7 de mayo de 2012

El contexto, la retórica, las propuestas.

Muchos mexicanos hacemos el esfuerzo por politizarnos, por tratar de crear un criterio, por generar un juicio para elegir al candidato que más nos convenga y sea congruente con nuestra realidad. El ciudadano común, el que todos los días hace un esfuerzo por mejorar su posición, que trabaja, que estudia o que otras veces padece el desempleo o no puede entrar a una universidad a estudiar, busca sus propios fundamentos políticos para elegir una opción que sea congruente y apegada a la realidad que vive.

Todas las concepciones políticas resultan ser extremadamente subjetivas. En el debate diario que muchos llevamos en la casa, en el trabajo, en el taxi, en las redes sociales, planteamos nuestra forma de ver el mundo, de concebir la vida, y buscamos influir o persuadir en los demás, más ésto no quiere decir que seamos dueños de la verdad, es más, muchas veces hacemos juicios erróneos. Me resulta necesario interesarnos por la política, por poco que nos interese la situación política, llegará el momento que tengamos que involucrarnos en decisiones públicas que pudieran parecer insignificantes como el hecho de votar. Escribió Platón que el precio de desentenderse de la política, es el ser gobernado por los hombres peores. Detalles tan insignificantes como el hecho de que las televisoras no hayan dado una prioridad tan necesaria a la transmisión del debate en todos sus espacios, explica el grado de democracia que tenemos.

La política actual en México y en todo el mundo, se ha profesionalizado por las estrategias de mercadotecnia e imagen y esto tiene riesgos altísimos; llegar a millones de personas con el poder de la televisión resulta un fácil esfuerzo pero a la vez se generan propuestas sin sustento donde la base del discurso es la retórica, a partir de ahí perdemos la noción del contexto; sin mayor análisis y al ver que los candidatos usan en sus spots niños, ancianos y mujeres a las cuales abrazan; que usan música de fondo con un toque de sentimentalismo, imágenes bien diseñadas que algo nos inspiran, creamos un vínculo que nos identifique con un candidato, una idea, o un partido político pero sin la capacidad de decir el por qué elegimos esa opción.

Tengo tiempo diciendo que las propuestas en las campañas políticas no son lo más importante y menos en la situación política, social y económica que se encuentra México. Escuchando a cada uno de los candidatos y generando un criterio para definir un voto por medio de los spots publicitarios, nos resultaría extremadamente fácil elegir a cualquiera de ellos ya que todos prometen cosas maravillosas para México, la retórica es el sustento de las campañas actuales, en ese sentido todos los candidatos usan imágenes y mensajes bien producidos pero que nada nos aportan.

La democracia es tan endeble, que no procura un esfuerzo mayor de análisis por parte de los ciudadanos, terminamos siendo un pueblo sometido por su gobierno, en lugar de hacer que el gobierno obedezca a su pueblo,  idea central de la democracia verdadera. Por lo mismo me resulta importantísimo analizar el contexto mucho más allá de las propuestas.

En el debate del pasado 6 de mayo muchos quedaron sorprendidos por la actuación de Quadri; el candidato del PANAL cumplirá con su objetivo de mantener su 2% de votos necesario para conservar su registro. Buenas propuestas en un contexto donde la protagonista de esa historia es Elba Esther Gordillo, donde el contexto nos exige frenar los intereses sindicalistas mas ruines. Ese ejemplo me resulta claro para analizar la importancia de las propuestas y el contexto. De igual manera me resulta necesario recordar a Fox y su depuración de la vida pública de México y su crecimiento del 7% anual de la economía; igualmente recuerdo a Calderón siendo el presidente del empleo y más recuerdo “el peligro para México” en medio de 60 mil muertos por la estrategia de seguridad que comenzó en diciembre de 2006. Así pudiéramos echarnos un clavado en la historia de México para analizar el uso de la retórica y la forma como la clase política ha sometido por décadas a todo el pueblo.

Por eso me resulta intrascendente el debate donde en términos generales, nadie dijo algo nuevo que no supiéramos. Yo analizo el contexto, contexto significa el conjunto de circunstancias que rodean o condicionan un hecho; tendríamos que analizar dónde estamos parados y ver quién tiene el diagnóstico más exacto de lo que le pasa a este país más que analizar sus maravillosas propuestas. Es obligatorio generar un concepto de democracia que sea tangible y real,  que se comprenda por toda la sociedad y éste no se va a generar en medio de intereses creados, noticieros de televisión y marketing electoral. Elegir y pensar el futuro de México, requiere de mayores esfuerzos.











3 comentarios:

Alma Martínez dijo...

Te seguiré para mantenerme informada, quiero votar de manera conciente! ;)

Alma Martínez dijo...

Te seguiré para mantenerme informada, quiero votar de manera conciente! ;)

Y dijo...

Los juicios informales (los de la sociedad)dentro del discurso político no pueden ser erróneos, debido la subjetividad que tú mismo mencionas; inválidos, si.
El sustento de estás campañas de acuerdo lo que propones sólo y exclusivamente se basa en la retórica, una ¿Retórica mercadológica? No comprendo bien tu tesis.
Entiendo o interpreto, que no existe una sola retórica, que éstas se deben adecuar a los contextos, es decir; El spot del AMLO besando a su hijo no impacta en el jóvenes de 18-13 años. O bien, Quadri uso una buena retórica, la del "ciudadano" que regaña a los "políticos" y por ello ganó simptizantes durante el debate.
El debate fue intrascendente para mí, pero sé que tuvo influencia para muchos mexicanos, que tal vez ha sido su único conecte con los candidatos y se están creando su esfuerzo por politizar su criterio.