11 de febrero de 2012

JVM, AMLO, y las tortas de huevo.

Acción Nacional buscará 18 años de gobierno en la figura de Josefina Vázquez Mota. No puedo concebir una imagen donde Felipe Calderón le entregue la banda presidencial a la candidata panista. Por puro sentido común, no debiéramos refrendar 6 años más de gobierno panista. El PAN sólo tiene argumentos para mantenerse en el poder por medio del marketing político; en base a resultados no hay mucho de donde se puedan defender, sólo el ya clásico argumento de la estabilidad macroeconómica a lo largo de los tres últimos sexenios es lo que pudieran argumentar como éxito, hay que decir que esto se viene arrastrando desde la última parte del sexenio de Ernesto Zedillo, en lo demás, Acción Nacional no fue capaz de poner las bases para un mejor país.

La retórica es la plataforma política de Josefina. El estilo es muy peculiar, su tono de voz cantadito, tierno, hablando de todo aquello que no hizo el PAN en 12 años pero que ahora sí se supone están dispuestos a hacer. La magia del photoshop nos muestra a una Josefina rejuvenecida, en los tiempos del marketing político la integridad se “fotoshopea”. Antonio Solá es el comandante de su cuarto de guerra, aquel “genio” que creó la frase “López Obrador es un peligro para México” comanda sus estrategias políticas.

Vázquez Mota se posiciona en un segundo lugar de las preferencias electorales (Claro, según Mitofsky). Josefina contesta todo menos lo que se le pregunta. ¿Cuál es la diferencia entre Fox, Calderón y ella cuando en los 12 años de panismo ha habido mucha corrupción? le pregunta Sergio Aguayo y contesta con paja. ¿Cómo va a poner en orden a Carlos Slim? le pregunta Denise Dresser y contesta con más paja. Lorenzo Meyer le pregunta sobre el crimen organizado y su fortalecimiento a pesar de la guerra calderonista y a Josefina se le acaba la pila del celular. Ahí está la candidata de Acción Nacional.

López Obrador sigue llenando las plazas donde se para. En términos de política moderna eso ya no es un termómetro para asegurar que obtendrá el triunfo, las plazas llenas en torno al peje nos hablan del fenómeno social que ha representado por años, nada más. López Obrador sigue teniendo conflicto con las formas y con el fondo. Propone la Secretaría de la Honestidad y millones de tuiteros dicen WTF. Hemos cometido el error como sociedad de darle un valor extremadamente subjetivo a la honestidad. Todo se dice que es honesto pero a la vez, todos sabemos que quizá nada lo sea, por eso no creemos ya en la honestidad en términos políticos. En lo que respecta a la Secretaría de la Honestidad que proponer AMLO, apuesto que la mayoría no sabe de qué se encarga la Secretaría de la Función Pública, habría que empezar por ahí; si uno se mete a la página de la SFP encontrará que la misión de esta dependencia es consolidar un gobierno honesto, eficiente y transparente. Tratar de encontrarle un funcionamiento romántico me resulta absurdo. El problema quizá es que no tenemos la capacidad para conceptualizar a la honestidad como parte de la terminología política, eso también es lamentable. AMLO bien en el fondo y nuevamente, mal en la forma.

El ambiente político es cada vez más volátil. Todos los días me encuentro a muchos que no saben por quién votar. Los tres candidatos tienen un margen de error extremadamente reducido ante el escepticismo de los votantes. Cualquier error representa pérdida de terreno en las preferencias electorales. En estos términos, el candidato que más sufrirá será Peña Nieto, debido a que es el puntero y debido a su dependencia a los asesores que le dicen lo que tiene que decir.

Y bueno, mientras disfruto del frío, de un café y puedo ponerme al tanto de las campañas que todavía no son campañas, percibo que López Obrador pone a los mejores hombres en lo que sería su gabinete pero que le queda poco tiempo para remontar, que Josefina hace del género una herramienta electoral y que el peñanietismo podría ser más tóxico que las tortas y tacos de huevo con los que mil priístas se enfermaron de salmonelosis.

1 comentario:

Zarawitta dijo...

No lo haré, pero creo que voy a llorar *horror*