24 de enero de 2012

Días de Campaña - EPN, la maestra, Maritza

Al día de hoy EPN va ganando la elección (al día de hoy nada más, quizá mañana esto pueda cambiar). EPN va ganando en posicionamiento, va ganando en votos, no en razones. Hay que reconocer que la maquinaria priista opera la logística de buena forma. Mujeres gritonas y jóvenes que se ponen un copete de plástico atiborran los lugares donde EPN se para. Jóvenes que debieran estar en un trabajo, o en una aula, esperan pacientes al candidato; son las 12 del día y el priismo queretano muestra el músculo que ha logrado el programa social del gobernador Calzada "soluciones"; se dejó venir la gente para ver a su candidato. No tienen idea de por qué están ahí, simplemente quieren la foto con Peña; llevan playeras rojas, su lunch bajo el brazo, llegan en camiones desde comunidades alejadas. Las jovencitas hablan de EPN y de Espinoza Paz; no saben quién es Elba Esther Gordillo ni mucho menos saben que EPN rompió la alianza con ella. El PRI hace de la democracia una verbena popular. Despierta la euforia, suficiente para ganar; la ignorancia es un terreno fértil para el peñanietismo.



La clase política priista no cambia. Todos esperan a la figura que regresará al PRI a los pinos o bien, que los hará llegar de diputados, o regidores quizá. Todos buscan la foto, sobre todo, los que aspiran a tener un puesto de elección popular. Todos van uniformados con corbata roja o con la tradicional guayabera que los distinguió en los años setentas; parece que los priistas tienen semanas practicando la sonrisa con la que recibirán al Gel Boy. Las fotos que se toman los actores políticos de Querétaro con EPN traen un mensaje, cada saludo y abrazo también. EPN es el encargado de ungir a una clase política ávida del elogio. Los priistas no cambian. Ahí están, disciplinados, diciendo "que bruto es este güey, pero será el que nos hará llegar”. El Priismo anda de fiesta, incapaces de definir que es la democracia pero eso sí, tienen bien memorizadas las encuestadoras que ponen a EPN como el próximo presidente de México.



Dentro del espectro político, no sé si Elba Esther le dio las gracias al PRI o EPN le dio las gracias a Elba Esther; quizá ambos nos hicieron creer que se divorciaron pero tal vez fortalecieron la alianza por debajo del agua. En términos de marketing político a nadie le conviene aliarse con EEG; sólo Cordero piensa que es positivo. Sólo algunos panistas están dispuestos a empinarse con tal de jalar a la maestra. Ojalá muchos panistas impongan la dignidad a una ruin alianza.



El ambiente político anda frío, más bien anda tibio. Acción Nacional no calienta a nadie con su proceso interno. Uno escucha hablar a Cordero o Creel defendiendo la “honorabilidad” de Vicente Fox y tal parece que operan para no ser presidentes. Josefina anda tranquila, con una ejemplar retórica de lo que Acción Nacional debió de hacer en 12 años de gobierno. Tal parece que ahora “ella si es la buena”, la que logrará democratizar a este país (Ajá).



Andrés Manuel sigue moderado. Jorge Castañeda anda querendón. La maestra quizá ande mentando madres y Felipe Calderón puede que ande medio crudo. Lo que sí, es que este país anda depresivo, los únicos que parecen tomar doble dosis de prozac son los priistas, que sin ningún argumento sostenible dicen que van a recuperar a México (Ajá). En lo que nos fletamos los discursos de todos, mejor me meto al facebook de la señora Maritza Díaz Hernández para ver como legítimamente arremete contra el padre de su hijo. Creo que es lo único que le pone sabor a esta campaña.

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