8 de agosto de 2012

Si Jesucristo se hubiera moderado...


¿Nunca te has puesto a pensar que imagen tienes de Cristo? Seas creyente o no, Jesucristo ha sido un personaje trascendental en la historia de la humanidad. Su simple presencia en el planeta partió el tiempo en un antes y un después. Definido desde su propia naturaleza humana hasta considerarlo por muchos como única deidad, Jesucristo ha sido un personaje estudiado a lo largo de 2 milenios. Los occidentales, seamos creyentes o no, hemos tenido un contacto con el cristianismo, no me refiero específicamente a una conversión espiritual, me refiero a la cotidianidad de ver al cristianismo en nuestra vida diaria, ni siquiera como ideología sino como una representación cultural, una identidad, convertido en institución religiosa.


Desde el punto de vista cultural, el cristianismo se nos impuso a muchos como único dogma de fe. En el actual orden mundial, la religión tiene un papel. El cristianismo en sus diferentes presentaciones (porque hasta en eso hay diferentes interpretaciones) se adapta al funcionamiento del mundo, y el mundo funciona en base a otro tipo de “religión”, funciona por su culto al capital.


Así pues, tenemos en todos los rincones del planeta, líderes que inspirados por su religiosidad al capital, trabajan para mantener el status quo. Hago un paréntesis, hoy el modelo de líder planteado por el Presidente de Uruguay José Mujica, es la antítesis del político convencional que es defensor férreo de los intereses capitalistas. Mujica se ha pronunciado por sobreponer el humanismo a cualquier interés económico. Nos podría resultar descabellado y hasta utópico; sin embargo, la visión política de Mujica podría resultar extremadamente legítima y hasta necesaria ante el brutal impacto del capital en la vida humana. Desconozco si Mujica es o no es cristiano, pero su visión o papel resulta más cristiano que el de muchos presidentes que le besan la mano al Papa.


Regreso a la pregunta original de este texto ¿qué imagen tienes de Cristo? Poniendo al personaje en el rango de líder como lo fue y quitando por el momento toda deidad que se le imponga, Cristo termina siendo un incendiario para su época, tan lo fue, que fue crucificado. Hoy los líderes del mundo, se terminan cuadrando ante el sistema. Políticos van y políticos vienen con aires de cambio y no son más que comparsas de los mismos intereses. Los líderes actuales se terminan moderando y así son bien aceptados, así se habla bien de ellos en televisión.


Por lo mismo me resulta importante analizar cómo se ocupa a Cristo para mantener el actual orden económico. Cuestiono esto, porque las diferentes ramificaciones del cristianismo lo hacen ver como un tibio adaptado a su época en base a que el cristianismo, se ha adaptado al funcionamiento del mundo. Toda visión liberadora o revolucionaria que se le trate de dar al cristianismo no es bien vista por las cúpulas religiosas, como el caso de la teología de la liberación. Jesucristo en ningún momento fue un moderado. Muy al contrario, tendríamos que entenderlo como un incendiario y revoltoso que atentó contra el orden establecido. Jesús era un pacifista, pero también mostró rabia, enojo y hasta se le podría decir que fue intolerante cuando expulsa a los mercaderes del templo. Jesucristo iba contra el capital, tan fue así que sentenció que los ricos no entrarían en el reino de los cielos. Cristo fue un portavoz de los de abajo, basta con leer sus bienaventuranzas para darnos cuentas que reivindicaba a los oprimidos. Cristo era un populista, qué era eso de sanar en la plaza púbica a los enfermos. ¿Qué líder en el mundo tiene la visión cristiana para transformar el entorno social?


El Jesucristo que se muestra en los canales de la televisión cristiana o en las iglesias católicas, es ese Cristo moderado que les conviene a los poderosos, es como si en su época Jesucristo hubiera pactado con Pilatos y con Herodes para convertirse en parte del orden establecido. La visión cristiana de hoy es una adaptación donde el mensajero convierte a Jesús en un capitalista empedernido o un ciudadano miedoso. Se nos planeta la sumisión espiritual sin margen para cuestionar el entorno, tal parece que “eso no le gusta a Jesús”.


Hablar de esto resulta complejo, la religión y la política nunca han sido una buena fórmula. Pero bueno, el cristianismo no deja de tener un alto ideario político para la reivindicación de las clases oprimidas. Esa es la interpretación que de manera muy personal le doy, y si de pasó, me gano el reino de los cielos, pues de todas formas salgo ganando.

1 comentario:

clara dijo...

Pues sí, muy de acuerdo. Mi opinión es que Jesucristo era el amigo de los pobres y los oprimidos; nunca se casó con los políticos; revolucionó el mundo en su momento y desde entonces la percepción de la humanidad cambió. El cristianismo hoy día tiene dos caras, expuestas muy claramente en México en Solalinde y el obispo Campos:el amor al prójimo desinteresado y los intereses de quien está en el juego político. No dejemos que el segundo empañe al primero. El mensaje primitivo de Jesucristo debe permanecer, y más en estos tiempos de crisis. Frente a la necesidad, solidaridad. El Vaticano y toda su parafernalia, deberían desaparecer y repartir el dinero entre quienes de verdad lo necesitan.