente muriéndose de hambre. Es muy fácil defender la vida, cuando la batalla de los conservadores antiabortistas termina con la resolución de la corte, resolución que obliga a una batalla psicológica y económica a una mujer a la que se le obliga a tener un hijo, a la cual ni siquiera ayudarán.


En el terreno abstracto de nuestra incipiente democracia, nos estamos acostumbrando a pensar que avanzamos imponiendo nuestra propia visión subjetiva de la vida, sin tomar en cuenta los derechos fundamentales de los demás. En nuestra democracia hay ganadores y perdedores a secas, sin poder planificar un terreno que incluya a todos. El episodio del miércoles 28 de septiembre , donde la corte avala la continuidad del artículo 7 de la Constitución de Baja California que protege la vida desde la concepción, lo debemos entender como una imposición del conservadurismo en México; lo abstracto se empeñan en hacerlo objetivo. No veo por qué no respetar el derecho de la mujer de decidir sobre su propio cuerpo, no veo por qué no dejar como una decisión personal de la mujer el decidir tener o no tener un hijo, ahí está ese falso debate que argumenta el ministro Zaldívar, en el que se piensa que los que estamos a favor de la legalización somos partidarios de la muerte o del aborto a secas.


El último punto a analizar, será esa defensa que harán dignamente las mujeres bajacalifornianas, donde encontrarán el mecanismo, el lugar, la forma para poder dar interrupción a un embarazo de manera segura. Lo único que propicia el estado es debilitar aún más la figura de la ley; en el tema del aborto el criterio de cada persona es mucho más fuerte que una ley que te prohíba o te de acceso a aborta de manera segura. En Baja California las mujeres que consideren necesario interrumpir su embarazo lo harán saltándose toda ley, así como igualmente en el Distrito Federal muchas mujeres decidirán no abortar si así lo consideran propicio, dependiendo en ambos casos del criterio de cada mujer, así de fácil y así de sencillo.

1 comentario:

Zarawitta dijo...

¡Genial, GRACIAS!